El gestor de infraestructuras ferroviarias, Adif, ha vuelto a ser advertido por la juez del Tribunal de Instancia de Montoro, a través de una providencia, para que se "abstenga de realizar tareas de mantenimiento y otras que afecten a la red ferroviaria, tramo de Adamuz, sin preaviso a este órgano judicial con QUINCE DÍAS de antelación a su fecha de realización y condicionada la realización de los trabajos a previa autorización judicial'.
La juez ha acordado esta medida después del correo remitido por la empresa adscrita a Transportes el pasado 2 de marzo de 2026 por el que informaba sobre la realización de tareas de mantenimiento de la red ferroviaria en el tramo de Adamuz previstas para la noche del día 3 al 4 de marzo, "consistentes en el cambio de una sección de carril de 36 metros de longitud en el punto kilométrico 317,264 de la vía 2".
Previamente, la magistrada ya hizo una advertencia más seria a Adif por haber cortado y transportado a sus instalaciones material de la vía por la que circulaba el Alvia que se estrelló con el Iryo que circulaba en dirección Madrid el pasado 18 de enero. Adif retiró ese material sin pedir permiso a la juez y sin informar pero al regresar días después al escenario del accidente, la investigación notó la falta de ese material y advirtió a la Guardia Civil, que informó a la jueza y requirió a Adif para que lo devolviera, además de informarle de que podría incurrir en un delito si repetía su acción.
Cajas negras
Por otro lado, La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) analiza este jueves el contenido de las cajas negras de los dos trenes siniestrados el pasado 18 de enero en la localidad cordobesa de Adamuz, en el que murieron 46 personas.
Fuentes próximas a la investigación han explicado a EFE que ya se ha terminado la apertura de las cajas negras y se ha volcado su contenido, por lo que se han precintado de nuevo y ahora se evaluará su contenido para conocer lo ocurrido en el siniestro.
El juzgado de instancia e instrucción número 2 de Montoro autorizó el pasado lunes el acceso, la extracción y el análisis del contenido de las cajas negras de ambos trenes, uno e Iryo y otro de Renfe, además de las cámaras de seguridad instaladas en el interior del primero.
La diligencia se realiza en las dependencias de la CIAF, donde se encuentran los equipos, según ha ordenado la jueza encargada del caso, que autorizó el empleo de cualquier programa informático que verifique "la integridad de los archivos, su fecha de creación, manipulación o cualquier otro dato de interés".
El proceso, según indicación de la titular del juzgado de Montoro (Córdoba), debe hacerse en presencia de agentes de la Policía Judicial, que levantarán acta del procedimiento, "obteniendo evidencias digitales del contenido y/o copia certificada de los datos obtenidos".
Los investigadores deben conservar una copia de esa información para continuar con la investigación y entregar otra copia de forma inmediata al órgano judicial.
Además, toda la diligencia se practicará en presencia de un letrado, que extenderá la correspondiente acta judicial.
Finalmente, se optó por no trasladar el material a analizar a Montoro para evitar los riesgos que implicaría un posible desplazamiento de los equipos de grabación hasta dependencias judiciales de la localidad cordobesa
