INTERNACIONAL
Oriente Próximo

Israel mata a seis periodistas, entre ellos Anas al Sharif, en un bombardeo en la ciudad de Gaza

El ataque israelí mató a siete personas que se encontraban en una tienda de campaña de periodistas

Imagen del perfil X de uno de los periodistas fallecidos, Anas al Sharif.
Imagen del perfil X de uno de los periodistas fallecidos, Anas al Sharif.
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"Israel ha vuelto a matar con total impunidad, es su sello", denunció la vicepresidenta de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en España, Edith Cachera, ante la muerte de seis periodistas en un bombardeo en Gaza. El ataque tuvo como objetivo una tienda de campaña donde se hospedaban los reporteros en la ciudad de Gaza, en medio de una inminente ofensiva israelí para tomar el control de la principal urbe del enclave. El bombardeo causó siete fallecidos, cinco de ellos trabajadores de la emisora panárabe Al Jazeera, en el que destaca Anas al Sharif, uno de los principales rostros de la cobertura de estos 22 meses de guerra, en la que periodistas palestinos han sacrificado sus vidas y la de sus familias para informar sobre el terreno, debido a la prohibición israelí de acceso al enclave de periodistas extranjeros. Por su parte, el ejército israelí reivindicó el ataque y acusó a los reporteros de formar parte de una "célula terrorista" de Hamas.

Imágenes publicadas por periodistas locales mostraron la tienda de campaña donde se hospedaban los reporteros completamente destruida por el bombardeo y en llamas. "Estoy cerca del hospital al Shifa, a solo una manzana y pude oír la enorme explosión que tuvo lugar hace aproximadamente media hora", declaró a Al Jazeera otro de sus informantes, Hani Mahmoud. "Pude verla cuando iluminó el cielo", aseguró.

En el ataque también murieron el corresponsal de la cadena Al Jazeera, Mohammed Qreiqeh, los camarógrafos Ibrahim Zaher y Moamen Aliwa, así como el asistente Mohammed Noufal. El periodista de la emisora Al Quds, Mohammed Al Jalidi, también falleció en el bombardeo. Poco antes de su muerte, Sharif describió en sus redes sociales "intensos y concentrados bombardeos israelíes", que se desataron la noche del domingo sobre la ciudad de Gaza, donde el ejército hebreo planea expandir sus operaciones militares sobre el terreno.

"Si estas palabras os llegan a ustedes, sepan que Israel ha logrado matarme y silenciar mi voz. He vivido el dolor en todos sus detalles, he experimentado el sufrimiento y la pérdida muchas veces, pero nunca dudé en transmitir la verdad tal y como es", señaló Sharif en un mensaje publicado el lunes, que había preparado hace meses por si moría en un ataque israelí, según señaló la emisora Al Jazeera. Sharif, que trabajaba principalmente para la edición en árabe de la cadena qatarí, atrajo la atención mundial en enero de este año, cuando en medio del alto el fuego entre Israel y Hamas, se quitó por primera vez el chaleco antibalas ante la cámara, en medio de decenas de civiles celebrando la tregua.

El ejército israelí acusó a los periodistas de impulsar ataques con cohetes contra civiles israelíes y aseguró que tiene información y documentos que prueban estas acusaciones. Este señalamiento es el último de una serie de amenazas contra los reporteros, en particular Sharif, acusados de ser miembros del ala militar de Hamas. En julio, la relatora especial de Naciones Unidas en materia de libertad de expresión, Irene Khan, calificó la campaña israelí de "flagrante ataque contra periodistas" con "afirmaciones sin fundamento".

Otros siete periodistas de la emisora panárabe han muerto en ataques israelíes desde octubre de 2023, asegura la cadena. La cifra total de informantes muertos desde el inicio del conflicto en Gaza alcanza los 186 según el Comité de Protección de Periodistas (CPJ), aunque las autoridades gazatíes elevan el número de reporteros muertos en el enclave a más de 200.

El CPJ, que ya criticó las amenazas del ejército israelí contra Al Sharif, condenó "la práctica israelí de etiquetar a periodistas como militantes sin aportar pruebas" y recordó que los periodistas "son civiles y nunca deben ser objeto de persecución". Por su parte, la organización estadounidense Fundación para la Libertad de Prensa, exigió medidas internacionales para detener los ataques contra periodistas en Gaza. "Todos los que se han sentido indignados por las recientes imágenes de hambruna y sufrimiento en Gaza deben reconocer que no sabrían de estas atrocidades que financian sus gobiernos si no fuera por los periodistas que arriesgan sus vidas", señaló Seth Stern, director de la fundación.

"Todos somos responsables. Tenemos una responsabilidad ante esto que está ocurriendo. Espero que esta tragedia, este derramamiento de sangre, sea la última", declaró el reconocido periodista de Al Jazeera, Wael Al Dahdouh, en una intervención televisada. "Me dirijo a todos nuestros compañeros en el mundo. ¿Dónde estáis ante estas tragedias, ante estas agresiones?", añadió.

Hace una semana, asociaciones de periodistas y más de 200 reporteros internacionales exigieron a Israel que permita el acceso inmediato a la Franja de Gaza para poder informar sobre la situación en el enclave palestino. La petición, lanzada por la iniciativa "Libertad para Informar", critica las restricciones impuestas por Israel en el territorio desde el inicio de su ofensiva en octubre de 2023. En el transcurso del conflicto, Israel ha permitido a unos pocos periodistas internacionales acceder al enclave, siempre a través de programas militares controlados, en los que se ha impedido a los reporteros cualquier interacción con civiles palestinos. Esta limitación ha obligado a los medios a depender de periodistas locales, que han informado sobre el terreno sin apenas protección. "Los periodistas deben ser protegidos y los medios internacionales deben entrar en Gaza urgentemente para apoyar el trabajo heroico que hacen sus colegas palestinos", declaró el jefe de la agencia de la ONU para refugiados palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, tras el ataque que ha dejado seis periodistas muertos.

A finales de julio, la Asociación de Periodistas de la agencia AFP denunció en un comunicado que sus colaboradores palestinos corrían un grave riesgo de morir de hambre y que "sin intervención, los últimos periodistas (que quedan en el enclave) morirán". Su denuncia puso el foco mediático en las graves condiciones en las que trabajan estos reporteros, que sufren al igual que la población civil palestina, el bloqueo israelí a la entrada de alimentos a Gaza desde marzo.