Una empresa puede lograr ser considerada estratégica y embolsarse el rescate del Estado, pero, al mismo tiempo, renegar de él. Es lo que ha conseguido el grupo catalán Serveis Mancomunats d'Hostaleria i Similars (Serhs), que ha entrado en la lista de las diez primeras empresas de España rescatadas por el llamado Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, que es el mismo que el utilizado por la aerolínea Plus Ultra.
Serhs se autodefine como «el grupo turístico de Cataluña» y excluye de sus principales hoteles la bandera de España aunque sí luzca la senyera de Cataluña y de varios estados, según ha podido comprobar este diario.
Serhs está presidida por el empresario independentista, Jordi Bagó, que consiguió que el Consejo de Ministros aprobara el pasado martes una ayuda estatal de 34 millones para su salvamento.
Tiene establecimientos en Cataluña y Brasil. El más emblemáticos es el llamado Gran Hotel Natal de la cadena en esa localidad costera brasileña pueden verse las enseñas oficiales de Cataluña, Portugal, Alemania, Brasil, Francia y Estados Unidos, entre otras, pero ni rastro de la del Estado que está salvando a Serhs de la debacle.
También en el hotel Rivoli Rambla de Barcelona ha ondeado tradicionalmente sólo las banderas catalana y europea, aunque este viernes no había enseñas en su fachada.
El Consejo de Ministros consideró «estratégica» para España esta empresa y figura en el top ten de las primeras que han logrado el salvavidas del fondo estatal. «El apoyo se canalizará a través de un préstamo participativo por importe de 17,34 millones y de un préstamo ordinario de un total de 16,66 millones de euros», según el comunicado oficial del Ministerio de Hacienda.
El primer tipo de préstamo implica que, en caso de fiasco, el Estado deberá entrar en el capital de Serhs como accionista. Sería ese caso un giro total a lo que declaraba el propio Bagó en 2013 a The New York Times. El rotativo estadounidense lo encuadró entre los empresarios que «claramente han abrazado el secesionismo» y el propio Bagó declaró: «Podemos construir un modelo económico para Cataluña mucho mejor que el que nos ha sido impuesto desde Madrid».
No es el caso de Serhs de momento al tener que llamar a la ventanilla en Madrid de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) para salir a flote tras la crisis derivada del coronavirus.
Fuentes de la Sepi declinan comentar si va a entrar en la gestión de Serhs para que, al menos, asimile en su gestión el orden constitucional. «Las condiciones de las ayudas del Fondo son las establecidas en la normativa y aquellas que, atendiendo a la especificidad de cada una de las empresas, se estimen necesarias para garantizar un seguimiento adecuado y suficiente de cada operación», se limitaron a señalar.
En lo que sí inciden es que el accionariado de Serhs, que nació como una sociedad cooperativa, «cuenta con 1.398 accionistas, de los que el 40% aproximadamente son empleados, familiares y pequeñas empresas». Fue fundada en 1975 y su primer presidente fue Ramón Bagó, que fue también alcalde de Calella con CiU y director general de Turismo con Jordi Pujol. Su hijo Jordi Bagó dirige el grupo y es también activo en FemCAT, la asociación empresarial soberanista.
En su página web, Sehrs asegura que su «visión» consiste en «la de ser ser un referente en nuestro sector a nivel europeo, como empresa catalana, que actúa sobre principios humanos y con criterios de calidad, servicio y eficacia». Y como valores resalta: «La mejora continua, la creación de valor, la innovación, el respeto por las personas y un fuerte sentido de la responsabilidad, definen nuestro talante como corporación de marcado carácter catalán». Su misión es «hacer empresa y país», ahora con dinero del Estado.
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