MACROECONOMÍA
Venezuela

Filas enormes para cargar gasolina en el país del petróleo

PREMIUM
Actualizado

Aunque Venezuela cuenta con las mayores reservas petroleras del planeta y con uno de los complejos refinadores de gasolina con mayor capacidad, vive una enorme crisis de combustible

Autos aguardan a cargar combustible en una gasolinera
Autos aguardan a cargar combustible en una gasolineraÁlex BarbaEuropa Press

"¡A ella le gusta la gasolina, dame más gasolina; cómo le encanta la gasolina, dame más gasolina!". El reguetón de Daddy Yankee, todo un clásico, anima a los usuarios de un gimnasio en la caraqueña Santa Mónica, pero no parece atraer la atención de quienes llevan varias horas en la cola que zigzaguea a sus pies y se estira siete cuadras (manzanas) hasta la bomba (gasolinera) junto a la Universidad Bolivariana.

No está el ánimo para bromas, pese al reconocido humor caribeño. Lo que se respira en estas calles capitalinas no es el olor a combustible, sino el hastío ante la espera que se cuenta por muchas horas. Un vía crucis de obligado cumplimiento en la enorme crisis de combustible que ha llegado a Caracas desde el interior, donde lleva semanas golpeando, y que se barrunta durará varios meses, según han confesado dirigentes revolucionarios.

De momento, cientos de vehículos conforman esta kilométrica cola, una de las muchas que están desperdigadas por todo el país. Las redes sociales se encargan de reportar el tamaño de las filas, que se alargan y se reproducen en todos los estados, desde Lara, donde la crisis golpea con dureza a su gente hasta Zulia, pasando por Carabobo y Aragua hasta Falcón, Portuguesa, Trujillo y Bolívar.

"Hacemos un llamado a la calma, la expectativa es que la situación debe mejorar en un lapso que no está determinado todavía", divagó el gobernador chavista de Lara, Adolfo Pereira, quien aseguró que los militares están desplegados para evitar enfrentamientos entre los usuarios.

Venezuela cuenta con las mayores reservas petroleras del planeta y con uno de los complejos refinadores de gasolina con mayor capacidad. Una de las excusas que airean estos días los portavoces del gobierno es que existe una especie de efecto llamada y desespero que ha lanzado a los venezolanos a las gasolineras para cargar sus vehículos de combustible pese a no ser necesario.

La realidad, como casi siempre, es muy distinta. Incluso en estados como en Zulia los transportistas aseguran que el racionamiento de combustible es evidente, aunque no se haya hecho oficial. La escasez del combustible ya tiene efectos colaterales, más allá del gigantesco colapso sufrido ayer en la Panamericana cerca de Caracas: agricultores de los Andes lanzaron sus tomates al río ante la imposibilidad de trasladarlos. Productores agrícolas temen que van a perder sus cosechas por culpa de la nueva crisis.

"La escasez es producto de la arremetida del gobierno en contra de sus trabajadores y a la malversación y desviación de sus recursos operacionales. Siendo una empresa petrolera (PDVSA), la caída en su desempeño se puede medir, es verificable, es algo real, tangible, cuyas consecuencias las ha vivido todo el país. Las colas de la gasolina es sólo uno de esos efectos", criticó desde el exilio Rafael Ramírez. Quien fuera zar del petróleo con Hugo Chávez achaca a las políticas de Nicolás Maduro las escasez de la gasolina y niega que las sanciones de Estados Unidos sean las culpables, tal y como justifica la revolución bolivariana.

"La escasez del combustible es cíclica en Venezuela", confirma a EL MUNDO el economista José Noguera. "Los problemas de fondo permanecen. Hacen paliativos cuando surgen las emergencias, pero el problema de la productividad permanece", añade. PDVSA produjo 731.000 barriles por día en el primer trimestre del año, muy alejado de los tres millones de épocas mejores.

Pese a los intentos de la propaganda chavista para presentar el estado impecable de las instalaciones de Pdvsa, sólo dos de sus cinco refinerías abastecen de forma sistemática al país. En las últimas horas, el gobierno de Maduro asegura que ha puesto en marcha la refinería de El Palito, después de casi un año paralizada.

Pdvsa también ha anunciado que va a dolarizar el 50% de las gasolineras del país, por lo que para final de año de las 1.600 existentes sólo la mitad estará subsidiada en bolívares. En la actualidad los venezolanos buscan las estaciones de servicio con los precios más asequibles, aunque en buena parte acceden a pagar 5, 10 ó 20 dólares para no hacer colas o para adquirir combustible sin pasar por el método de pago oficial, que se realiza a través del Carnet de la Patria.

Conforme a los criterios de The Trust Project

Saber más