CULTURA
La Penúltima

Un bofetón light

En el programa Tómbola en 1999, Alessandro Lecquio reconoció entre risas: "Yo he tirado bofetones a las mujeres, me ha pasado, pero es un bofetón light, no encuentro que haya nada de malo"

Alessandro Lecquio, en Telecinco, antes de su despido.
Alessandro Lecquio, en Telecinco, antes de su despido.Mediaset
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En 1935 Frida Kahlo pintó uno de sus cuadros más famosos. Se llama Unos cuantos piquetitos y lo hizo después de leer la noticia de un hombre que había asesinado a su mujer de 20 puñaladas y que en el juicio se había justificado diciendo que solo habían sido "unos cuantos piquetitos". En el cuadro aparece una mujer ensangrentada encima de una cama, llena de puñaladas y al lado un hombre con un puñal que la mira satisfecho.

Hoy es 25-N, el Día Internacional de la Eliminación de la Violenciacontra la Mujer. Traigo a la conversación esos cuantos piquetitos para enseñar cómo se sigue perpetuando el machismo en nuestra sociedad en una semana que ha estado marcada por un hito histórico televisivo: el despido de Alessandro Lecquio de todos los programas de Mediaset, a raíz de la entrevista de Antonia Dell'Atte para El País, donde volvía a explicar, después de más de tres décadas denunciándolo públicamente, los malos tratos sufridos cuando eran pareja. Entre ellos, las patadas que supuestamente le propinaba cuando estaba embarazada.

El macho siempre justifica todo. Para el macho siempre es todo mucho más light de lo que fue. En el programa Tómbola en 1999, Alessandro Lecquio reconoció entre risas: "Yo he tirado bofetones a las mujeres, me ha pasado, pero es un bofetón light, no encuentro que haya nada de malo".

Para saber más

Yo no había visto el vídeo de la vergüenza hasta ahora y me he quedado horrorizada de que la sociedad y la prensa del corazón haya preferido llamar loca, manipuladora y mentirosa durante 38 años a la mujer que denunció antes de llamar maltratador al hombre que reconoció públicamente que abofeteaba a mujeres.

Pero quizá la frase que más se está reproduciendo esta semana sea la famosa "Perro no come a perro". La dijo Rocío Carrasco en referencia a Alessandro Lecquio, con toda la entereza de quien ha sobrevivido a lo insoportable, cuando Alessandro intentó defender a Antonio David Flores. Claro que los perros no se comen unos a los otros, faltaría más. Se huelen y se acompañan. Se defienden. Hacen manada. No vaya a ser que caiga uno y caigan todos detrás.

También la semana pasada asistimos a una agresión sexual en directo, con el fascista que le agarró una teta a las activistas de Femen. Las imágenes son vomitivas. Ya no solo por la agresión sexual con total impunidad ante las cámaras. Si no porque nadie de alrededor hizo nada.

Unos cuantos piquetitos, un bofetón light, una teta manoseada y, según los datos del INE, 34.684 mujeres víctimas de violencia de género en 2024 en España.