Yassin Al-Haj Saleh (Raqqa, 1961) se reconoce "en shock". No sólo porque su amada esposa Samira Khalil, desaparecida en Damasco en 2013 junto con otros activistas opositores, se cree que a manos de extremistas islamistas, sigue en paradero desconocido. No es sólo porque, en once años de matanzas en Siria, ni la población civil agredida, ni los refugiados han gozado del apoyo institucional que, afortunadamente, están recibiendo las víctimas ucranianas de la invasión rusa.
En conversación telefónica con EL MUNDO, Al-Haj Saleh admite que una de las últimas razones de su perplejidad es cómo una porción notable de la izquierda europea, incluidos altos cargos de Podemos, hacen malabarismos para evitar condenar la agresión rusa a Siria. Él, que pasó 16 años en las mazmorras del clan Asad por su activismo comunista -hoy se reconoce "de izquierdas, pero ya no comunista", insiste en la necesidad de observar de cerca lo ocurrido en Siria para entender lo que pasa en Ucrania.
- ¿Cuán importante es observar la campaña rusa en Siria para entender su invasión de Ucrania?
- En seis años y medio de intervención en Siria, el ejército ruso ensayó bombardeos y probó armas. El 85% de sus mandos pasaron por Siria y testaron más de 300 armamentos distintos. Por un lado, lograron una gran experiencia previa a la invasión de Ucrania; por el otro, impunidad total. Ni una sola rendición de cuentas por lo que hicieron. Estoy convencido de que eso alentó a Putin.
- He cubierto las guerras de Siria y Ucrania. En ambas los rusos han asediado y bombardeado áreas residenciales e infraestructuras civiles. En Baba Amro, Duma o Alepo -Siria- se tomaron las mismas imágenes del horror que en Bucha o Irpin. ¿Considera que el mundo ha reaccionado con distinto criterio frente a ambos casos?
- Por supuesto. La diferencia es inmensa. Rusia actuó en Siria con la luz verde de EEUU. La llamada 'guerra al terror' proporcionó un sustrato común a rusos y estadounidenses. Los puso prácticamente en el mismo bando en Siria, y en opuestos en Ucrania. Así que la reacción frente a las masacres, los crímenes de lesa humanidad sólo conmocionaron al mundo tras lo ocurrido en Mariupol. No fue hasta ese momento que la gente dijo: "¡Ah, como lo que había ocurrido en Alepo!". En Siria los rusos aprendieron a bombardear mercados, hospitales y escuelas. Fueron extremadamente brutales. Eso es lo que aplican ahora en Ucrania.
- Ha dicho que EEUU y Rusia estaban en el mismo bando en Siria, pero el relato que se ha impuesto dice que no. Que la OTAN apoyó a la oposición, que era de Al Qaeda y del Estado Islámico. ¿Por qué usted dice algo distinto?
- Desde 2013 Estados Unidos comenzó a ver la lucha siria a través del prisma de la guerra al terror. Tras la masacre química -de agosto de ase año en Guta- se firmó un acuerdo entre rusos y estadounidenses que supuso un cambio de paradigma. Hasta ese momento EEUU sí había apoyado a la oposición, pues creía que la ola de la Primavera Árabe era invencible y habían pensado en conciliar con ella. Al mismo tiempo, Irán y Rusia se habían volcado en ayudar al régimen sirio. Moscú con apoyo diplomático. Que EEUU apoyó a los yihadistas es un mito. En Oriente Próximo EEUU ha sido abúlico e intelectualmente responsable de la propagación de islamistas esencialmente contrarios no a los regímenes, sino a las sociedades. Ha convertido Oriente Próximo en un espacio de excepción sin derechos ni ataduras, donde Israel goza de impunidad y donde priorizar la estabilidad ha llevado a EEUU a apoyar regímenes pródigos como las monarquías del Golfo, Asad en Siria o Sisi en Egipto. La prioridad de EEUU en la región es la estabilidad. No lo son la democracia, ni los derechos humanos, ni la prosperidad económica ni la productividad, sino la estabilidad. ¿Y quién puede proporcionar la estabilidad? Regímenes brutales como estos. Cuando EEUU interviene en Siria lo hace para bombardear al Daesh -Estado Islámico-. Querían reclutar a sirios para luchar sólo contra el Daesh, no contra el régimen. Mientras, el 90% de nuestras víctimas morían por ataques del régimen. Los estadounidenses optaron por el PKK para ser sus agentes en Siria porque ellos accedieron a luchar sólo contra el Daesh, quienes, para ser honestos, no arremetieron sólo contra la comunidad kurda, sino contra toda la revolución. El PKK/PYD no tenían problemas con el régimen. Así que por un lado tenías a EEUU luchando contra los yihadistas y por el otro a Rusia luchando contra quienes luchaban contra el régimen. Y en medio, al Daesh, que entre 2013 y 2015 luchó mucho contra el Ejército Libre de Siria.
- Antes ha hablado de la masacre de Guta. EEUU había advertido que su línea roja en Siria sería una masacre química, pero cuando esta se rebasó no ocurrió lo esperado. ¿Hasta qué extremo aquellos hechos fueron un punto de inflexión para Rusia y EEUU?
- Sobre tres semanas después de la masacre química hubo un acuerdo entre estadounidenses y rusos: Siria se desharía de sus armas químicas y no habría ningún tipo de castigo. Aquello fue una violación de la ley internacional y de las propias líneas rojas de EEUU, que renunció a exigir justicia para los sirios. No le importaron lo más mínimo las víctimas, sólo asegurarse de que se cumplía con la legislación internacional y, en mi opinión, de que no podrían usarse contra Israel.
- O sea, ¿este acuerdo fue implícitamente la luz verde de EEUU a Rusia?
- Por supuesto. Los rusos concluyeron que EEUU no estaba realmente en contra del régimen, sino enfrascados en una guerra contra el terror que los llevaba a establecer alianzas muy poco éticas con todo tipo de regímenes. Cada autócrata en el mundo es un luchador contra el terror. Y los rusos son mejores en esto que los estadounidenses, porque en Estados Unidos hay algo así como una democracia, pluralidad y prensa libre. Los rusos no tienen estas limitaciones. Los estadounidenses mataron a 1.600 civiles en mi ciudad, Raqqa, y Amnistía Internacional e incluso medios estadounidenses hablaron de ello. Rusia mató a 23.000 civiles sirios y la prensa rusa siguió diciendo que Rusia no había matado a ningún civil. Los estadounidenses les dieron carta blanca desde el ataque químico de septiembre de 2013.
- El relato extendido incluso entre algunos medios occidentales es que Rusia intervino en Siria a combatir al terrorismo, y que ganó esa guerra.
- Es cierto que Rusia es una superpotencia, no tanto como EEUU pero, para los sirios, que apenas tuvieron armas antiaéreas...sin embargo, yo no diría que ganó la guerra. No hay victoria, o en todo caso esta es pírrica. Los rusos no pueden resolver un solo problema en Siria. El país está destruido, hay 17 millones de desplazados y el 90% están por debajo del umbral de la pobreza. Está dividido en cuatro Sirias: una controlada por Turquía, otra por EEUU con el PYD de subcontrata, otra por Ahrar al Sham como sucursal de Al Qaeda y la otra es un protectorado ruso iraní para el régimen. Y no debemos olvidar que los Altos del Golán están ocupados desde 1967 por Israel, que además ocupa el espacio aéreo sirio, bombardeando a efectivos iraníes en coordinación con Rusia.
- Como miembro de la oposición siria, ¿cómo se siente ante este tipo de relatos?
- Ya sabes que ahora todos el que lucha contra Rusia en Ucrania es un nazi -ironiza-. Pues es lo mismo. Rusia es buena mintiendo. Aleksandr Dugin ha teorizado sobre eso: "Hay una verdad para Rusia y otra para Estados Unidos y Occidente. La democracia liberal es cosa de Occidente, no un valor universal. La verdad es sólo aquello que parece ser o que sirve a mis intereses". [Que la oposición son' terroristas islamistas'] es algo que el régimen sirio no ha dejado de decirlo durante los últimos once años. De acuerdo con una encuesta de Arab Barometer de 2019 menos del 20% de la población en muchos países árabes apoya todas las variedades del Islam Político. Lo que significa que, si el islamismo es una minoría los yihadistas lo son todavía más. Y por eso son violentos. Cuando eres hegemónico no necesitas ser tan bruto y violento como los yihadistas. Ellos son extremadamente elitistas, con su entrenamiento estrictamente religioso y recurriendo únicamente a hombres...no tienen valor especial alguno en las sociedades modernas. Pero en Occidente su discurso es célebre. Y esto es lo que explota el populismo de extrema derecha, en auge y tan relacionado con Rusia. Desafortunadamente, nadie se ha tomado demasiado la molestia de refutar estas narrativas de que todos los que están contra el régimen sirio son 'terroristas'. El único terrorista en Siria es el régimen, que ha usado aviones de guerra, ha torturado y ha lanzado armas químicas contra su propia población.
- Rusia ha reproducido la narrativa siria en Ucrania hasta el punto de denunciar que los rescatadores sirios Cascos Blancos han acudido a ese país a recrear ataques. ¿Cómo lo ve?
- Con perdón, si puede extraerse algo 'bueno' de lo que está ocurriendo en Ucrania es que proporciona a mucha gente de mente abierta un marco de referencia que aúna lo poco que puedan saber de Siria y lo que conocen de Ucrania. Los 'nazis' son los 'terroristas'. Lo que están cometiendo hoy en Bucha lo cometieron antes en Siria. Ahora ya es demasiado tarde, pero espero que la gente se de cuenta de que la intervención rusa en Siria fue para proteger un régimen extremadamente brutal. Fue sobre imperialismo y sobre poder, nunca fue sobre derechos o sobre proteger a gente vulnerable. Incluso tampoco sobre estabilidad. Fue sobre supremacía rusa, y eso es imperialismo.
- O sea, ¿gracias a Siria entendemos Ucrania y viceversa?
- Sí. Me temo que muchos sirios, tras la invasión rusa de Ucrania, creen que Siria se 'ucranianizará' de alguna forma. Que la defensa occidental de Ucrania les llevará a confrontar a Rusia en Siria. Pero me temo que la invasión rusa de Ucrania ya nos ha mostrado su capacidad de golpear en todo el país. No es que espere una 'sirianización' de Ucrania, pero sí un largo tiempo de conflicto. A Rusia no la puedes derrotar fácilmente. No lo fue hace siglos. Rusia es un gran país. Y siento tener que decir algo así de controvertido, pero Rusia hoy es un poder dominante.
- Siendo comunista pagó con la cárcel su actividad política en Siria. ¿Ha comprendido que esa parte de la izquierda europea que se puso del lado de Bashar Asad ahora se ponga del lado de Rusia?
- Fue un shock para mí ver que muchos antiimperialistas de izquierdas en Occidente están con el régimen. Es imperdonable, simplemente un gran error. Están destruyendo su causa, su credibilidad, no están del lado de la Justicia, la libertad, la igualdad y la hermandad sino del de un criminal. Me ha sorprendido la mezcla de ignorancia y arrogancia en muchos de los izquierdistas occidentales, es hasta colonialista. Sencillamente, no saben. Recuerdan cosas de cuando Siria era más cercana a la URSS que a EEUU... Pero su conocimiento procede de lo que recuerdan, no de leer, obtener información, hablar con gente...Incluso Chomsky, por ejemplo. Está claro que jamás ha hablado con sirios, porque no ha citado jamás a un sirio. Sólo lee a gente como él, o a gente sin ética como Robert Fisk o Patrick Cockburn. Llegó a decir que Cockburn era 'el comentarista más serio sobre Siria'. Parece que los sirios no existen. Cockburn ni siquiera sabe árabe. Tiene algo de colonialista todo esto. ¿Es posible acabar considerando que un periodista extranjero es la autoridad en Siria? ¿Sería posible decir que un español es la autoridad a la hora de hablar de Brasil, por ejemplo? Me temo que todo esto no es sobre nosotros, sino sobre ellos. Están en contra de la Casa Blanca, del imperialismo estadounidense, de Boris Johnson, de Macron o del sucesor de Merkel, y definen su posición en todas las luchas del mundo en función de su americentrismo o eurocentrismo. No necesitan saber realmente qué ocurre en Siria o Ucrania. Hicieron lo mismo en Bosnia. Chomsky es un adicto a negar genocidios, ya sea en Camboya, en Kosovo o en Siria. No tiene que ver con estar en esta o en esta otra posición. Hay una estructura, y su tarea consiste en posicionarse consistentemente respecto a ella ella. Esta estructura está relacionada con el eurocentrismo y el americentrismo. Cuando el trasfondo de tu feudo es el imperio tú lo que eres es un disidente imperial. Poco te importan los invisibles sirios, palestinos o ucranianos.
- Hay una parte mayor de la izquierda, entre ellos políticos, que equiparan a invasor e invadido y que, aunque condenan lo sucedido, se centran en criticar lo que hace Occidente. Consideran que enviar armas es 'escalatorio' y, por contra, piden un diálogo diplomático con Rusia. ¿Qué piensa?
- Pero es que no está Ucrania invadiendo Rusia, ¡sino Rusia invadiendo Ucrania! No se puede tener un diálogo real cuando estás siendo atacado. Esto se aplica a Siria también. Han estado bombardeando y matando mientras estás hablaban de diálogo y solución política en vez de militar. Creo que Ucrania debería ser ayudada a defender su independencia y soberanía y luego entonces pueden hablar sobre una neutralidad formal, por ejemplo, o sobre una coexistencia pacífica con Rusia. Si me preguntas a mí, Rusia debe respetar la plena independencia y soberanía ucraniana y Ucrania no debe unirse a la OTAN, pero sí a la Unión Europea. Esto es lo básico para una solución política, pero no puedes hablar de solución política cuando tu país está siendo bombardeado. Ha habido de hecho negociaciones y los rusos las han suspendido.
- Volviendo al tema del antiimperialismo. Detrás de muchas posiciones en la izquierda subyace la idea de que la OTAN y el imperialismo estadounidense pueden salir reforzados si las cosas siguen este curso. ¿Es posible a la vez ser antiimperialista y plantar cara a la agresión rusa?
- Creo que es la única postura coherente y ética posible: contra el imperialismo. El imperialismo no es una esencia que encuentras sólo en la Casa Blanca, en Downing Street o en el Elíseo. Como concepto con una dimensión internacional, es posible encontrarlo en muchos contextos ejercido por muchos poderes que han actuado de forma colonial. ¿Cuándo hay imperio? Cuando hay expansión, en países donde hay potencias que conquistan. Así que lo ético es ahora estar en contra de la invasión imperialista rusa de Ucrania. Ayudarles a defender su país y apoyar la libertad e independencia de los ucranianos para elegir su futuro, sin dejarse influir un ápice por las narrativas que desde el fin de la Guerra Fría las potencias europeas y EEUU han propuesto del mundo. Fueron muy egoístas, muy poco éticos, sólo quisieron ser los verdaderos poderes soberanos del mundo. Esto debería cambiar, porque está causando muchos problemas ecológicos, racismo, militarismo y está destruyendo el mismo concepto de derecho internacional.
- Pero en cierto modo ¿armar a Ucrania no favorece a la OTAN?
- Sí...y si bien entiendo que hay que armar a Ucrania, no soy ajeno al hecho de que no va sólo de defender su país. También hay intereses de negocio y motivaciones egoístas. Pero aún así no cambio de postura. Creo que lo principal es ayudar a los ucranianos a defender su país. He contactado con amigos de izquierdas ucranianos y a sus opiniones me refiero. Ucrania debería ser defendida.
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