- 12-M Oriol Junqueras rectifica y deja la presidencia de ERC tras la presión del partido
- 12-M Pere Aragonès deja la política tras los malos resultados de ERC y cierra la puerta a "facilitar la investidura" de Salvador Illa
Oriol Junqueras tiene la voluntad de seguir siendo presidente de Esquerra. Tras el anuncio que hizo anoche el partido de que dejará la presidencia tras las elecciones europeas del 9 de junio, "para abrir un proceso de reflexión y escucha activa antes de decidir su futuro", el líder republicano ha manifestado esta mañana que quiere ser "legitimado" y "tener un aval explícito y renovado" para ser reelegido en el congreso convocado ayer para el 30 de noviembre.
"Quiero contribuir a un proceso de escucha y reconexión con la sociedad y la militancia a pie de calle", ha dicho Junqueras, que ha negado presiones internas para forzar su renuncia y ha asegurado que la decisión es coherente con la carta que hizo pública el pasado martes, en la que manifestaba su voluntad de seguir al frente de ERC. "Necesito salir a la calle y escuchar a la gente de igual a igual, el objetivo es muscular el partido y creo que puedo ayudar a construir este relato", ha añadido en su comparecencia ante los medios de comunicación.
Las "responsabilidades individuales y colectivas" a las que aludió Pere Aragonès el pasado domingo, tras la debacle electoral, se han precipitado en las últimas horas. Al abandono de la primera línea política que anunció el lunes el propio presidente de la Generalitat en funciones, le siguieron anoche las renuncias, en distintos términos, de Junqueras y la secretaria general, Marta Rovira, además de la convocatoria de un congreso que redefina la estrategia política de ERC y su dirección.
"Existe una falta de sintonía entre lo que nosotros creemos que es bueno y la valoración que hacen los ciudadanos", ha asumido Junqueras respecto al proceso de negociación con el Gobierno del PSOE iniciado en 2019 y las políticas sociales del Ejecutivo de Aragonès en esta última legislatura.
Tras una reunión vespertina de más de cuatro horas, la ejecutiva del partido anunció que Junqueras dejará la presidencia después de las elecciones europeas. La decisión llegaba un día después de que el líder republicano hubiera confirmado, a través de una carta, su intención de seguir al mando del partido que protagonizó la mayor caída del 12-M, con 180.000 votos menos que en 2021 y pasando de 33 a 20 escaños. "Con mi dimisión, hago efectivo lo que anuncié el martes", ha insistido hoy el líder de ERC sobre la misiva en la que expresaba sentirse "con ánimos y fuerza para seguir trabajando por Cataluña desde el lugar que determine la militancia".
Rovira, por su parte, confirmó anoche que no optará a la reelección en noviembre. "Como militante de base, y por coherencia, he comunicado a la dirección que no me presentaré a secretaria general en el próximo congreso nacional", expresó anoche la número dos a través de una carta, hecha pública poco después de conocerse la decisión de Junqueras.
Tanto ayer como el lunes, en la primera reunión en que la cúpula republicana analizó los resultados negativos de los comicios autonómicos, Rovira se mostró partidaria de acometer una "transición serena" hacia un nuevo liderazgo.
Presidente de ERC desde 2011
Desde hace casi 13 años, cuando fueron elegidos presidente y secretaria general de Esquerra por primera vez, el binomio formado por Junqueras y Rovira apenas había recibido contestación. En 2011, tras otro ciclo de debacles electorales como el actual, cogieron las riendas del partido en un periodo que venía marcado por la división y las luchas internas.
Lograron unificar familias políticas y, de 10 diputados en el Parlament, llegaron a 33 en 2021, un resultado que sirvió para que la Presidencia de la Generalitat recayese en Esquerra por primera vez desde la Transición. En 2022, la militancia eligió por cuarta vez al tándem Junqueras-Rovira con el 87% de votos y un 50,2% de participación. La secretaria general reside en Suiza desde marzo de 2018, cuando huyó para no comparecer ante el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, instructor de la causa del procés, que la había citado para comunicarle su auto de procesamiento por rebelión.
Tras la sentencia del juicio del 1-O en 2019 y la reforma del Código Penal en 2023 que derogó la sedición, Rovira debería responder solamente por un delito de desobediencia, que no acarrea penas de prisión. Sin embargo, actualmente está investigada por terrorismo en la causa de Tsunami Democràtic y debe declarar por videoconferencia, el próximo 22 de mayo, ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón.
La crisis interna de ERC llega en un contexto complicado, a una semana de la campaña de las elecciones europeas (se presenta en la coalición Ahora Repúblicas con EH Bildu, BNG y el partido balear Ara Més) y en el inicio de las conversaciones para la formación del próximo Gobierno catalán, en la que el papel de los republicanos es clave para cualquiera de los escenarios.
Precisamente, al ser interrogado sobre este asunto, Junqueras ha echado balones fuera y ha repetido la consigna que mantiene el partido desde la misma noche del domingo. "Las formaciones que han dedicado la legislatura a hacer oposición al Ejecutivo de Esquerra tienen que ponerse de acuerdo ahora para formar Gobierno", ha dicho en referencia a las dos fuerzas políticas que superaron a los republicanos el 12-M, el PSC (42 escaños) y Junts per Catalunya (35).
Tanto la investidura a la que ya se han postulado el socialista Salvador Illa y el neoconvergente Carles Puigdemont como una repetición electoral dependerán de la decisión que adopte ERC en junio, ya sin Junqueras al mando. En caso de que el bloqueo en el Parlament lleve automáticamente a una nueva convocatoria de comicios, la cita con las urnas se celebraría en octubre, varias semanas antes del congreso en el que Esquerra elegirá a su nuevo presidente.
Pese a la próxima aprobación de la Ley de Amnistía en el Congreso de los Diputados, la inhabilitación hasta el año 2031 que pesa sobre Junqueras (en el indulto concedido por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2021 solamente se eliminó la pena de prisión) puede tener un camino más lento que otros casos en la aplicación judicial de la medida de gracia, lo que le hubiese impedido ser el candidato republicano en una hipotética repetición de las elecciones.
