CINE
Quiniela de los Goya

Gloria a la monja, consuelo al ravero: por qué Los domingos se impondrá en los Goya y Sirat se llevará los premios técnicos

La carrera meteórica de Los domingos desde la Concha de Oro le asegura el puesto de honor, a la vez que las nominaciones a los Oscar de Sirat alteran la siempre previsible deriva del votante medio

Manuel Gómez Pereira, Eva Libertad, Oliver Laxe, Aitor Arregi y Alauda Ruiz de Azúa.
Manuel Gómez Pereira, Eva Libertad, Oliver Laxe, Aitor Arregi y Alauda Ruiz de Azúa.ANTONIO HEREMUNDO
Actualizado

El votante español acostumbra a ser muy español en el más conservador, y por tanto español, de los sentidos. En la Academia del Cine, la española, también. No siempre fue así, pero no es difícil dar con un buen número de producciones avaladas fuera que sistemáticamente son contempladas con mucha suspicacia, cuando no animosidad, dentro. Los Goya han visto irse de vacío al único Oscar a mejor guion (que no a película internacional) conseguido por un español; han condenado al ostracismo (cero de 11 nominaciones) a un Oso de Oro histórico, y se han olvidado con una cruel contumacia de uno de los creadores más queridos y programados en Cannes. Por orden de damnificados: Pedro Almodóvar, Carla Simón y Albert Serra.

Este año, dado su Premio Especial en el festival francés, de quien toca sospechar y, por tanto, olvidarse es de Oliver Laxe y su Sirat. O, por lo menos, esa parecía la tendencia hasta bien poco. Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, era la elegida de manera probablemente inconsciente para cumplir el protocolario y muy castizo castigo. Peldaño a peldaño, la consigna era clara: antes una muy española monja que un ravero de a saber dónde. Antes Los domingos que Sirat. Primero fueron los premios Forqué de los productores, luego los supuestamente más radicales Feroz de los periodistas y, ahora... Los Goya. Y así, hasta que aparecieron las nominaciones a los Oscar. Y de repente, los premios de Hollywood quién sabe si no pasaron a ser la antesala de los Goya.

En efecto, a buen seguro las dos nominaciones a los Oscar de Sirat en las categorías de película internacional y sonido han cambiado la más que previsible deriva de los casi 3.000 (2.980 exactamente) académicos con derecho a voto. El 22 de enero se anunciaron las listas elegidas por Hollywood, es decir, exactamente dos semanas antes de que empezaran las votaciones de los Goya. No es complicado imaginarse al votante medio ante la duda de corregir o no lo que hasta la fecha ha sido costumbre: el voto en cascada que consiste en que si una película es elegida como la mejor, de camino se le adjudican todos los casilleros considerados técnicos sin mirar atrás. Pues bien, tampoco cuesta trabajo aventurar que gracias a los Oscar este año es diferente. Puede que Sirat se salve de la quema.

Con estas correcciones, lo más probable es que Los domingos y Sirat queden muy cerca la una de la otra en cuanto a estatuillas conseguidas. Eso sí, las categorías nobles serán para la cinta de Ruiz de Azúa, haciendo bueno lo que ha sucedido hasta el momento en todos los premios anteriores, y los considerados técnicos para la película Laxe. Nuestra previsión es que la primera consiga entre seis y ocho Goya de sus 13 opciones. A saber: película, dirección, guion y las tres modalidades de actriz: principal para Patricia López, Arnaiz, de reparto para Nagore Aranburu y revelación para Blanca Soroa. No en balde, ninguna película define mejor esta temporada del cine español como la historia de la adolescente cooptada por la Iglesia para ser monja de clausura.

Para saber más

Para Sirat serían también entre seis y ocho los Goya de las 11 posibilidades: el del apartado de sonido de forma evidente y, de paso, la música, la fotografía, el montaje, los efectos especiales, el maquillaje y la peluquería, la dirección de arte y la dirección de producción. Las tres últimas categorías citadas podrían irse para Los domingos o para cualquier otra con el empaque de drama histórico. Es decir, El cautivo, de Alejando Amenábar, o La cena, de Manuel Gómez Pereira.

¿Y cómo quedaría el resto? La siguiente en la lista de nominaciones (tiene nueve), Maspalomas, de José Mari Goenaga y Aitor Arregi, tiene asegurado el galardón al actor principal en José Ramón Soroiz. No hay opción más clara. Para La cena (con ocho nominaciones) parece reservado el guion adaptado por Joaquín Oristrell, Yolanda García Serrano y el propio Gómez Pereira de la obra de José Luis Alonso de Santos. Miguel Rellán se haría con su segundo Goya por El cautivo 39 años después de lograr el primero, al que sumaría el de vestuario como toca. Quedarían los que lograra Sorda, que cuenta con la dirección novel y quien sabe si el de actriz revelación para Miriam Garlo (uno o dos de siete); quedaría Ciudad sin sueño, que donde más opciones tiene de ganar es en la candidatura de actor revelación (uno de cinco) para Toni Fernández Gabarre, y quedaríaTardes de soledad, la película elegida por los académicos para congraciarse con Albert Serra y que obtendría el Goya a mejor documental por necesidad, que no el de director para el que también figura.

¿Y las derrotadas? La más evidente es Romería, que todo indica que hará de nuevo que Carla Simón reúna cero de seis. Si se suma las oportunidades en blanco de Alcarràs, estamos cerca de una marca mundial: cero de 17. Y ya solo faltaría Los tigres, de Alberto Rodríguez, con opciones en efectos especiales y dirección de producción, pero pocas. Es decir, entre cero y dos de siete.

Dicho esto, no descartemos que la Academia, fiel a su espíritu español, deje a Sirat en blanco. Todo puede ser.