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Moeve (Cepsa) y la portuguesa Galp negocian la fusión de sus gasolineras y refinerías

Ambas compañías formarían un gigante de 3.500 estaciones de servicio en la península ibérica

Imagen de una estación de servicio de Moeve (antigua Cepsa).
Imagen de una estación de servicio de Moeve (antigua Cepsa).EL MUNDO
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Megaoperación en el petróleo español. Moeve (antigua Cepsa) y la portuguesa Galp están ultimando la fusión de sus gasolineras y refinerías en la península ibérica. Aunque todavía no hay un acuerdo vinculante, la negociación avanza con viento de cola. De llegar a buen puerto, dará lugar a un gigante de 3.500 estaciones de servicio y tres polos industriales que se acercará en dimensiones a Repsol y rivalizará con esta por el liderazgo.

El plan pasa por crear dos sociedades diferenciadas, una para cada negocio. La primera, IndustrialCo, comprenderá la actividad combinada de sus tres polos industriales. Incluirá el refino (convertir el crudo en combustibles como el diésel o la gasolina), la actividad química, el trading y las moléculas verdes, como el hidrógeno. Este último es la gran apuesta estratégica de Moeve, que en los últimos años se ha ido desprendiendo de sus activos de exploración de crudo para apostarlo todo a la transición verde.

"Los actuales accionistas de Moeve, Mubadala y Carlyle, tendrán el control de la plataforma industrial, mientras que Galp mantendrá una participación superior al 20%", han detallado a primera hora de este jueves en un comunicado.

Habrá una segunda sociedad, RetailCo, que integrará la red de estaciones de servicio de ambas energéticas. En el caso de la antigua Cepsa, suma más de 1.700 gasolineras repartidas por España y Portugal. Galp, por su parte, aglutina unas 1.400 en la península. La fusión permitirá a los dos nuevos socios rozar el 20% de cuota entre ambos países, cerca del 23,5% que concentra Repsol.

Tanto el negocio industrial como la plataforma comercial operarán de forma independiente, también en lo financiero. Galp, a diferencia de Moeve, es una empresa cotizada, de modo que la operación supondrá una escisión: en bolsa quedarán los negocios de exploración o upstream (que representa aproximadamente el 60% del ebitda del grupo), trading y renovables. Por contra, todos los negocios de Moeve pasarán a integrarse en alguna de las dos joint venture, quedando el actual cascarón corporativo de la petrolera al servicio de ambos negocios, principalmente de la pata industrial, donde será el accionista mayoritario.

En el caso del negocio comercial, la sociedad estará controlada conjuntamente por Moeve y Galp, a través de participaciones equilibradas. Aunque no han trascendido los detalles económicos de la operación, el reparto de control refleja el peso que, individualmente, las dos empresas tienen en cada una de estas actividades. Su red de gasolineras es similar, pero la potencia industrial de Moeve es mayor, pues cuenta con dos refinerías (La Rábida y San Roque) en la península, frente a una de Galp (Sines).

Imagen de una gasolinera de Galp.
Imagen de una gasolinera de Galp.

«En la actual fase no se han tomado decisiones finales y no hay impacto en las operaciones en curso, empleados o relaciones comerciales existentes de las compañías», reza el donde aseguran que, hasta el cierre de la operación, Moeve y Galp seguirán operando como compañías independientes. Está por ver el impacto de la fusión en la plantilla que, conjuntamente, supera los 17.000 empleados a nivel global.

Se espera un acuerdo definitivo para mediados de 2026 y estará sujeto a la aprobación de los consejos de ambas multinacionales, así como a la obtención de las autorizaciones regulatorias pertinentes. De hecho, las autoridades de competencia (en España es la CNMC) podrían imponer condiciones a esta alianza por cuestiones de concentración de mercado.