CRÓNICA
Cambio horario

Menorca, la isla de la luz, frente a la última "cortina de humo" de Sánchez: "Sin el horario de verano, lo justo para Baleares es un huso diferente como en Canarias"

El presidente de Gobierno aviva el debate sobre el cambio de hora, en el que los expertos abogan por un horario de invierno permanente. Algunos, además, piden cambiar de huso horario. Es decir, que en Menorca amanezca en verano a las 4 de la mañana...

Cala Galdana, con los últimos turistas de la temporada veraniega.
Cala Galdana, con los últimos turistas de la temporada veraniega.
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La noche menorquina ofrece la experiencia Starlight. En este cielo, las constelaciones se dibujan con una nitidez perfecta que se refleja en los ojos de quienes las contemplan. Pero no es este su mayor atractivo turístico. A Menorca se va a disfrutar de una estrella más grande. Si hubiese que elegir entre una hora más de sol o una hora más de luna al final del día, la mayoría preferiría lo primero. Y si Baleares pudiera tener su propio huso horario, escogería ir por delante de la Península. «Buenos días. Son las seis de la mañana. Una hora menos en Canarias... y una hora más en Baleares», les complacería escuchar en la radio.

Eso de tener 60 minutos más que el resto de España es más quimérico. Pero la posibilidad de mantener la hora veraniega todo el año ha vuelto a estar sobre la mesa con el anuncio de Pedro Sánchez de hacer «política útil» y pedir a la UE acabar con el cambio de hora estacional. En su mensaje, el presidente no aclaró si el horario ganador sería el de octubre o el de marzo, quizás para sortear problemas con los extremos: mientras que el este del país vota por una eterna hora estival, el oeste pide la invernal. A su vez, dos tercios de los españoles desean lo primero, pero los expertos defensores de un único horario defienden lo segundo.

«El horario de invierno adelanta la noche y acorta la vida en la calle. Menorca tiene un estilo de vida mediterráneo: nos gusta disfrutar del sol, de las terrazas, de la convivencia y de la luz», defiende José Bosch, presidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) en Menorca. Él argumenta que perder esos minutos de sol por la tarde golpearía al sector turístico. Por eso es del team hora de verano. «La gente quiere ver Menorca a pleno sol. Nadie viene para hacer turismo nocturno», continúa Bosch desde el Petit Hotel 5 Fars.

La isla de Menorca tiene la particularidad de que, por estar situada en la zona más oriental de España, es el lugar donde primero sale y primero se oculta el sol. En junio y julio, el atardecer comienza entre las 21:10 y las 21:20. Si se mantuviera el horario de octubre durante todo el año, anochecería entre las 20:10 y las 20:20. Aún más pronto en agosto. Desde el sector turístico consideran que no es sólo una hora menos de sol, sino también una hora menos de mover la economía balear.

José Bosch, presidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) en Menorca.
José Bosch, presidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB) en Menorca.

Bosch sabe qué motiva a los turistas. «¿Por qué los británicos o alemanes vienen al Mediterráneo? Porque tenemos un estilo de vida diferente, porque hay sol. ¿Nos vamos a volver ahora centroeuropeos?». Señala que «lo justo sería que lo que pasa en Canarias se aplicara en Baleares: antes de que quitaran el horario de verano, prefiero quedarme con un horario diferente a la Península», opina.

Uno de los motivos de Sánchez para elevar su propuesta de adelanto/retraso del reloj a nivel europeo es que «la ciencia» avala la unificación horaria. Sin embargo, realmente no hay un consenso al respecto. Jorge Mira, catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela, es partidario de mantener el cambio. Recuerda que «España tiene estaciones y, por lo tanto, el reloj debe tener un cambio estacional y una adaptación para que nuestro ritmo de activación intente mimetizar en la medida de lo posible el ritmo del sol».

Otros, en cambio, coinciden con el Ejecutivo en desear el mismo huso horario para las cuatro estaciones. Es la postura de César Martín Izquierdo, presidente de honor de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE). Él señala que los cambios producen «una especie de jet lag durante unos días que afecta especialmente a personas mayores de 50 años, niños, adolescentes y personas con patologías graves».

Basándose en estudios sobre su efecto en la salud, Martín Izquierdo, a diferencia de Sánchez, se atreve a decir el horario que prefiere: «El de octubre». «Existe consenso médico en afirmar que promueve un ritmo biológico más estable» y «es el más beneficioso para la salud, el descanso, la productividad laboral y el rendimiento escolar», justifica. Desde la organización que representa, opta por «amanecer con más luz». «No creemos que sea ningún drama desde ningún punto de vista».

Pero para las Islas Baleares sí sería un drama mantener el horario vigente desde hoy. En esta comunidad autónoma, el turismo representa alrededor del 40% del PIB regional. Aquí se incluyen los efectos indirectos de otros sectores (hostelería, transporte, comercio y servicios) que convierten al archipiélago en la zona más dependiente de esta actividad.

Antoni Sansaloni, presidente de la Asociación Menorquina de Cafés, Bares y Restaurantes
Antoni Sansaloni, presidente de la Asociación Menorquina de Cafés, Bares y Restaurantes

Antoni Sansaloni, presidente de la Asociación Menorquina de Cafés, Bares y Restaurantes, también defiende que el turista busca sol por encima de todo. Así, se suma al equipo de verano. Aparte de enumerar las mismas razones de José Bosch, destaca que, de lo contrario, afectaría a la vida local cotidiana. «El isleño está acostumbrado a estar todo el día por la calle, no va casi a casa. Pero cuando oscurece no nos queda todo remedio».

Sansaloni es dueño del restaurante Rías Baixas, que ofrece una gastronomía gallega menorquina. «A nosotros nos conviene más el verano, pero a ver qué dicen en la otra punta, ¿no?», razona pensando en Galicia. Allí, si perdurara el horario veraniego, amanecería pasadas las 10 de la mañana en diciembre y enero. Así que él tampoco ve con malos ojos el tener un huso horario propio en el archipiélago balear: «Si se pudiera hacer por provincias, no putearías a nadie».

«Es razonable que quienes viven en las zonas de Levante, como Baleares, prefieran la hora de verano y que quienes viven en las zonas de poniente, dígase Galicia, prefieran la hora de invierno», empatiza José María Martín Olalla, profesor de Física en la Universidad de Sevilla. La solución, argumenta, ya está en la realidad: «El cambio estacional de la hora proporciona un compromiso social por el que ni amanece demasiado temprano en verano en el este, ni demasiado tarde en invierno en el oeste».

El alcalde por el PP de la localidad de Ferrerías, Pedro Pons Huguet, también es partidario de dejar el huso horario actual, con sus dos cambios al año. Asimismo, aprovecha para opinar más allá del debate invierno/verano: «No creo que esto sea un problema tan grande como para montar todo este cirio... Es una cortina de humo, son ganas de desviar la atención». Eso sí: si le obligaran a elegir entre uno y otro, dice que «como menorquín», elegiría el de verano, «por ser lo que más le conviene al motor económico de la isla, que es el turismo».

Pedro Pons Huguet, alcalde de Ferrerías.
Pedro Pons Huguet, alcalde de Ferrerías.

En la misma línea, Llorenç Ferrer Monjo, alcalde por el PSOE de Ciudadela de Menorca, se decanta por elegir la hora de marzo: «A nivel político y a nivel económico y social, el horario de verano es mejor que el de invierno debido al peso que tiene en Baleares el turismo», detalla. Pero, a diferencia del edil de Ferrerías, considera que es mejor dejar un solo horario para todo el año. «Es un debate que lleva muchos años y que ya deberíamos solucionar. Hay que conseguir el máximo consenso... Y hay gente con estudios y capacidad para elegir la mejor opción».

El clamor mayoritario en la isla está en robar una hora de sol a la mañana para dársela a la tarde. Agustín y Carmen, trabajadores del Centro de Geología, también votan por la hora de verano. «La isla de noche es muy oscura. Tampoco hay mucha iluminación por la calle porque hay que evitar la contaminación lumínica por lo del Starlight. Y no tienes un centro comercial con luz al que ir. Cuando anochece, sólo quieres irte a tu casa. Es triste», expresa ella.

No obstante, una minoría defiende la hora invernal. Al contrario que en el resto del sector, Catalina Floriet, presidenta de la asociación Menorca Activa, no desprecia la idea de que amanezca y anochezca antes. «En verano es muy pesado que haya luz del sol a las nueve de la noche porque hace mucho calor. Si quitamos una hora de sol de la noche la vamos a tener en la mañana. Eso no va a cambiar: vamos a tener la misma cantidad de horas de sol», recalca.

Llorenç Ferrer Monjo, alcalde de Ciudadela de Menorca.
Llorenç Ferrer Monjo, alcalde de Ciudadela de Menorca.

Lo que querría Catalina es lo que defienden los que abogan por establecer un único horario: «El de octubre», como prefiere decir Martín Izquierdo. Él considera que «hablar de horario de verano e invierno condiciona el debate», porque «se asocia el verano a ocio, a vacaciones, cuando realmente la luz tiene un impacto muy importante en la productividad y se demoniza la oscuridad cuando es el momento que dedicamos para descansar».

Desde ARHOE, además, critican que «España, por su posición geográfica, tiene un huso horario que no le corresponde desde 1940», cuando Franco optó por adelantar 60 minutos el reloj para coincidir con la hora alemana. «Lo primero sería suprimir el cambio de la hora estacional y mantener el horario de octubre y, posteriormente, suprimir el de 1940 para volver al horario correcto», ahonda Martín Izquierdo.

Por traducir la propuesta al menorquín: si en ese escenario de doble atraso del reloj, Baleares mantuviera la hora de la Península, en el mes de junio en la isla amanecería a las 4:20 de la mañana y anochecería a las 19:06 de la tarde.

Respecto a que la hora deba coincidir con la posición geográfica del país, Jorge Mira, que ha sido uno de los miembros de la Comisión del Gobierno de España para la hora oficial, señala que eso no es realmente necesario. «¿Qué es un horario? Un horario no es ningún tipo de destino universal del planeta Tierra. El horario es una referencia numérica que se puede cambiar», razona.

Carmen y Agustín, trabajadores del Centro de Geología de Menorca.
Carmen y Agustín, trabajadores del Centro de Geología de Menorca.

«La gente piensa que, por estar en el mismo eje vertical que Reino Unido y Portugal, tenemos que estar con la misma marca horaria. Falso. Eso no es más que una referencia. De hecho, el propio inventor del sistema de husos horarios, Sandford Fleming, decía que da igual el número que se ponga para el mediodía: si el seis, como en la época bíblica, sea 12, sea 18, da igual... Él se revolvería en la tumba al ver que en el siglo XXI hay gente que afirma que hay alguna cuestión geográfica en la Tierra que dice que el huso horario debe tener un valor u otro... El huso horario es una referencia. España lleva 85 años con su huso y no tiene que cambiar nada», zanja.

Respecto a los perjuicios para la salud de ajustar los relojes dos veces al año, bastión recurrente para pedir un único horario, los profesores Martín Olalla y Mira realizaron un estudio exhaustivo sobre estas investigaciones. «Hemos encontrado que los errores estadísticos son muy altos», comparte Mira. «Hemos acotado que esos efectos no son mayores del 5% en ningún caso. También se ha dicho, por exagerar, que el cambio horario mata. Yo reto a esa gente a que busque en el registro de mortalidad a ver si ven algún quiebro en la curva en los días de cambio de hora; y ya te digo que no hay ningún tipo de quiebro».

Sobre todo, concluye Mira, «los estudios que están en contra del cambio estacional de ahora sólo se centran en los problemas que hay en los días del cambio. Nunca examinan lo que pasa el resto del año. No dicen que, en el resto del año, como tenemos una marca horaria más ajustada a esa estación, la gente está circadianamente más ajustada que con un horario fijo».