- Europa Riesgo de colapso del caza europeo al que España fía su futuro tras vetar el F35B de Estados Unidos
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha recibido este viernes en Madrid a su homóloga francesa, Catherine Vautrin. La reunión se celebra en plenas negociaciones a tres entre España, Francia y Alemania para sacar adelante el proyecto del caza de combate de sexta generación, el FCAS. Se trata de un ambicioso programa que se puso en marcha en 2019, cuando se firmó la Carta de Intenciones para unirse al futuro sistema de combate aéreo y que se materializó con una inversión inicial de cada país para que sus empresas -Indra, Dassault y Airbus- llevaran a cabo el proyecto. Sin embargo, Francia quería acaparar la parte militar y dar mayor protagonismo a los suyos en la fabricación.
En medio de esas negociaciones, el Consejo de Ministros aprobó el pasado 4 de noviembre dos partidas millonarias para continuar con el compromiso de España al mismo nivel. Son 700 millones para continuar al 33% de un proyecto que podría superar los 100.000 millones de euros en su totalidad. España ya había comprometido en abril de 2023, cuando se firmó en Madrid el contrato del programa, un presupuesto de 2.500 millones de euros.
Pese a todo el esfuerzo porque sea un proyecto a tres, la ministra de Defensa ha admitido este viernes que existen "diferencias" entre Alemania y Francia en el marco del programa FCAS, pero ha pedido un "esfuerzo" a las dos partes para materializar el caza europeo, un proyecto "fundamental" para las Fuerzas Armadas españolas y la industria de defensa.
La industria francesa tiene la pretensión de liderar el proyecto en solitario, mientras que el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ya ha advertido a la parte francesa de que "los contratos hay que cumplirlos". España, por su parte, ha pedido unidad para poder cumplir con los plazos y que el FCAS esté listo es 2040.
Robles ha asegurado que España "tiene muy claro" que el programa "tiene que salir entre los tres", aunque ha subrayado que constituye un "enorme reto" y que existen "diferencias" entre las partes. "España necesita un avión de nueva generación", ha insistido la ministra. Por tanto, ha pedido "hacer todos un esfuerzo para intentar solventarlas", también a Alemania, cuya particpiación es "esencial y fundamental".
De su lado, la ministra Vautrin se ha expresado en la misma línea y ha trasladado la intención de Francia, que también "necesita" el FCAS, de "hablar y trabajar" con Alemania y España en su construcción. "Vamos a hablar también con Alemania", ha subrayado la ministra francesa para que las tres industrias "puedan responder al mandato de los ciudadanos".


