ETAPerseguida y calumniada por sus vecinos
La nueva vida de la novia de Miguel Ángel Blanco
Ermua la condenó en vida y decidió desaparecer del mapa. Resetearse y buscar el anonimato en Barcelona. Tenía 24 años. Ahora 42 y vive en un municipio catalán junto a Jaume, el representante comercial de una empresa, con quien contrajo matrimonio unos 10 años después del atentado.