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Estupor en el sector ante el anuncio de Bustinduy de prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años: "Ni hemos visto el borrador de la normativa"

Las empresas aguardan a conocer las medidas concretas de una restricción que evoluciona desde el nivel autonómico al estatal

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Desde los fabricantes y distribuidores de las bebidas energéticas son tajantes: la prohibición de venta de su producto a menores de 16 años (y en determinados supuestos a quienes tengan menos de 18 años) anunciada ayer por Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, "es desproporcionada".

Desde la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra) insisten en que la medida, que recuerda a las ya aplicadas en drogas, tabaco y alcohol, no se corresponde con la naturaleza de las bebidas con alto contenido en cafeína. Y demandan evidencias científicas para probar la eficacia de la medida (es decir, que verdaderamente prohibir la venta limite el consumo de los menores) así como optar por otras medidas más conciliadoras. Algo también reclaman desde la Asociación Nacional Española de Distribuidores Automáticos (Aneda), que puntualizan no pueden hacer valoraciones dado que "más que la letra pequeña, el texto de la normativa o de su borrador" es lo que echan en falta.

Porque, ante todo, y como explican desde el Ministerio de Consumo, lo de ayer fue un anuncio. Un aviso de las intenciones del ministro, que fuentes del ministerio aseguran que están en pleno desarrollo y que esperan que vean la luz lo antes posible. Sobre qué tipo de rango legislativo adoptará, "aún no se ha cerrado la forma", dado que tiene todavía por delante un proceso de tramitación y "los plazos del Consejo de Ministros no dependen de nosotros", comentaban a este medio fuentes ministeriales.

Pero ya tiene en ascuas a las empresas, que no saben qué medidas o restricciones se aplicarán, pero que indudablemente tendrán un golpe económico. "Ni hay un texto firme sobre el que opinar", lamentan. Prefieren la prudencia ante la prohibición general a las bebidas energéticas que, sin embargo, no les pilla totalmente por sorpresa porque ya existe un precedente a nivel autonómico. Desde el sector denuncian una "corriente normativa" orientada hacia la prohibición de las ventas de bebidas energéticas a los menores de edad, que se materializa formalmente en el caso de Galicia (el próximo 7 de marzo), y avanza en otras comunidades, como Asturias.

Asedas y Anged, patronales del sector, entonces denunciaron con este motivo una "fragmentación" del mercado interior al no aplicar la misma norma en todas las comunidades autónomas.

Ahora, a la espera de un borrador definitivo, ninguna empresa, asociación o patronal hace valoración del anuncio de Bustinduy, que extiende la prohibición a todo el país. O como expresa su departamento, "refuerza la importancia de armonizar esta legislación a nivel estatal y favorecer así la unidad de mercado".

Igualmente, de aplicarse a nivel estatal, España seguiría la estela de otros países europeos como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría o Lituania... pero las empresas denuncian que podría darse una pérdida de competitividad ante otros países vecinos, como Portugal o Francia, donde la venta sí está permitida. En este sentido, el organismo de referencia, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMC) recuerda a este medio su defensa de que "las normativas se ajusten a los principios de buena regulación y sean necesarias, proporcionadas y no discriminatorias". Y señalan al Real Decreto que reguló a partir de 2022 la publicidad de alimentos y bebidas dirigidos a público infantil, "donde sugeríamos valorar iguales condiciones con productos similares, y evitar prohibiciones antes de agotar el resto de alternativas".

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La normativa que Consumo plantea prohibir la venta de todas las bebidas energéticas a menores de 16 años, y que se ampliará a los menores de 18 en el caso de las bebidas que tienen más de 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros.

Consumo lleva tiempo vetando estos productos a través de distintas iniciativas. Pero en este caso, han defendido su intervención alegando apoyo social. El barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas que adelantó la semana pasada la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición), dependiente del Ministerio de Sanidad, recoge que nueve de cada diez personas en España están de acuerdo con esta prohibición.

Y destacan desde el Ministerio que en este dato se incluye un apoyo también muy alto de los jóvenes: un 88,3% de los encuestados entre 18 y 35 años apoya prohibir las bebidas energéticas.

Apoyado en este estudio, Bustinduy insiste en la necesidad de regular su venta por los datos preocupantes que maneja el Ministerio: el 25% de los encuestados consume bebidas energéticas y lo hace dos veces por semana de media; casi la mitad (el 49%) de quienes toman bebidas energéticas consumen al menos una al día, y el 47% las mezclan regularmente con alcohol.