TOROS
Suceso

El misterio de las espadas robadas del torero Javier Zulueta que "emergen" del Guadalquivir: "Es todo muy raro"

El 13 de octubre sustrajeron de su furgoneta, aparcada en la puerta de la Maestranza, el fundón con seis estoques: cuatro espadas y dos descabellos.

El fundón y las espadas de Javier Zulueta.
El fundón y las espadas de Javier Zulueta.
Actualizado

Del lodo del Guadalquivir emergieron las espadas robadas de Javier Zulueta en una limpieza rutinaria de las orillas que tanto marcan en Sevilla. Una sorpresa tras tres meses de sospechas, dudas y elucubraciones. Los hechos ocurrieron la noche del festival que cerró la etapa de Pagés en la Maestranza: "entre las 21 y las 22 horas del 13 de octubre de 2025 fue sustraído de la furgoneta Mercedes un fundón con seis espadas (cuatro estoques y dos descabellos), según reza el atestado.

El matador sevillano lo denunció en sus redes sociales ante la incredulidad de los aficionados. "Más que el valor material de estos objetos, para nosotros los toreros nuestras cosas tienen un valor sentimental porque buena parte de ellas proviene de regalos que nos hacen familiares, amigos e incluso otros compañeros de profesión a quienes admiramos".

Fernando Bermejo, trabajador de la empresa que se encarga de la limpieza y conservación del río, rápidamente se percató del hallazgo: "Como en su momento fue novillero, en seguida reconoció el fundón y se puso en contacto con mi tío Manolo Lebrija para comunicarle la noticia. El fundón apareció cerrado, intacto, aunque los tres meses en el agua han afectado a la piel. Las espadas, algo oxidadas, se pueden recuperar perfectamente", explica Zulueta.

Las espadas son objetos valiosos y duraderos del ajuar del torero. Prueba de ello es la exageración de llevar cuatro espadas y dos descabellos para estoquear el toro de Jandilla que toreó desinteresadamente Javier Zulueta en el festival homenaje a la dinastía Vázquez y a beneficio de la bolsa de caridad de la Hermandad de San Bernardo y la Hermandad del Amor. "Para el festival la verdad es que llevamos demasiadas espadas. Dos de las espadas eran mías, que por fin el año pasado encontré la medida y el peso adecuado después de probar muchas en 2024 cuando pinché tantos novillos. Otra y uno de los descabellos son de mi banderillero Manuel Reyes y la otra de mi padre -como el fundón, heredado de la época torera del alguacilillo de La Maestranza-". El descabello de su maestro, Luis de Pauloba.

La policía investiga cómo y porqué los delincuentes sustrajeron las espadas del vehículo que estaba cerrado y aparcado frente al hotel Monte Triana. "Es todo muy raro, no se entiende que lo cogieran para tirarlo directamente al río unos metros más adelante. No sabemos cómo llegaron ahí, la Policía continúa la investigación y va a revisar las cámaras de la zona. Lo importante es que ya están en mi poder", comenta aliviado el sevillano.

Un momento oportuno para velar armas de cara a su primera temporada como matador de toros en el que ya está anunciado en la feria de Castellón con la corrida de La Quinta.