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Dimite el director del Museo Británico por su pésima gestión tras el robo de miles de piezas

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Hartwig Fischer ha dimitido de su cargo de manera inmediata

Hartwig Fischer, junto Peter Higgs, el experto acusado del expolio, en Madrid en 2017.
Hartwig Fischer junto Peter Higgs, el experto acusado del expolio, en Madrid en 2017.MUNDO

Hartwig Fischer ha presentado su dimisión como director del Museo Británico por el escándalo de las más de 2.000 piezas robadas en la últimas década.

El historiador alemán de 61 años, que asumió el cargo en 2015, ha precipitado su salida de la institución británica (anunciada inicialmente para enero del 2024), al trascender el alcance de las sustracciones de joyas, piezas preciosas y piezas de cerámica supuestamente atribuidas al comisario de arte Mediterráneo del museo, Peter Higgs.

"Durante los últimos días he revisado los detalles de los robos y la investigación en curso", informó Fischer en su carta de dimisión. "Es evidente que el Museo Británico no respondió de la manera adecuada cuando recibió las primeras advertencias en 2021, y es ahora cuando el problema ha emergido en su totalidad".

"La responsabilidad por ese fallo corresponde en última instancia al director", añadió. "También he cometido un error de juicio en los comentarios que he hecho esta semana sobre del doctor Ittai Gradel (el anticuario holandés que dio la primera señal de alasmar), Quiero expresar mi sincero arrepentimiento y retirar esas palabras".

"He ofrecido mi dimisión al presidente y a los administradores y pronto quedará establecido un liderazgo interino hasta que se elija al nuevo director", añadió Fischer.

"La situación a la que se enfrenta el museo es de máxima gravedad. Espero que llegue un momento en que la institución emergerá más fuerte de esta situación, pero he llegado a la conclusión de que mi permanencia en el puesto es un distraccón"·.

Fischer admitió que su renuncia anticipada al cargo "es lo último que deseaba" y agradeció el privilegio de haber dirigido durante siete años la institución, el primer director extranjero en más de un siglo. "El Museo Británico es una institución asombrosa y ha sido sido un honor haber estado al frente", concluyó.

La dimisión de Fischer se produjo dias después de las acusaciones del anticuario Ittai Gradel, que llegó a comprar varias piezas online y aseguró haber advertido al Museo Británico hace dos años. Gradel llegó a acusar públicamente a la dirección del museo de "esconder el escándalo bajo la alfombra" y pidió la dimisión de Fischer y de su segundo, Jonathan Williams.

Según The Daily Telegraph, Gradel adquirió las primeras piezas robadas en eBay en el 2014 y revendió algunas a un precio muy superior. Otras fueron devueltas directamente al museo tras averiguar su procedencia.

Fischer intentó minimizar la semana pasada el escándalo alegando que la desaparición de "un pequeño número de objetos" en el 2021. Días después corrigió sus declaraciones ya confirmó que el verdadero alcance de los robos se descubrió durante una auditoría realizada en el 2022.

El museo comunicó las sustracciones a la policía y abrió una investigación interna que concluyó con el despido de Peter Higgs, el comisario de arte Mediterráneo, que llevaba 35 años en el museo y había sido puesto al frente de la conservación de los mármoles del Partenón (durante su mandato, Fishcher reavivó también las tensiones con el Gobierno de Grecia, que reclama la devolución de las piezas al Museo de la Acrópolis).

"Tenemos todas las razones para creer que esa persona tiene aún más objetos en su poder", llegó a declarar Fischer, apuntando nuevamente hacia Peter Higgs, que niega haber sido el autor de los robos y ha sido defendido por su propio hijo, Greg Higgs, en declaraciones a The Times: "Mi padre no tiene nada que ver con la desaparición de la piezas. Su trabajo era su pasión y su vida" .

Scotland Yard lleva ocho meses investigando el "saqueo" del Museo Británico, aunque hasta esta misma semana no ha interrogado directamente al principal sospechoso, según revelan varios medios británicos. Las piezas "desaparecidas", de hasta 3.500 años de antigüedad, pertenecían a colecciones no expuestas en el museo, de acceso exclusivo para expertos y académicos.

Según reveló The Daily Telegraph varias de ellas fueron ofrecidas en eBay por un un valor hasta mil veces inferior al estimado. The Art Newspaper informó por su parte que Peter Higgs fue identificado como el principal sospechoso al utilizar un seudónimo en eBay vinculado con una cuenta de Paypal también vinculada a su cuenta en Twitter donde figuraba su nombre real y su puesto en el Museo Birtánico.

El museo está intentando evaluar el valor total de las piezas sustraídas, aunque las lagunas en el inventario están dificultando la labor. El Británico atesora hasta ocho millones de artefactos, de los cuales solo 80.000 son expuestos al público en sus galerías en el centro de Londres.