ESPAÑA
Cumbre de Patriots

Abascal, Le Pen, Salvini y Orban proclaman desde Madrid su hermandad con Trump sin ser "perritos falderos", contentan a Putin y atacan a Sánchez y Feijóo

Los socios de Vox en Europa reivindican la "soberanía nacional" a la vez que abogan por la alianza: "Vallas altas hacen buenos vecinos"

Abascal elogia a Víctor Orban en la cumbre Patriots de la extrema derecha en Madrid/ATlas
Actualizado

Quedaron los cabezas de cartel para el final de la cita. Uno tras otro, los dirigentes europeos de Patriots se habían sucedido sobre el escenario para condenar la inmigración, el "globalismo" y la "propaganda de género", lemas recibidos con aplausos y vítores por los más de 1.500 concejales y simpatizantes de Vox que se habían dado cita.

Pero fue al final, al tomar la palabra los líderes más reconocibles, cuando mayor eco han suscitado los discursos. Por lo que han dicho, y por lo que no. Abascal ha sido el último.

"Vallas altas hacen buenos vecinos", ha reivindicado el líder de Vox, tratando de sintetizar las dos ideas que han centrado esta cumbre, los dos argumentos que sirven de nexo para la mezcla de partidos que integran Patriots: la oposición a la inmigración y la defensa de la "soberanía nacional".

"Nos toca impedir que Bruselas siga destinando nuestro dinero a ideologías suicidas que pretenden la destrucción del patriotismo", ha denunciado Abascal, para apostillar: "Aquellos a los que llaman fascistas somos los defensores de la libertad".

"No era eficaz seguir haciendo la lucha por separado", ha reivindicado el español, buscando poner en valor los puntos en común con Orban, Le Pen, Salvini y el resto de sus "socios", frente a aquellos que les separan y que, sin embargo, también han estado muy presentes en el acto de este sábado. Más después de que, en la última semana, Vox haya visto cuestionada su estrategia internacional por voces críticas de sus bases que pedían volver al grupo de Giorgia Meloni.

El primer ministro húngaro, cuya asociación con Abascal viene señalada por sus vínculos con Vladimir Putin, no ha dejado pasar la oportunidad de manifestar su postura sobre esta materia, pese a ser esta la que genera más brechas con Vox. "Por culpa de Bruselas se esta destinando nuestro dinero a Ucrania a una guerra sin esperanza", ha reclamado Orban, en la única referencia al conflicto que se ha hecho en toda la cita.

La frase tiene además una doble lectura, pues aún vive la polémica por el préstamo de 6,5 millones de euros que Vox recibió de un banco húngaro participado por el Estado.

Abascal, obviando las diferencias, ha alabado después a su "aliado": "Ese al que han querido convertir en ogro de Europa se pasea y es querido en España, mientras Pedro Sánchez no puede salir de los cordones de seguridad".

En lo que sí han coincidido Orban y el líder de Vox ha sido en cargar contra la política migratoria europea, y la española. "Pisar la frontera sin permiso es un delito en mi país y el resultado es que el número de inmigrantes en Hungría es cero", ha reivindicado Orban, pronunciando una consigna que el auditorio recibió con ovaciones cada vez que se repitió.

También Marine Le Pen se ha referido a ello: "La política migratoria escapa cualquier control y la migración está vaciando nuestra tesorería y llenando nuestras prisiones".

De lo que no ha hablado la francesa es del aborto, otra de las materias que genera diferencias entre los partidos que integran Patriots. Sí ha celebrado la victoria de Donald Trump, pese a que en ocasiones ha mostrado su malestar con la posibilidad de que el estadounidense interponga aranceles a los productos europeos.

Abascal ha sido el encargado de despejar la polémica que genera ese asunto: "El gran arancel es el Pacto Verde y los impuestos confiscatorios de Bruselas y de los gobiernos socialistas, y los populares que pactan con ellos". "No buscamos un salvador en una nación ajena", ha dicho respecto a Trump, a quien ve como "un compañero en la lucha. Son otros los que eran los perritos falderos de Joe Biden".

Matteo Salvini, con quien hace años Vox había tenido choques ideológicos -el italiano respaldó al independentismo catalán-, ha iniciado su intervención agradeciendo el apoyo a Abascal en el juicio por el bloqueo del Open Arms.

Ha dado así por cerrado cualquier choque, aunque evitando mencionar aquello que les divide. "Bye bye Pedro, bye bye Open Arms", ha proclamado, llamando a "unir fuerzas sin prejuicios" contra el "suicidio económico y medioambiental" al que cree que se dirige Europa.

Pese a que no era uno de los platos fuertes de la jornada, el claro favorito del público ha terminado siendo el portugués André Ventura, que ha hecho de portavoz de las consignas que Abascal viene defendiendo a nivel nacional. "Sánchez está mucho más cerca de la cárcel y Santiago mucho más cerca de ser presidente", ha reivindicado.

A lo que una mujer, entre el público, ha respondido: "¿Y qué hacemos con Feijóo?". "Es igual que Sánchez", ha apuntado Ventura. No fue el único que cargó contra los dirigentes españoles, algo que también hizo el propio Abascal al enunciar las conclusiones de esta cumbre: "Sánchez con Maduro y Hamas, Feijóo con Von der Leyen".