Ingenieros de Volkswagen reconocen que el fraude comenzó en 2008
La travesía del desierto que le queda por delante al grupo
El presidente de la firma tecnológica alemana Bosch, Volkmar Denner, explicó esta mañana en Renninger que "hay que promocionar la tecnología diésel". Básicamente, Denner ha confiado en que la industria diésel, fundamental para las empresas del sector de la automoción europeas, pase por un momento de "transición".
No obstante, incidió en que el caso Volkswagen ha hecho que los clientes se sientan más inseguros y por "ello es necesario una campaña en favor del diésel". Denner explicó que no cree que se vea afectado el negocio del diésel en el corto plazo. Al estar Europa tan dieselizada es imposible que dicha tecnología desaparezca del mercado de forma rápida.
Bosch es uno de los proveedores del software (también los inyectores y el catalizador) que los ingenieros del grupo Volkswagen manipularon de forma deliberada e ilegal para que los coches emitieran menos emisiones de óxido nitroso (NOx) en el momento que pasaban las pruebas de emisiones. El otro suministrador es Continental.
Denner fue muy explícito al decir que "el grupo Volkswagen no se había puesto en contacto con Bosch" en relación a una posible reducción de unos 1.000 millones de euros en proveedores que estaría estudiando el consorcio alemán. Tampoco han mantenido contacto para encontrar una solución al problema del trucaje de los vehículos diésel. E insisten en que no han hecho nada ilegal y en que nos son los únicos proveedores del grupo Volkswagen.
En cuanto al efecto sobre el negocio de Bosch, donde el automóvil es el 58% en su balance, explicó que es pronto para ver las consecuencias e insistió en que la tecnología diésel que desarrollan es "limpia". "Nosotros invertimos un 10% de nuestra facturación en I+D (5.000 millones de euros en 2014)", recordó Denner.
En cuanto al cambio en los ciclos de homologación de los consumos y emisiones de los vehículos propulsados por un motor de combustión interna (gasolina o diésel), Bosch se muestra favorable a que sean unos ciclos "más realistas" pero "razonables" en todos los sentidos.
Es decir, no se pueden poner unos límites muy estrictos de emisiones que estrangulen las cuentas de las empresas, o que hagan subir los precios de los vehículos diésel. Deben ser unos ciclos más realistas también en el hecho de los consumos reales no difieran tanto de los obtenidos en el laboratorio, que en algunos casos difieren en más de un 25%.
Bosch provee componentes para la automoción que van desde el software, hasta los inyectores, los sistemas de frenado ABS, el control de estabilidad o incluso interfaces electrónicas como las que montan el Audi TT o el VW Passat. Y es proveedor no sólo del grupo Volkswagen sino de los grandes grupos automovilísticos a nivel mundial. Cuenta con 94 centros de producción en 25 países y más de 45.700 empresas asociadas.
A favor del vehículo eléctrico
"Nosotros estamos a favor de la electromovilidad, e invertimos 400 millones de euros en mejorar las baterías que tendrán el doble de autonomía en 2020, serán menos costosas y tendrán una reducción de tamaño y peso considerable", apostilló Denner.
Denner hizo estas declaraciones en el marco de la inauguración del nuevo campus de desarrollo de Bosch, desarrollado en Renningen en las cercanías de Sttutgart (Alemania). Es "nuestro Standford" dijo el presidente de la compañía alemana y en ella se han invertido 310 millones de euros en una infraestructura que aspira a ser un vivero de start up y para "tratar de que "con nuestro know how y con nuestra financiación demos la oportunidad a que las ideas que se generen en el campus se lleven al mercado lo antes posible" y, por supuesto, sean rentables.
Apoyo explicito de Los Verdes
Por otra parte y en presencia de la canciller alemana Angela Merkel, el presidente de la región de Baden Württemberg, Winfried Kretschmann, del partido verde, dijo que "necesitamos el diésel como una transición para alcanzar los niveles de CO2", defendiendo la misma tesis de Denner, el presidente de Bosch.
En cuanto al caso Volkswagen dijo que "es algo único", puntual que no tiene que repetirse. "Nosotros somos innovadores, no necesitamos sentir", dijo Kretschmann quien recordó una cita de Robert Bosch, el fundador de Bosch: "Es mejor perder dinero que la confianza de mis clientes".
Merkel por su parte sí remarcó el carácter innovador de Alemania pero evitó en todo momento referirse al caso Volkswagen.
