ESPAÑA
Investigación

Cerdán intentó en Rabat el mayor pelotazo de la trama con una obra de 400 millones y 2% de comisión

Forzó asistir a las reuniones claves con ministros marroquíes para la adjudicación del puerto de Kenitra

Al fondo a la izquierda, Cerdán durante la reunión clave del viaje a Rabat
Al fondo a la izquierda, Cerdán durante la reunión clave del viaje a RabatEL MUNDO
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El entonces número tres del PSOE, Santos Cerdán, forzó la máquina colándose en un viaje oficial a Rabat del ministro José Luis Ábalos porque la trama se jugaba una comisión de ensueño, la mayor de la oscura historia de Servinabar, según ha podido confirmar EL MUNDO.

Cerdán fue en apoyo de una oferta formal de Acciona al Gobierno de Marruecos para construir y gestionar en régimen de concesión el nuevo puerto industrial de la localidad de Kenitra por valor superior a los 400 millones de euros, según fuentes conocedoras. No se llegó a concretar la comisión que se llevaría Servinabar, pero sí que sería del "2% de los cobros netos percibidos por Acciona del cliente [el Estado marroquí]»". Por tanto, Cerdán y su socio Antxon Alonso se jugaban una posible comisión de 10 millones de euros. La Unidad Central Operativa (UCO) no llegó a averiguar, según su informe, la cifra exacta que ofrecía el consorcio de Acciona a Marruecos. Se limitó a señalar que superaba los 60 millones de euros, que es la cuantía mínima que permitía legalmente al gobierno alauí abrir "un procedimiento de negociación directa".

Acciona Construcción, que lideró el consorcio junto a CLH y el Fondo Meridiam, llevaba meses esperando respuesta de Rabat y decidió recurrir a Servinabar aprovechando que el PSOE estaba ya en el Gobierno, según la investigación. De hecho, firmó el convenio con la empresa de Cerdán y Alonso apenas dos días antes de que el secretario de Coordinación Territorial socialista se incrustara en la delegación de Ábalos. Fue en ese documento donde aseguraba, sólo por "la asistencia técnica especializada durante la preparación de ofertas técnico-económicas", un 2% a Servinabar, sin contar otro pellizco por "ejercer de subcontratista especializado durante la ejecución del proyecto".

Imagen de la documentación del proyecto para el puerto de Kenitra
Imagen de la documentación del proyecto para el puerto de KenitraEL MUNDO

La magnitud total no ha llegado a saberse al no aceptar finalmente el Gobierno de Marruecos la propuesta, pero al incluir la oferta de Acciona recuperar con creces los más de 400 millones de la obra durante un largo período de concesión de la gestión del puerto la obra, la magnitud final para el grupo español -y para su comisionista- sería colosal. Para Servinabar iba a ser muy superior, por ejemplo, a los dos millones amarrados en esas fechas de 2019 por apoyar la adjudicación de la llamada Varfante de Logroño, por valor de 92 millones. También desbordaría los 2,8 millones pactados por el proyecto Mina Muga.

Koldo García, el asesor de Ábalos, trasladaba en la época al ministro que Cerdán estaba presionando con fuerza en el asunto de "Marruecos". El propio Ábalos habló con Cerdán de "la obra de Acciona" antes de hacerle hueco en su segundo viaje oficial en enero de 2019 para poder ver, como si fuera parte de la delegación ministerial, a los dos ministros marroquíes clave que quería la trama.

El directivo de Acciona Construcción -actualmente imputado y suspendido en funciones por su empresa- Manuel García Alconchel facilitó a la trama el llamado Proyecto de Construcción del Nuevo Puerto de Kenitra Atlántico (NPKA) para que lo moviera Cerdán en el viaje. Alconchel era entonces el director de Acciona Construcción de Zona Sur y África a las órdenes del también investigado Justo Vicente Pelegrini.

Cerdán se hizo pasar por cargo ministerial, según evidencian las imágenes a las que ha tenido acceso este diario. Sin embargo, el entorno de José Luis Ábalos explica a este periódico que Cerdán no desempeñó un papel relevante en el viaje oficial y sólo se explica su presencia con la intención de "aparentar" ante la constructora Acciona que tenía llegada a las más altas instancias del Gobierno marroquí.

Las mismas fuentes precisan que, tal y como se observa en la imagen publicada por EL MUNDO, el ex secretario de Organización del PSOE ocupaba un lugar marginal en los encuentros, apartado de la figura del entonces ministro de Transportes español, y que habitualmente no intervenía en las conversaciones con los mandatarios marroquíes, quedándose completamente "mudo".

Asimismo, indican que Ábalos no sabía entonces que Cerdán era el copropietario de la constructora Servinabar y mucho menos que estaba asociado con Acciona y que su presencia la asoció a su teórica intención, desde su cargo orgánico en el partido, de mantener contactos con dirigentes socialistas marroquíes.