ESPAÑA
Sucesos

"Estamos rotos": conmoción por la española víctima de un elefante en el grupo de estudiantes de Taiwan que dejó para ir de vacaciones a Tailandia

La joven estaba de vacaciones con su novio a la espera de retornar a Taiwán para proseguir con su intercambio universitario

Blanca Ojanguren, la joven turista española muerta por un ataque de elefante en Tailandia
Actualizado

La conmoción en el grupo de estudiantes que comparten rotación en Taiwán con Blanca Ojanguren García era absoluta este viernes. La joven de 22 años, natural de Valladolid y alumna del colegio Pinoalbar de la ciudad castellanoleonesa, murió por el ataque de un elefante en Tailandia, país en el que estaba de vacaciones con su novio a la espera de retornar a Taiwán para proseguir con su intercambio universitario. Tras conocer la noticia, sus compañeros estaban completamente desolados. "Era una chica excepcional", aseguran fuentes cercanas al grupo estudiantil.

Blanca Ojanguren había llegado a Taiwán a finales del mes de agosto, junto a más estudiantes españoles, para hacer una rotación y permanecer allí seis meses. Era estudiante de quinto curso de Derecho y Relaciones Internacionales de la Universidad de Navarra. El grupo estaba muy cohesionado. En Fin de Año cada uno de ellos inició un viaje independiente junto a amigos y parejas por países próximos, algo que es habitual en este tipo de intercambios de estudiantes.

Algunos de ellos se fueron a Bali, otros a Indonesia y otros, como la fallecida, decidieron ir de viaje a Tailandia. Blanca pasaba sus últimos días de vacaciones con su novio -un soldado de Oviedo que presenció el ataque y que según El Comercio fue compañero de la Infanta Leonor en la academia militar de Zaragoza- antes de regresar a China para retomar el curso universitario.

Tras conocer la noticia y las circunstancias de su muerte, el grupo de estudiantes español que compartía estudios y experiencia con Blanca quedó "absolutamente roto", detallan fuentes cercanas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó el fallecimiento. El departamento que encabeza José Manuel Albares indicó que la Embajada en Bangkok pudo "confirmar la trágica muerte por accidente" de una española. "El Consulado en Bangkok está en contacto con los familiares, ofreciendo toda la asistencia consular necesaria" como es habitual en este tipo de circunstancias, indicó el Ministerio.

Se espera que familiares de la víctima lleguen la noche de este sábado a Tailandia para acelerar los trámites de repatriación.

Por su parte, el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, mostró sus condolencias por la muerte de Blanca Ojanguren. A través de su cuenta en la red social X, el regidor expresó su "más sentido pésame para la familia de Blanca Ojanguren", que hizo, además, extensible a "su otra familia del colegio Pinoalbar".

En el momento del accidente, la joven se encontraba en un centro de paquidermos en la isla de Yao Yai, en el mar de Andamán, indicaron el viernes fuentes de la Policía y del centro. Ojanguren estaba bañando al animal cuando, al pasar por delante de él, el elefante le atacó. Aunque al principio se dijo que le clavó uno de los colmillos, la Policía de Yao Yai ha explicado posteriormente a EFE que la española murió después de que el animal la empujara con la trompa, lo que desencadenó en un golpe letal.

Se trata de la segunda muerte de un ciudadano español por un accidente en el extranjero con un elefante en apenas meses. El pasado mes de julio, Carlos Luna, de 43 años, murió pisoteado por un elefante en Sudáfrica, donde se encontraba realizando un safari.

Las actividades con elefantes están bastante extendidas en Tailandia, aunque la mayoría de los incidentes con elefantes suelen ocurrir con ejemplares salvajes, que a veces cruzan hacia áreas habitadas por personas, debido a la pérdida de hábitat natural.

En los últimos 12 años, se han producido 240 muertes a causa de ataques de elefantes salvajes, incluidas 39 víctimas mortales en 2024, según datos del Departamento de Parques Nacionales citados por el diario The Nation.

El Departamento de Parques Nacionales de Tailandia calcula que más de 4.000 elefantes salvajes viven en los santuarios, parques nacionales y reservas naturales de Tailandia, una población en aumento aunque aún muy por debajo de los 300.000 paquidermos que poblaban el país hace más de un siglo.

Se estima, además, una población similar de elefantes domésticos en el país, la mayoría de ellos utilizados en espectáculos destinados a turistas.

Antiguamente, miles de elefantes eran usados en la industria maderera, pero cuando la tala se prohibió en 1989 comenzaron a ser exhibidos en las calles para pedir limosna -algo que ya no se observa en el país- y en centros de espectáculos lúdicos.