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Fernando Martín posa ante un cartel de su promotora, Martinsa. (Foto: Pedro Carrero)
MADRID.- La última gran operación inmobiliaria española culminó en marzo de 2007, pocos meses antes de que los síntomas del desplome del 'ladrillo' fueran evidentes. Fernando Martín, empresario y ex presidente del Real Madrid, y su socio y también promotor Antonio Martín, adquirieron Fadesa, la inmobiliaria de Manuel Jove, el gran triunfador en un periodo de incertidumbres.
Fadesa, nacida en Galicia en los años setenta, expandió su negocio fuera de la comunidad histórica a principios de los noventa y llegó a tener beneficios de cientos de millones al año con el 'boom' de la construcción. No sólo parecía un negocio muy rentable, sino que además era una llave para cotizar en Bolsa.
Martinsa pagó a la familia Jove 2.209 millones de euros por el 54,6% del capital de la compañía, dinero al que se sumó otros 266 millones que ingresó el empresario gallego con la venta de un paquete del 19,28% de Fadesa cuando debutó en Bolsa.
En total, la OPA de Martín obtuvo una aceptación del 86,48%. El empresario pagó en su momento 35,70 euros por cada acción de Fadesa, aunque tras el desplome vivido por la empresa en el parqué, el valor de las acciones de Martinsa Fadesa ronda ahora los siete euros.
El proyecto de Martinsa-Fadesa era crear un gigante del sector que cotizase en Bolsa y mantuviese negocios en el sector inmobiliario y en otros negocios como la obra civil, las concesiones, los servicios medioambientales y de agua, y desarrollo de energías renovables. La clave del futuro de la gran inmobiliaria era "la diversificación de viviendas, de territorios y de actividades", según dijo Martín tras el éxito de la fusión.
No obstante, el riesgo era conocido por el promotor de Martinsa. En aquel entonces insistió en "ganar presencia y dimensión" fuera de España porque reconoció que había "una demanda menor y cierta desaceleración en España".
Para intentar evitar el concurso de acreedores voluntario (antigua suspensión de pagos), Martinsa refinanció 4.000 de los 5.200 millones que tiene de deuda, pero la solicitud de otros 150 millones de euros para impulsar su negocio en el extranjero ha levantado la crisis en la compañía. Los bancos se niegan a dar más liquidez, y el Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha rechazado la petición porque considera que sería dinero destinado a sus deudas.
Mientras Martinsa-Fadesa prepara un recorte de plantilla con "costes sociales elevados", Manuel Jove, ex propietario de la inmobiliaria gallega, baraja ampliar su participación en el BBVA, donde es el mayor accionista privado, y tiene otros proyectos en mente porque cuenta con una cartera de 4.000 millones de euros para invertir.
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