Tras el Covid, muchos quisieron creer que "la salud era importante y se le iban a dedicar espacios de discusión e inversión", pero seis años más tarde "el tablero geopolítico es otro y vemos no ya un freno, sino un retroceso en políticas sanitarias, que afecta al cáncer". Ramón Reyes es contundente -"tenemos que serlo porque estamos perdiendo tiempo que un paciente oncológico no tiene"- y señala a varios medios reunidos el pasado lunes que "Europa está despriorizando todo lo relacionado con el cáncer".
Reyes, como presidente de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), relata cómo ha sido testigo del auge de la salud, "tras la pandemia se vislumbró que eran necesarias partidas presupuestarias y había una consejería, un comisionado solo para salud. Hoy se ha diluido en Salud y Bienestar Animal (antes era Salud y Seguridad Alimentaria)". Esta situación, junto a los recortes en las partidas presupuestarias de los distintos planes de la UE en materia de salud, y más específicamente, en cáncer, son las preocupaciones que transmiten desde la AECC.
"El miedo es que colocar la salud por detrás de la defensa y la inmigración nos lleve a pensar que este mensaje calará en los Estados miembros", lamenta Reyes al tiempo que subraya que "es cuestión de tiempo que nos enfrentemos a recortes, ya que los recursos no son ilimitados y el dinero se redirige a otras prioridades". Reyes lanza un aviso ante un problema de salud que es estructural. "Los problemas estructurales requieren una acción de Estado".
Las cifras de la preocupación de la AECC son la reducción de 750 millones de euros del European Beating Cancer Plan, que específicamente es un plan europeo frente al cáncer con 4.000 millones, incluido en una partida de fondos para salud que se creó en 2021. En ese año, con Carolina Darias al frente del Ministerio de Sanidad, en España se presentaba una ambiciosa Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud (SNS) que ponía al día las necesidades contra la enfermedad. "Tampoco se ha avanzado mucho en este terreno, la verdad", lamenta Reyes.
El lastre de la falta información: "14 registros que no se hablan entre sí"
Uno de los objetivos marcados estaba en la accesibilidad de datos e información de cáncer, además del desafío de los programas de cribado en todas las CCAA. "No hay", responde Reyes. "Tenemos 14 registros que no se hablan entre sí. Este es el problema que tenemos aquí. Y hay que subrayar que los datos los gestiona el sistema, pero son de las personas, de los pacientes. Ponerlos a su disposición es humanización, de verdad".
El presidente de la AECC también recuerda que lo que se ha vivido con los datos de los cribados de Andalucía es solo un capítulo de la mala gestión del dato que se hace en España. E insiste que desde Europa se ha dado un toque a España. En 2024, desde la European Cancer Organization se apuntaba entonces que no contaba "con un registro nacional de cáncer ni con un servicio nacional de detección precoz del cáncer, lo que dificulta especialmente el seguimiento tanto de los avances como de los retos". "Esta barrera supone un obstáculo para la equidad", añade Reyes.
Pero no solo es una petición de las instituciones europeas. No tener datos no nos permite "salir en la foto" cuando se hacen investigaciones; la última vez, con las predicciones de cáncer en jóvenes en Annals of Internal Medicine. Amy Berrington de Gonzalez, responsable del equipo de Epidemiología Clínica del Cáncer en el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres, apuntaba que "no tenemos buenos registros de España, pero sí que podemos extrapolar las predicciones".
Los únicos datos que ser recogen en España, con los que se hacen las estimaciones cada año en la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) son los que recaba REDECAN. Se trata de un órgano cooperativo de los registros de cáncer de base poblacional de Albacete, Asturias, Canarias, Castellón, Castilla y León, Cuenca, Ciudad Real, Euskadi, Girona, Granada, La Rioja, Mallorca, Murcia, Navarra y Tarragona; el registro poblacional de tumores infantiles de la Comunidad Valenciana; el registro poblacional de cáncer en la infancia y adolescencia de la Comunidad de Madrid y el multihospitalario Registro Español de Tumores Infantiles (RETI).
Quizás por ello, desde la AECC, además, han puesto en marcha varios proyectos. Uno de ellos, lo presentaron el año pasado: Más datos en Cáncer, donde más de una veintena de sociedades científicas, civiles y de pacientes se han unido para desarrollar una herramienta de información para mejorar el abordaje de los tumores a lo largo del proceso.
Junto a ello, este año han unido fuerzas con la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la OMS (IARC) para impulsar un registro nacional de los cribados en España, al margen de los trabajos de recopilación de datos que tiene en marcha Sanidad, contemplados en la hoja de ruta nacional. Desde la AECC, también han puesto a disposición del ministerio este inventario.
Isabel Mosquera-Metcalfe es la responsable del proyecto que ha conseguido que hasta 15 CCAA se adhieran, "y esperamos que dos que respondieron de forma negativa, cambien de opinión". Aún no hay datos que dibujen la situación en nuestro país, "estamos en la fase cualitativa y de recogida de información para conocer el estado del servicio de cribado de colon [luego vendrán mama y cérvix]. En 2026 y 2027 finalizaremos con todo", detalla Mosquera-Metcalfe.
Reyes espera que esta iniciativa termine "en buen puerto". "El hecho de empezar con colon es porque a estas alturas debería estar bien implantado en todo el país", explica el presidente de la AECC, que señala el cérvix como el cribado con más problemas.
Datos y marcos normativos para reducir un factor prevenible
Junto al lastre de los datos, Reyes recuerda que hay políticas de prevención, como la nueva ley antitabaco, "que tarda en llegar". Ayer se publicaba un estudio sobre las muertes prevenibles por cáncer si se abordaban 30 factores, cuatro de ellos al alcance: tabaco, alcohol, obesidad e infecciones.
En España, el tabaquismo y el alcohol son los principales responsables de los tumores, mientras la obesidad gana terreno entre las mujeres y las infecciones marcan la desigualdad, según apuntaba ayer un ambicioso trabajo en Nature Medicine. El 43,1% de los casos en hombres y el 24,1% en mujeres son evitables. El tabaquismo sigue siendo el enemigo público número uno, responsable de más de 33.000 diagnósticos anuales entre ambos sexos. Sin embargo, el alcohol y la obesidad presentan matices preocupantes.
Reyes cuenta que "empezamos a trabajar sobre la normativa del tabaco en el verano de 2024", y "dada la situación política en nuestro país, no sé si pasará los trámites parlamentarios". Además, el presidente de la AECC no solo lamenta el paso del tiempo, sino que "llegará con menos contenido del planteado inicialmente".


