La formación conservadora que ha gobernado Japón durante casi toda la historia del país desde la posguerra, puede llevarse otro revés en las urnas al perder su mayoría en las elecciones al Senado de este domingo. El año pasado, la coalición formada por el Partido Liberal Democrático (PLD) del primer ministro Shigeru Ishiba y su tradicional socio menor, el Komeito, quedó muy debilitada al perder la mayoría parlamentaria en las elecciones generales. Ahora, necesita ganar al menos 50 de los 66 escaños que se presentan a la reelección para mantener el control de la cámara.
Muchos son los frentes abiertos en estos momentos por la cuarta economía mundial. En el patio internacional, Tokio está tratando de llegar desesperadamente a un acuerdo comercial con Estados Unidos antes de que acabe el mes para frenar el 25% de aranceles anunciados por el presidente Donald Trump. Pero la gran batalla del Ejecutivo de Ishiba (68 años) es interna: la subida de los precios del arroz, que se ha duplicado este año, y que se ha convertido en un pararrayos para el descontento de los votantes.
Una crisis de arroz ya tumbó a un Gobierno japonés durante unas masivas protestas que hubo a principios del siglo pasado por el alza del precio de este alimento tan básico en la dieta nipona. Ahora, la inflación ha empujado la caída de los índices de popularidad del primer ministro. Un problema que se suma a la debilidad del yen, la moneda local, que ha provocado una mayor oleada de turistas extranjeros.
El rechazo al turismo excesivo ha ido en aumento, junto a una narrativa ultranacionalista cada vez más aceptada. Y esto ha sido capitalizado por la extrema derecha, que puede irrumpir por primera vez con fuerza en estas elecciones con los populistas del Sanseito, quienes han hecho campaña contra la "invasión silenciosa de inmigrantes" en un país en el que los residentes extranjeros apenas representan un 3% de una población de más de 120 millones de personas. Además, Japón demandan cada vez necesita más mano de obra migrante debido al envejecimiento del país: alrededor del 30% de la población tiene 65 o más años.
Sanseito es un producto de YouTube, de un ex gerente de supermercado y profesor de inglés llamado Sohei Kamiya (47 años), que apareció durante la pandemia colando vídeos con todo tipo de teorías de la conspiración sobre las vacunas, los confinamientos y que todo ello formaba parte de un siniestro plan de las élites globalistas.
El éxito de Kamiya ha sido poner en primera fila a un partido con un discurso radical que había estado hasta ahora en los márgenes de la política japonesa. Los sucesivos gobiernos del PLD han defendido políticas nacionalistas y proteccionistas, pero sin caer en los extremos.
Desde el Sanseito dicen que se han inspirado en la figura de Donald Trump para presentar su eslogan de campaña, "¡Los japoneses primero!". Kamiya ha defendido en público las deportaciones masivas de inmigrantes en EEUU y ha reconocido que su programa lleva algunas ideas de otros partidos europeos extremistas como la AFD alemana. En su manifiesto para estas elecciones, el partido pedía "volver a los valores familiares tradicionales".
Según las encuentras, el perfil anti globalista de Kamiya, contrario a los derechos de la comunidad LGBT y a la inmigración, y en defensa de la autosuficiencia alimentaria, ha atraído a muchos votantes hombres, de entre 30 y 50 años, descontentos con los partidos tradicionales. La formación ultra ha pedido que se rompa la Constitución pacífica de la posguerra y defiende viejos eslóganes de la época imperial que justifican la expansión de Japón por otros rincones de Asia para extender su dominio.
"Japón debe ser una sociedad que sirva a los intereses del pueblo japonés", ha repetido Kamiya, quién se ha declarado abiertamente antifeminista. En un discurso dijo que las mujeres deberían quedarse en casa cuidando de sus hijos en lugar de dedicarse a la carrera profesional y señaló como "engañosas" las políticas de igualdad de género.
Japón celebra elecciones a la Cámara Alta cada tres años; este ciclo decidirá quién ocupará 124 de los 248 escaños. En la actualidad, Sanseito cuenta con cinco legisladores en el Parlamento. Los otros partidos y muchos de los medios nacionales han acusado a Kamiya de lanzar un discurso xenófobo y de aprovechar el descontento público con los altos precios y el estancamiento salarial. En su última entrevista, reconoció haber "copiado" muchas de sus agresivas proclamas y el lenguaje transgresor de Trump.

