"Estamos en un maratón, no en un sprint". Con esta frase tan gráfica resumió ayer Ana Botín, presidenta del Banco Santander, los resultados históricos que la entidad cosechó en 2024. Los 12.574 millones de euros de beneficio que ha registrado no son sólo un récord para el grupo, sino también un respaldo para el giro estratégico que Botín ha imprimido a la compañía y así lo reivindicó ayer su máxima directiva.
Banco Santander lleva varios años inmerso en un plan de transformación que muchos analistas e inversores han abordado con recelos. El plan, bautizado como One Transformation, pretende trasladar a sus clientes un modelo operativo común respaldado por una plataforma tecnológica que se utilice en todo el grupo. Dentro de ese plan, en septiembre de 2023, el banco dividió su negocio en cinco áreas globales -Retail, Consumer, CIB (banca corporativa y de inversión), Wealth (banca patrimonial) y Payments (pagos)- de las que dependen las actividades en todos los países con el objetivo de hacer más eficientes los procesos, exportar las prácticas exitosas entre ellos y crecer aprovechando la escala de la entidad. En este tiempo, algunos analistas e inversores han expresado dudas sobre esta estrategia, incluso el diario británico Financial Times planteaba hace sólo unos días si tenía sentido la "amplia presencia" del banco en diferentes geografías o si estaba generando valor. A todos ellos respondió ayer, con los números en la mano, la propia Botín.
"Nuestra estrategia no ha cambiado, estamos construyendo el Santander del futuro al tiempo que entregamos resultados hoy", comenzó. Después apeló al crecimiento de su base de clientes, que ya ha alcanzado los 173 millones en todo el mundo, y a una estrategia "que es capaz de dar sostenibilidad a nuestros resultados, que sean predecibles", dijo Botín, poniendo sobre la mesa que cada año han cumplido con las guías ofrecidas al comienzo del ejercicio. "Cambiar el modelo va mucho de temas de cultura, de personas y de ejecución [...] Cuando hablamos de plataformas globales construidas por nosotros, ya no son un Power Point, sino una realidad", dijo antes de referirse expresamente a Openbank, a Zinia o a Gravity, el software desarrollado por el banco para actuar como plataforma de su negocio core. "Todo esto es parte de la razón por la cual mucho de lo que tenemos que hacer depende de nosotros mismos y de la ejecución", por eso repitió en más de una ocasión ayer que "2025 será un año mejor para Banco Santander. Lo haremos mejor que nuestros comparables en un contexto que anticipamos más volátil, más complejo y con más incertidumbre".
Hacerlo mejor significa superar los más de 12.500 millones de beneficio de 2024 y para ello, el banco confía en mantener la cifra de ingresos estables, en torno a los 62.000 millones de euros, con una reducción de los costes derivada, precisamente, del desarrollo tecnológico que ya ha implementado en las diferentes geografías en las que opera. Así pues, la reducción de costes se convierte en un elemento clave para cumplir con sus objetivos, que pasan también por un aumento de los ingresos por comisiones a un dígito medio-alto; mantener un ratio de capital CET1 en el 13% y un ROTE por encima del 17%.
Los mercados también se mostraron ayer convencidos tras conocer las cuentas y los planes de la entidad, sobre todo los que tienen que ver con la retribución al accionista, porque Banco Santander anunció ayer también el lanzamiento de un nuevo plan de recompras por valor de 10.000 millones de euros correspondientes a 2025 y 2026 y con exceso de capital, adicionales a la distribución ordinaria de dividendos en efectivo. Las acciones de la entidad se mantuvieron disparadas durante toda la sesión en el Ibex hasta acabar con una subida del 8,3%, hasta los 5,402 euros por título, que sitúa su revalorización en lo que va de año en el 21%.
Sobre los múltiples y recientes cambios en la organización de la entidad -los últimos se dieron a conocer el pasado viernes con la supresión de las direcciones regionales y la salida de un histórico como Víctor Matarranz-, Botín aludió a la necesidad de adaptar el negocio a los nuevos tiempos y a la demanda de los clientes. "Cuando el mundo cambia, tenemos que cambiar. Necesitamos perfiles diferentes que se ajusten a la nueva demanda de los clientes. Siempre digo que, o somos los mejores en experiencia digital o los jóvenes no abrirán cuentas con nosotros, y esto es algo que requiere diferentes capacidades, también en una cultura diferente, y por tanto seguiremos intentando tener un equipo que sea capaz de responder a lo que nos piden los clientes. El equipo ahora está estable y estamos encantados con las nuevas incorporaciones", concluyó.

