CULTURA

La Velada de Ibai

El "tequilita" de Westcol, la "primera hostia" de TheGrefg y la "altura" de Roro: los protagonistas de La Velada del Año 5 a 24 horas de sus combates

Algunos de los boxeadores que se verán las caras este sábado en el ring de La Cartuja comparten con EL MUNDO sus sensaciones horas antes de la gran cita del mundo del 'streaming'

Así están los participantes de La Velada del Año V 24 horas antes de sus combates.Reda Slafti
Actualizado

La cuenta atrás para La Velada del Año 5 de Ibai Llanos entra en su recta final: quedan menos de 24 horas para que el Estadio de La Cartuja, arropado por el sol abrasador de Sevilla, se convierta en el epicentro del boxeo, el streaming y la música. Es la primera vez que esta gran cita del streamer vasco abandona Madrid y Barcelona para celebrarse en la capital andaluza y, además, estrena horario nocturno. Ante la previsión meteorológica, que apunta a máximas de hasta 38 grados, la organización decidió retrasar el comienzo de la Velada, que se podrá ver en directo en Twitch, hasta las 20:00 horas para proteger a los boxeadores, los artistas invitados (entre ellos Aitana, Myke Towers y Eladio Carrión) y al público de casi 80.000 espectadores del calor. El evento, por tanto, se prolongará hasta bien entrada la madrugada, alrededor de las 03:00 horas.

Mientras cientos de técnicos y operativos trabajaban a contrarreloj para rematar el montaje del cuadrilátero, probar el sonido de los artistas y preparar la retransmisión del pesaje -que este viernes batió su propio récord con un pico de 674.000 espectadores conectados al directo en Twitch-, en una sala de prensa escondida dentro del antiguo Estadio Olímpico desfilaban (casi todos) los contrincantes. Llegaban listos para mostrar el resultado de cinco meses de entrenamientos y sacrificio y, algunos, para meterse en la cabeza de su rival por última vez.

"No sé por qué estoy tan emocionado", cuenta a EL MUNDO, con una sonrisa de oreja a oreja, el streamer colombiano Westcol. "Sé que todos vamos a estar nerviosos cuando nos subamos al ring, pero ahorita es emocionante. Estamos en la recta final de todo ese proceso, que por fin va a acabar...", añade, antes de aclarar que no es que quiera que llegue la mañana del 27 de julio, sino que por fin ha llegado "el gran momento y el día de lucirnos y de sacar a flote todo lo que hemos practicado".

A su izquierda lo acompaña su contrincante, TheGrefg, con quien protagonizará el séptimo y último combate de La Velada: el ansiado main event. "No tengo ninguna duda de que volvería aceptar pelear: 100%. Pero quizás buscaría un rival que no me exija tanto... y que no suba tantas fotos sin camisa", bromea el colombiano, a lo que replicó entre risas el youtuber murciano: "Le toqué mucho los cojones". "Tuve que apretar mucho", reconoce finalmente Westcol.

Cinco meses de preparación dan para mucho, y son muchas las lecciones aprendidas, pero para TheGrefg hay una que aprendió por las malas: "Que llevara el bucal en la primera hostia que me dieron". Su rival, sin embargo, cree que hizo todo como debía, incluso salir de fiesta la noche anterior al pesaje. "Estaba con mi familia, mis amigos... No bebí nada de alcohol. Nuestra pelea es a las dos de la madrugada, me estoy acostando a las cuatro... Es una buena técnica para prepararme para el combate", se justifica Westcol. Eso sí, lo primero que piensa hacer el colombiano nada más bajarse del cuadrilátero es "tomarme un buen tequilita y un ... [gesto de fumar, acompañado de un pitido]. Ya han sido muchos meses sin". Tantas ganas tiene de "fundir" que pinchará en la after-party del evento, en el mítico Occo de Sevilla. "No entran en el vestuario de Westcol después del combate", ríe TheGrefg, quien comparte con él una complicidad pocas veces vista en un duelo tan importante.

Otro duelo en el que reinará la "buena onda" entre los combatientes será el que protagonicen Perxitaa y Gaspi, quienes serán los terceros en saltar al ring. Dos bestias de altura y peso que aseguran espectáculo, especialmente ahora, tras el impresionante cambio físico del argentino, que ha perdido 26 kilos casi en secreto. Tanto es así que, gane quien gane, Gaspi invitará a Perxitaa a su Argentina natal a "disfrutar de un buen asado". "Eso sí, no lo haré yo, a no ser que quieras que un asado quemado, pero seguro que con la plata que nos paga Ibai, la carne sea buena", le dice burlón.

Mientras los culturistas Andoni y Carlos Belcast demuestran por qué son mejores amigos boxeando con figuritas de plástico -más preocupados por reír que por golpearse-, el ambiente cambia por completo cuando entran en escena Abby y Roro. De todos los duelos femeninos que ha tenido La Velada, este promete ser de los más épicos. Tras fracturarse el pie, estaba en duda si la tiktoker llegaría a tiempo para el combate, pero asegura que se siente "mejor que nunca", a pesar de tener que lidiar con "ciertas desventajas en el ring". Su punto "débil", a juicio de su rival, es "su altura": Abby le saca 23 centímetros a Roro. Pero la falta de experiencia de la streamer podría jugar en su contra, tras años sentada frente al ordenador y "mucho alcohol y 'LOL'", como ella reconoce.

No obstante, ya tiene en el horizonte otro rival con el que le gustaría enfrentarse. "La pelea de Lola Indigo algún día me gustaría retomarla", desvela la mallorquina, en referencia a la propuesta que hizo a la cantante granadina para La Velada del Año 3. ¿Se viene la participación 2.0 de Abby en 2026?

Dos son los participantes que repiten este año: la mexicana Alana, en su segunda Velada, y el zaragozano Viruzz, que vuelve por cuarta vez tras noquear al chileno Shelao frente a 80.000 personas en el Bernabéu el año pasado.

"Es el gran honor de mi vida poder levantar la bandera de mi país otra vez y, ojalá, también cuando gane", cuenta Alana, que se enfrentará a la española Ari Geli. "Soy la visitante, así que ya espero que el estadio me abuchee, pero sé que igual la experiencia de estar allí en el ring va a ser increíble", añade. "Inolvidable será, un día que recordaré para el resto de mi vida", coincide su rival.

Todo está listo. Que suene la campana.