El texto final de la Ley de Amnistía distinguirá dos categorías de terrorismo e indultará la que presenta como terrorismo light. Es la categoría que interesa a Junts y ERC, porque en ella entrarían las dos únicas causas por terrorismo vinculadas al procés: los CDR y Tsunami Democrátic.
Así lo acordaron ayer el PSOE y las formaciones independentistas en una enmienda conjunta que busca blindar la amnistía para todos los encausados de terrorismo. Esa lista que incluye a 24 personas: 12 de los CDR -ya acusadas formalmente por delitos terroristas- y 12 señaladas en Tsunami, incluyendo al ex president Carles Puigdemont y a la líder de ERC Marta Rovira.
Con el nuevo texto, PSOE, Junts y ERC consideran que sortearán con más facilidad los problemas que pueda encontrar la ley ante la Justicia europea. Con toda seguridad, los jueces encargados de aplicarla la llevarán al Tribunal de Justicia de la UE, cuestionando que una amnistía sea compatible con las normativas europeas sobre terrorismo y Justicia.
Pese a los cambios pactados, fuentes judiciales cuestionan que la nueva redacción vaya a encajar ahora en la legislación europea. En particular, en la directiva de 2017 de lucha contra el terrorismo. «La directiva no hace distinción de delitos. Su finalidad es la sanción de las acciones terroristas sin concreción», señalan fuentes judiciales, que resaltan que, más allá de la directiva, hay otros compromisos internacionales sobre el terrorismo que vinculan a España.
«Fraccionar y seleccionar caprichosamente algunas manifestaciones del terrorismo es un riesgo frente a Europa», señalan otras fuentes de la judicatura. Añaden que hacerlo «puede chocar» con el concepto de terrorismo que recoge la directiva.
Dos son los cambios esenciales de la enmienda. En primer lugar, se elimina la distinción entre casos con sentencia firme no amnistiables y otros aún sin concluir. Ni Tsunami ni los CDR iban a tener sentencia en un largo tiempo, por lo que este criterio les aseguraba la amnistía. Pero la garantía era al tiempo un riesgo. Fuentes jurídicas -incluidas las del lado del independentismo- consideraban que se trataba de una distinción tosca e injustificada con difícil defensa ante la UE. Su eliminación, por tanto, debería facilitar el tránsito de la ley por las instituciones europeas.
El segundo cambio supone revisar el umbral de gravedad de los delitos que se pueden amnistiar. Y se mantiene tan alto que sigue cobijando las causas de Tsunami y CDR. La enmienda establece ahora que solo se excluye de la amnistía el terrorismo incluido en el Código Penal y la Directiva de la UE, pero «siempre y cuando» cumplan también estos requisitos: que supongan una «violación grave de derechos fundamentales» y que se hayan cometido «de forma manifiesta y con intención directa». Como parámetro de gravedad, se excluyen los delitos de los artículos 2 y 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, referidos a delitos contra la vida y torturas.
En principio, los contemplados en Tsunami y CDR no están en esta categoría. En Tsunami sí se investiga una muerte por infarto en El Prat, pero ahí no se cumpliría el requisito de la «intención directa» de causar la muerte.
También se rechaza amnistiar violaciones del «derecho internacional humanitario». Otra exclusión intrascendente, porque se refiere a conflictos armados y nunca se ha contemplado en el procés.
La del terrorismo no es la única enmienda pactada. En otra se refunden varias peticiones de ERC y Junts que buscan asegurar que los jueces no podrán aplicar o mantener medidas cautelares. Es decir, que no podrán enviar a prisión a Carles Puigdemont o a Marta Rovira si deciden volver a España cuando entre en vigor la ley. «El órgano judicial [...] procederá a dejar sin efecto las órdenes de busca y captura e ingreso en prisión de las personas a las que resulte de aplicación esta amnistía, así como las órdenes nacionales, europeas e internacionales de detención», dice con rotundidad uno de los pasajes de la enmienda pactada.

