- Política El PP andaluz se sacude la presión sobre el adelanto electoral: "Habrá elecciones una vez que se aprueben las leyes en trámite, nunca antes ni por razones de partido"
- Política Montero pone al PSOE andaluz en "modo electoral" y pide un acto de fe en la remontada: "El que no se lo crea que se aparte"
Izquierda Unida y Sumar han dado un paso más para la reedición de la coalición Por Andalucía de cara a las elecciones de junio de 2026 sin esperar al apoyo explícito de Podemos. Ambos partidos presentarán este sábado la nueva versión de la coalición, con el mismo nombre y el mismo logo, aunque con algunas incógnitas importantes sin despejar, ya que se desconoce quién va a ser su candidato y si finalmente el partido de Ione Belarra formará parte de la misma.
La dirección de Podemos no acaba de dar vía libre a los dirigentes de su partido en Andalucía para que sumen sus siglas a un proyecto político del que siguen formando parte a través del grupo de diputados de Por Andalucía en el Parlamento autonómico. Si ese compromiso no se acaba de renovar, la izquierda podría presentarse a las elecciones andaluzas con hasta cuatro marcas diferentes: la del PSOE, la de Por Andalucía, la de Podemos y la de Adelante Andalucía, el partido de corte andalucista que fundó Teresa Rodríguez y que siempre ha rechazado formar parte de cualquier tipo de confluencia.La candidatura de Adelante Andalucía la encabezará previsiblemente su actual portavoz parlamentario, José Ignacio García.
La situación de Podemos es paradójica en cualquier caso. Por Andalucía fue el anticipo en territorio andaluz (2022) de lo que luego, en las elecciones generales de 2023, se presentó como la confluencia Sumar: con IU, Podemos y Más País. El proyecto a nivel nacional se rompió al poco de echar a andar, después de que Podemos se quedara fuera del Gobierno de Pedro Sánchez y abandonara el grupo en el Congreso de los Diputados. En cambio, Por Andalucía ha conseguido mantener un nivel de convivencia interna más o menos saludable a pesar de unos comienzos también convulsos. Los tres diputados de Podemos (Juan Antonio Delgado, José Manuel Gómez Jurado y Alejandra Durán) siguen trabajando en el seno del grupo parlamentario de la mano de la diputada de IU Inma Nieto (que es la portavoz) y de Esperanza Gómez, procedente de Más País y actualmente en el Movimiento Sumar (el partido de Yolanda Díaz).
Pese al buen funcionamiento de la coalición y a que las encuestas alientan su continuidad, la dirección de Ione Belarra parece empeñada en romper en Andalucía para consolidar una estrategia que pasa por capitalizar en solitario la oposición por la izquierda al Gobierno de Pedro Sánchez, del que siguen formando parte tanto IU como Sumar.
Las fuentes de la coalición consultadas subrayan que no hay razón objetiva para justificar que Podemos no participe de la reedición de Por Andalucía, si no es por un sometimiento de la dirección andaluza a los intereses de la dirección federal. La secretaria general de Podemos en Andalucía, Raquel Martínez, rechaza pronunciarse en un sentido o en otro y se limita a afirmar que su partido tiene sus propios tiempos y no se va a dejar presionar para acelerar el paso. Pero la realidad es que todas la formaciones políticas están ya activando las maquinarias electorales y tanto IU como Sumar consideran que el calendario electoral no debería atropellarles como ocurrió para las elecciones de 2022, cuando el pacto definitivo se se alcanzó in extremis, horas antes del cierre del registro, hasta tal punto que Podemos no llegó a inscribir sus siglas formalmente en la coalición porque llegó tarde. Sus candidatos, en cualquier caso, sí formaron parte de las listas y el partido morado consiguió colocar a tres de los suyos en la Cámara autonómica.
Si Podemos abandona Por Andalucía, no tendrá siquiera posibilidad de recibir un adelanto del Parlamento para la financiación de su campaña, como la que reciben todas las formaciones con representación en la Cámara, ya que jurídicamente Podemos no forma parte de la coalición y, por tanto, no consta legalmente que haya tenido representación en el Parlamento en la actual legislatura. Esa realidad debería ser un argumento más en favor de la confluencia y, sin embargo, Podemos sigue sin aclarar su posición. Tampoco se descarta que el partido morado renuncie a presentar candidatura, como hizo para las elecciones catalanas, sacrificando su representación en los parlamentos regionales en beneficio de la estrategia nacional de un partido que tiene una estructura jerárquica muy centralizada.
Las puertas de Por Andalucía seguirán, en cualquier caso, abiertas a la participación de Podemos, aunque la coalición está determinada a avanzar en la toma de decisiones sin prolongar temerariamente los tiempos como ocurrió en 2022. La vocación de IU y de Sumar sigue siendo la de intentar armar una candidatura lo más abierta posible, sabiendo que una atomización del voto en la izquierda sólo puede fomentar una desmovilización de la que se beneficiará el PP de Juanma Moreno, al que las encuestas sitúan con mayoría absoluta; y también a Vox, que sigue al alza en todos los sondeos.
De momento, Por Andalucía se presentará este sábado en sociedad sin un candidato a la Presidencia de la Junta. A partir de ahora, cada organización elegirá los nombres que se propondrán a las listas en cada una de las ocho circunscripciones y posteriormente se decidirá el cabeza de cartel. A este respecto, Inmaculada Nieto (que fue la candidata en 2022) ha confirmado ya que no repetirá. Y tampoco está claro que el actual coordinador general de IU-CA, Toni Valero, diputado en el Congreso por Málaga, vaya a dar el paso adelante.
Ese vacío de liderazgo se hará evidente en el acto con el que se reafirma la coalición y que se celebrará hoy en Sevilla, donde se anuncia que estarán presentes representantes de varios movimientos sociales y reivindicativos como la Marea Blanca, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Andalucía (FAMPA), la Coordinadora Andalucía con Palestina, miembros de la plantilla del INFOCA o activistas de los barrios 'olvidados' de Andalucía.

