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Accidentes de tren en Córdoba y Barcelona

Los límites de velocidad se extienden a otras líneas del AVE mientras Transportes alienta la teoría de un maquinista 'quejica'

Los sindicatos aseguran que las denuncias de "vibraciones", baches y sacudidas en el corredor Madrid-Barcelona ya se planteaban desde hacía tiempo

Escenario del descarrilamiento de Adamuz (Córdoba).
Escenario del descarrilamiento de Adamuz (Córdoba).
Actualizado

Los cambios de límites a la velocidad de Adif "no nos parecen serios", advierten fuentes sindicales del sector ferroviario. Están sufriendo, además, varios reajustes en pocas horas que les desconciertan. Todo dentro de la normalidad, asegura el Ministerio de Transportes. Los recortes en la rapidez de la circulación de los trenes son una medida de precaución y protocolaria, temporal, como recalcan desde el gestor de infraestructuras, para dar margen a la investigación de tramos que han sido señalados por los maquinistas por la presencia de baches en las vías. Esta semana se han vuelto habituales.

A primera hora de la mañana de ayer, Adif decidió levantar los topes a la velocidad (160 kilómetros por hora) impuestos el martes, tras evaluar el estado en la red durante la noche. En concreto, se investigó al tramo de 148,1 kilómetros entre Mejorada del Campo (Madrid) y Alhama de Aragón (Zaragoza). Una vez concluida la revisión, se mantuvo un límite de 230 kilómetros por hora en cuatro puntos del trayecto entre Madrid y Calatayud.

A media mañana, Adif anunció que volvía a establecer, "cumpliendo con los protocolos de seguridad", una "nueva limitación temporal de velocidad" (LTV) en el tramo comprendido entre Madrid y Zaragoza de la línea de alta velocidad del corredor que une la capital de España con Barcelona. De esta forma, en el tramo comprendido entre los puntos kilométricos 100 a 178 se podía circular a un máximo de 160 kilómetros por hora.

Estos avisos y las posteriores medidas de Adif son habituales en el día a día de las operaciones ferroviarias, recalcan desde el operador. En el caso de las vías del corredor entre Madrid y Barcelona, con una frecuencia diaria de 85 trayectos diarios, se debe a distintas denuncias formuladas en los últimos días. El ministro de Transportes, Óscar Puente, detalló ayer que Adif recibió el martes 25 avisos, de los cuales 21 fueron realizados por el mismo maquinista. Ayer, ese mismo maquinista trasladó 13 avisos, añadió el ministro socialista.

Puente atribuye al "estado anímico" de los maquinistas la reducción de velocidad en algunos puntos

Desde los sindicatos, no obstante, aclaran que las denuncias de "vibraciones", baches y sacudidas ya estaban planteadas en este corredor desde hace tiempo. En algunos casos, incluso, dificultan los servicios a los clientes dentro de los vagones. No niegan que haya habido una concentración de denuncias en los últimos días, pero puntualizan la importancia de que las vías e infraestructuras de la Alta Velocidad tengan un buen mantenimiento para evitar cualquier accidente, y que cualquier incidencia sea notificada.

Y pese a que estas reducciones se han aplicado entre el pasado lunes y el martes, el sector explica que ya hubo iniciativas de algunos maquinistas a reducir la velocidad en ciertos tramos al notar algunas vibraciones durante la circulación.

Por la tarde hubo espacio para una nueva limitación, esta vez en la línea ferroviaria entre Madrid y Valencia, donde los trenes no podrán superar los 160 kilómetros por hora hasta, previsiblemente, el jueves. La razón fue la alerta de un maquinista de golpes fuertes, el bamboleo y baches en el tramo que recorre los puntos del desvío de Villarrubia, Cuenca-Monteagudo, Minglanilla-Caudete de las Fuentesy la vía II Chiva-Xàtiva.

Estas limitaciones de Adif, además de desconcertar al sector, también están ocasionando incidencias a los viajeros. Al recortar la velocidad, el tiempo de los trayectos se dilata y las frecuencias de los trenes programados se ven afectadas. Muchos viajeros que tenían billetes contratados están recibiendo desde ayer mensajes con la cancelación de los mismos.

Ayer se registraron importantes demoras en el corredor que une la capital madrileña con la catalana. Se situaron en torno a los 35 minutos de media para todas las operadoras, segun informaron fuentes de Renfe. Todo ello porque la velocidad media permitida suelen ser 300 kilómetros por hora.

Pero la situación actual no cambia, de momento, los planes para la alta velocidad entre Madrid y Barcelona del Ministerio de Transportes, que sigue adelante con su plan para renovar "la segunda línea más antigua de la alta velocidad de España" y que llegue a alcanzar los 350 kilómetros por hora.