Sumar sitúa un equipo colegiado de cuatro personas al frente del partido para llenar el vacío de poder que ha dejado la dimisión de Yolanda Díaz como máxima responsable de la organización. Se trata de Lara Hernández, Elizabeth Duval, Txema Guijarro y Rosa Martínez. Los cuatro miembros de esta "coordinadora" son de la máxima confianza de la vicepresidenta segunda del Gobierno y formaban parte de su Ejecutiva.
Esto es lo que va a salir este jueves de la reunión del llamado Grupo de Coordinación de Sumar, que es el órgano espejo al Comité Federal del PSOE, y que está compuesto por 80 personas, entre ellos Díaz. La Ejecutiva ha llegado a la reunión, que ha arrancado sobre las 17.00 horas, con esta propuesta, que formalmente será aprobada a lo largo de la cita.
Sumar no quiere utilizar la denominación "gestora", pero en resumidas cuentas es lo que va a ser esta coordinadora. Un equipo de cuatro dirigentes que estará mandatado por la dirección de Sumar para recomponer el partido tras la crisis de resultados electorales y, en especial, para abordar la negociación con los partidos que forman parte de la alianza electoral. Con los que tiene que discutir cómo reconfigurar el espacio político a partir de ahora.
Este grupo coordinador estará comisionado para realizar esas tareas y su duración estará acotada en el tiempo. Con esta solución, Sumar evita tener que nombrar un nuevo "coordinador general", pues eso alimentaría todavía más la ceremonia de la confusión alrededor del partido, porque formalmente esa figura corresponde también a la de su líder político, como dicen sus estatutos. Y éste no lo sería nunca, porque ese papel de liderazgo lo continúa manteniendo Díaz, que sólo ha dimitido de tener que ocuparse también de las cuestiones orgánicas. Ella sigue coordinando la acción política, los ministerios de Sumar y la interlocución con Pedro Sánchez y el PSOE.
Las cuatro personas elegidas son muy próximas a Díaz, que lleva contando con ellas desde hace tiempo y que, después de la Asamblea de Sumar, el pasado 23 de marzo, las nombró como parte de su Ejecutiva.
Destaca, por su perfil público, Elizabeth Duval, que viene desempeñándose como secretaria de Comunicación de Sumar en los últimos meses y que tiene una gran proyección en los medios de comunicación, donde ha sido una habitual en tertulias y donde publica artículos y reflexiones.
La dirección provisional cuenta también con la presencia de Lara Hernández. Aunque para el gran público es una persona desconocida, ha ocupado en estos meses un lugar estratégico dentro del organigrama de Sumar como secretaria de Organización. Por ese puesto era la persona que iba a tener que trabajar más en la tarea de negociar con el resto de partidos. Ahora, con su incorporación a la coordinadora, continuará más si cabe con ese objetivo.
Txema Guijarro es una figura también muy destacada dentro de Sumar aunque su nombre apenas sea conocido más allá de su influencia en la Comunidad Valenciana como diputado por Alicante. Es una pieza fundamental dentro del grupo parlamentario de Sumar, al que coordina desde el inicio de la legislatura. Tiene, por tanto, contacto permanente con los representantes de todos los partidos con escaño en el Congreso y en ese sentido está habituado a trabajar con esa coralidad.
Por último está Rosa Martínez, la única que además tiene un cargo dentro del Gobierno de España. En concreto, es secretaria de Estado de Derechos Sociales en el Ministerio que encabeza Pablo Bustinduy. Fue durante cuatro años portavoz de Equo y fue diputada por Unidas Podemos hasta 2019.
Con estos cuatro perfiles, Sumar tiende puentes con la comunicación (Duval), con la organización (Hernández), con el grupo parlamentario del Congreso (Guijarro) y con el equipo de Sumar en el Gobierno (Martínez).
El Grupo de Coordinación de Sumar mandata ahora a esta "Coordinadora colegiada interina", como se denominará oficialmente, a abrir un proceso de debate interno sobre la construcción del partido Sumar y, al mismo tiempo, a entablar un diálogo con la docena de partidos que integran la coalición electoral.
Será en ese segundo marco donde esté lo mollar, pues formaciones como Izquierda Unida (IU) y Más Madrid consideran que la idea de crear un partido "aglutinador" de los partidos ha quedado "superado" por la realidad y que el modelo que hay que recuperar es el de establecer una coalición electoral como tal. La diferencia es que ahora esa alianza se basaría en la premisa de que Sumar y Díaz son "uno más" y, por tanto, ya no ejercerían ni el liderazgo ni la capacidad de imponer al resto los pasos.
Es por eso que las dos formaciones reclaman la convocatoria de la Mesa de la Coalición para abrir ese proceso de reflexión colectiva para buscar una salida y que establezca una relación "más horizontal" y democrática a la hora de funcionar.
Antes de entrar en la reunión del Grupo de Coordinación, el portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, ha señalado que con la cita de este jueves empiezan un "proceso de reflexión" que será "pausado" y "tranquilo", y que el objetivo es lograr la "estabilidad" en el partido Sumar tras la dimisión de Díaz.
Urtasun también ha ahondado en que el otro objetivo es dotar de "ambición" la legislatura y convertir a Sumar en el "motor de la coalición". Para ello ha apostado por empujar dentro del Gobierno, con Díaz a la cabeza, para seguir desplegando la agenda social y el acuerdo bipartito con el PSOE.


