ANDALUCÍA
Política

Vox vuelve a meter presión al PP para entrar en el gobierno municipal de Sevilla

El partido de Santiago Abascal asegura que hay negociaciones pero el PP las desmiente y defiende la solidez del equipo de José Luis Sanz

José Luis Sanz, en un acto celebrado en el Alcázar de Sevilla.
José Luis Sanz, en un acto celebrado en el Alcázar de Sevilla.MARÍA JOSÉ LÓPEZEuropa Press
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El Partido Popular ha salido este lunes a desmentir que tenga abiertas negociaciones con Vox para su incorporación al gobierno municipal del Ayuntamiento de Sevilla: "Ni la dirección nacional del PP ni la dirección autonómica del PP de Andalucía ni el PP de Sevilla ni el gobierno del Ayuntamiento de Sevilla han mantenido ninguna reunión con VOX. No existe ningún pacto y no existe ningún texto de un acuerdo que no existe (sic)".

Los populares negaban así la existencia, no ya de un acuerdo, sino siquiera de contactos con ese objetivo. Y eso, pese a que la portavoz en Sevilla de Vox, Cristina Peláez, sí sostiene que esa negociación se está produciendo aunque, de momento, sin resultados concretos.

Las alarmas han saltado a raíz de la información publicada este lunes por Diario de Sevilla, donde se daban detalles de esos contactos y se apuntaba incluso a que el acuerdo estaba cerrado, pero no se daría a conocer hasta después de las elecciones europeas, que se celebrarán el próximo 9 de junio, para evitar una eventual repercusión de la alianza en la intención de voto.

Vox vuelve a meter presión, por tanto, para la firma de un acuerdo al que el PP andaluz se resiste, a pesar de que el bloqueo de la política municipal es ya más que una amenaza ante la falta de mayorías en el pleno para sacar adelante un programa propio de inversiones. El gobierno del popular José Luis Sanz, que gestiona la ciudad en minoría tras las elecciones de mayo de 2023, se vio obligado a prorrogar los presupuestos ante la falta de apoyo entre los concejales de la oposición.

Desde el comienzo del mandato, Vox viene reclamando una negociación que supuestamente el alcalde les prometió cuando se conocieron los resultados electorales. La investidura de José Luis Sanz salió adelante con los votos exclusivamente de los concejales del PP (14), ya que fue la lista más votada, a sólo dos ediles de la mayoría absoluta. No había posibilidad entonces de articular una candidatura alternativa, pues se hubieran tenido que sumar para ello los votos de Vox (3 ediles) a los de la izquierda del PSOE (12) y Con Andalucía (2).

Pero sí hace falta una mayoría absoluta para sacar adelante las normas y proyectos importantes para la ciudad. Por ejemplo, para aprobar las últimas ordenanzas fiscales el PP contó con el apoyo de los votos del Grupo Socialista. Por contra, el proyecto de los presupuestos de 2024 se tuvo que quedar en un cajón. Prorrogar los presupuestos es una alternativa relativamente frecuente en gobiernos en minoría, pero completar un mandato sin presupuestos propios constituye una auténtica pesadilla y lastra la capacidad del gobierno para cumplir con su programa electoral.

Juanma Moreno, que gobierna con mayoría absoluta en la Junta de Andalucía, lleva a gala haber frenado el avance de la ultraderecha en la comunidad, en la medida en que, hoy por hoy, Vox no forma parte de ninguno de sus gobiernos en las ocho capitales de provincia. Pero el bloqueo de Sevilla podría estar haciendo mella a nivel local.

Por otro lado, no es ningún secreto que las relaciones con Vox dividen internamente al Partido Popular, donde hay un sector que considera que el partido debe "normalizar" ante su electorado la participación de la derecha populista en los gobiernos de coalición; y quienes, como el PP-A, prefieren mantener una distancia visible con los postulados de la derecha extrema.

En el PP andaluz se ha impuesto este lunes la segunda opción, negando por activa y por pasiva una supuesta intención de abrir el gobierno de Sevilla a una hipotética coalición en la que Vox tendría al menos dos delegaciones, una por cada uno de los votos que el PP necesita para superar la votaciones en el pleno.

El secretario general del PP-A, Antonio Repullo, ha insistido que no hay abierta ninguna negociación en el Ayuntamiento de Sevilla para la entrada de Vox en el gobierno municipal. Repullo ha tirado de la retórica para afirmar que lo que hace el PP andaluz es "trabajar para hacer la ciudad que los sevillanos quieren y necesitan".

El Ayuntamiento de Sevilla tiene un gobierno "que aporta seguridad y que trabaja diariamente por el interés general de todos los sevillanos", ha añadido. Sí ha insistido en pedir de forma genérica "responsabilidad" a las fuerzas de la oposición para que sea posible disponer de un presupuesto "que sirva a los sevillanos para progresar en su ciudad".

También el presidente de la Junta ha tenido que salir al paso para asegurar que no le consta que se hayan producido contactos y que desconoce la procedencia de la información que apunta al acuerdo, según informa Efe.

En cambio, la portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, Cristina Peláez, ha hablado de negociaciones "que van por buen camino". Y también lo ha hecho el secretario general del partido, Ignacio Garriga: "Hemos estado hablando, estamos hablando y hablaremos". Aunque ha desmentido que exista un pacto ya firmado que incluya esperar a que pasen las elecciones europeas para hacerlo público. Vox no juega, ha subrayado, "a las estrategias de la vieja política". "Cuando se suscriba un pacto, se aplicará de inmediato", ha añadido.