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Las nuevas recomendaciones dietéticas de la administración Trump: más proteína y leche entera

Washington avanza en su estrategia 'Make America Healthy Again' y declara la guerra a los alimentos altamente procesados y a los azúcares añadidos

La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, posa junto a una imagen de la pirámide alimentaria en la Casa Blanca.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, posa junto a una imagen de la pirámide alimentaria.AP Photo
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La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este miércoles un nuevo conjunto de guías dietéticas que recomiendan a los estadounidenses consumir más proteínas y menos azúcar de lo que se aconsejaba anteriormente, y evitar los alimentos altamente procesados para lograr una dieta saludable.

Las guías son el producto más reciente de la agenda "Make America Healthy Again" (Hagamos a Estados Unidos saludable de nuevo) de la administración Trump, nombre que toma del movimiento social que respalda al secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr. Él y otros funcionarios, entre ellos la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, han impulsado objetivos políticos de MAHA como frenar las vacunas infantiles y restringir el acceso a alimentos poco saludables para las personas que reciben cupones de alimentos (food stamps).

Las nuevas directrices incorporan algunos cambios anunciados por Kennedy, como desaconsejar con firmeza el consumo de alimentos altamente procesados y de azúcares añadidos. Sus seguidores dentro del movimiento MAHA han señalado el alto consumo de azúcar y de alimentos procesados en la dieta estadounidense como factores que contribuyen a las elevadas tasas de enfermedades crónicas.

Otras recomendaciones, como priorizar frutas, verduras y cereales integrales, y limitar las grasas saturadas al 10% de las calorías diarias, se mantienen sin cambios.

La Comisión MAHA, liderada por Kennedy, indicó en un informe estratégico publicado en septiembre que el USDA y el HHS planean reformar el proceso para elaborar las futuras guías dietéticas, incluyendo la estructura y los miembros de su comité asesor, que es el encargado de recomendar los contenidos.

Algunos grupos activistas han criticado al comité asesor por estar excesivamente influido por la industria alimentaria. El comité que participó en la elaboración de estas guías fue designado durante la administración del presidente Joe Biden.

MÁS PROTEÍNAS, MENOS AZÚCAR

Las guías dietéticas sirven de base para los programas federales de nutrición escolar, que alimentan a casi 30 millones de niños, y orientan el consejo médico y las estrategias de prevención de enfermedades.

Esta versión recomienda que los adultos consuman entre 1,2 y 1,6 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, frente a los 0,8 gramos que se aconsejaban anteriormente.

También incentiva el consumo de lácteos enteros, un giro respecto a las recomendaciones que durante décadas abogaban por productos lácteos bajos en grasa para reducir los riesgos asociados a dietas altas en grasa. Los grupos del sector lácteo han argumentado que las políticas que desaconsejan los lácteos enteros perjudican a los agricultores.

Las guías eliminan la recomendación previa de limitar el consumo de alcohol a una o dos bebidas al día y, en su lugar, solo señalan que los adultos deberían "consumir menos alcohol para mejorar la salud general".

Las directrices no citan evidencia científica concreta para justificar los cambios. Un portavoz de la Casa Blanca afirmó que reflejan ciencia sólida y que su implementación ayudará a mejorar los resultados de salud pública.

"La Asociación Médica Estadounidense (AMA) aplaude las nuevas Guías Dietéticas por poner el foco en los alimentos altamente procesados, las bebidas azucaradas y el exceso de sodio que alimentan enfermedades cardiacas, diabetes, obesidad y otras dolencias crónicas", declaró en un comunicado Bobby Mukkamala, presidente de la organización.

EVITAR LOS ALIMENTOS ALTAMENTE PROCESADOS

Las guías establecen que "no se recomienda ni se considera parte de una dieta saludable o nutritiva ninguna cantidad de azúcares añadidos o edulcorantes no nutritivos", y que, en caso de consumirse, los azúcares añadidos no deberían superar los 10 gramos por comida.

Las directrices anteriores permitían añadir una pequeña cantidad de azúcar a alimentos más saludables para ayudar a cumplir las recomendaciones dietéticas, siempre que no se excediera el 10% de las calorías diarias.

Según la nueva versión, deben evitarse los alimentos altamente procesados, así como las comidas y bebidas con sabores y colorantes artificiales. Algunas empresas alimentarias están eliminando estos ingredientes para alinearse con las prioridades de la administración.

Las guías no abordan los alimentos "ultraprocesados", cuya definición es objeto de intenso debate en la industria alimentaria. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y el Departamento de Agricultura (USDA) han señalado que están trabajando en una definición federal para este tipo de productos.

Científicos de todo el mundo han advertido de que los alimentos ultraprocesados —que suelen contener aditivos e ingredientes industriales— están vinculados a peores resultados de salud, como diabetes tipo 2 y obesidad.