El Parlamento de Galicia aprobó este martes la ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas, una norma pionera en España que equipara los vapeadores al tabaco y las bebidas energéticas al alcohol, y que prohíbe su consumo entre los menores de edad.
El consejero de Sanidad, Antonio Gómez Caamaño, defendió la norma como un "logro de país" que sitúa a Galicia "a la cabeza en la protección de la juventud frente a las nuevas formas de adicción". Durante su intervención en el pleno, subrayó el carácter preventivo de la ley y su capacidad para adaptarse a los cambios sociales y a los hábitos emergentes entre los más jóvenes.
La norma amplía el foco e incorpora también la regulación de otras conductas adictivas, como el juego online o el uso compulsivo de las redes sociales. "Aprobar esta ley es asumir que las adicciones no se combaten con indiferencia ni estigmas, sino con compromiso y políticas valientes basadas en la evidencia", sostuvo el conselleiro.
Gómez Caamaño recordó que el Gobierno central ha comenzado a dar los primeros pasos para impulsar regulaciones similares y que otros países europeos, como el Reino Unido, avanzan ya en la restricción del acceso de menores a las bebidas energéticas.
El texto se apoya, entre otros datos, en la encuesta estatal Estudes, elaborada por el Ministerio de Sanidad entre estudiantes de Secundaria. Según su informe de 2023, el 41,5% de los menores de 14 años reconoce haber probado alguna vez los vapeadores, una cifra muy superior a la del consumo de tabaco tradicional, que se sitúa en el 17,2%.
Desde el BNG, el rechazo fue frontal. La formación advirtió de que la ley carece de medidas suficientemente definidas y criticó su orientación sancionadora, al tiempo que reclamó un mayor peso de las políticas educativas y comunitarias. El PSdeG, por su parte, optó por la abstención, mostrando reservas sobre algunos aspectos del texto pero sin bloquear su aprobación.
