MADRID
Aventuras Cercanas

Tras los pasos de los pioneros noruegos del esquí en Guadarrama

Actualizado

Esta ascensión al Alto de Guarramillas es la excusa ideal para conocer historia de Birgen Sörensen, que dio su nombre a la Loma del Noruego

Loma del Noruego.
Loma del Noruego.M. HELSIN

El noruego Birger Sörensen (1877, Fredrikstad) había llegado a Madrid a encargarse de la sucursal española de su empresa familiar, la Compañía de Maderas Sörensen Jakhelin y Cía. Desde la pequeña fábrica situada en la calle Argumosa, en pleno corazón castizo del barrio de Lavapiés, Birger añoraba el invierno blanco y helado de su tierra y soñaba con volver a deslizarse por una montaña nevada sobre unos esquís.

Corrían los primeros años del siglo XX, y por aquel entonces en la sierra de Guadarrama la práctica del esquí era casi inexistente... hasta que Birger y su compañero Sigurd Christiansen, el apoderado de la empresa, descubrieron las laderas a los pies del Alto de Guarramillas y Valdemartín (lo que actualmente es la estación de Valdesquí). Por su trabajo, los dos noruegos solían ir a la sierra de Guadarrama a abastecerse de madera, en concreto al aserradero de la Sociedad Belga de los Pinares del Paular, y en uno de esos viajes seguramente vieron las posibilidades que tenía esta zona de la sierra madrileña para practicar su deporte favorito. Ni cortos ni perezosos fabricaron unos esquís de madera en su fábrica para lanzarse pendiente abajo por las fantásticas laderas del Circo de Guarramillas. Una de estas fuerapista vírgenes, la que desciende del Alto de Guarramillas hasta el Puerto de Cotos, es la que ahora, más de un siglo después, lleva su nombre: la Loma del Noruego.

Estos pioneros del esquí alpino en nuestra geografía también iniciaron a otros entusiastas de la montaña españoles en el esquí, como los guadarramistas Manuel Bartolomé Cossío y Manuel González de Amezúa, para los que también fabricaron unos esquíes de madera. Pero ésta es otra historia. Ambas las recoge Ángel Sánchez Crespo en su libro 101 curiosidades de la historia de la Sierra de Guadarrama, que recomendamos.

El caso es que, desde entonces, La Loma del Noruego es una de las laderas de Valdesquí más conocidas por los aficionados madrileños al esquí alpino o de travesía, y también uno de los caminos para ascender a pie o con raquetas (si la nieve es profunda y blanda) desde Cotos al Alto de Guarramillas. La ruta está señalizada como sendero de Pequeño Recorrido PR-M-31, y marcada con dos franjas horizontales en color blanco y amarillo.

La Aventura cercana de hoy comienza, pues, en el Puerto de Los Cotos (1.829 m.), donde podemos dejar el coche particular o llegar en los autobuses que salen desde Plaza de Castilla. En lugar de dirigirnos a Cotos, hacia la falda de Peñalara, nos dirigimos a las montañas opuestas, presididas por las poderosas cumbres de Cabezas de Hierro: Cabeza Menor y su hermana Mayor, que con sus 2.380 m es la segunda cumbre más alta de Guadarrama después de Peñalara.

Cruzamos el tramo de carretera que sube a la estación de Valdesquí, pasamos una barrera y caminamos un primer tramo entre pinares hasta llegar a una señal de madera que indica diferentes opciones de rutas: nosotros tomamos la dirección Loma del Noruego. Desde aquí comienza una subida progresiva que a unos 800 metros alcanza un depósito de agua, el Alto de El Altozano (1.921 m.), altura desde la que ya empezamos a tener la impresionante panorámica de las cumbres de la Cuerda Larga: el Alto de Guarramillas, la cumbre más occidental, el Cerro de Valdemartín (2.282 m.), Cabezas de Hierro (Menor y Mayor), Asómate de Hoyos, Bailanderos y cerrando la cuerda LaNajarra.

Pasada la Peña del Águila (2.004 m.) el sendero se torna más pendiente; ya se nota en los gemelos, y si llevamos raquetas lo mismo tendremos que poner el alza para caminar con menos esfuerzo por la inclinación. A nuestra izquierda, una valla limita las pistas de Valdesquí, y de frente ya vemos cerca nuestro objetivo: los repetidores de televisión del Alto de Guarramillas (2.265 m.) o Bola del Mundo -o en la imaginación de los aficionados a los cómics, el cohete lunar de Tintín en la Luna-. El repetidor se levantó en 1959 para que TVE emitiese en toda la Meseta Central, pero desde el apagón de la televisión analógica de 2010 sólo se usa para emisiones radiofónicas.

Bola del Mundo.
Bola del Mundo.E. M.

Pasamos por la zona donde antiguamente había un pluviómetro y ahora sólo queda una figura redonda y metálica (Mesa Orientación) que identifica los diferentes accidentes geográficos de la zona, y seguimos un poco más hasta alcanzar el vértice geodésico que se encuentra al sur de las antenas del complejo de la Bola.

Desde este punto podemos volver al puerto de Cotos por donde hemos subido, o si tenemos fuerzas, alargar la ruta hacia el este para seguir por el trazado de crestas de la Cuerda Larga, cogiendo un poco antes de llegar al vértice geodésico el PR11 que recorre la cuerda, o también seguir hacia el oeste para ascender a otra de las cumbres míticas de la sierra madrileña: La Maliciosa.

Sea cual sea su opción, seguro que disfruta (con seguridad, eso sí) este tramo de la sierra de Guadarrama con su pequeño trocito de historia noruega.

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