- Europa Polonia derriba varios drones rusos en su territorio e invoca el artículo 4 de la OTAN ante el "acto de agresión"
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estuvo al corriente de la penetración de casi dos decenas de drones rusos en el espacio aéreo polaco desde casi el primer momento. En la noche del martes (madrugada en Europa), el presidente salió a cenar con su equipo a un local muy próximo a la Casa Blanca, en medio de sus esfuerzos para convencer a millones de estadounidenses de que ahora las calles de la ciudad son seguras. Al salir del restaurante, en el que fue abucheado por alguno clientes, los periodistas le preguntaron expresamente por lo que estaba ocurriendo cerca de la frontera entre Polonia y Ucrania, pero Trump no se pronunció.
El secretario de Estado, Marco Rubio, se limitó a decir que había sido informado sobre el tema, bien por los servicios de inteligencia, bien por los mandos militares, pero sin pronunciarse. Es decir, que mientras llegaban los primeros informes sobre drones armados, tras dos días de brutales bombardeos sobre Ucrania, sobrevolando el territorio de un aliado y miembro de la OTAN, sin que quedara claro lo que estaba ocurriendo, el presidente, su ministro de Exteriores y el de Defensa, Pete Hegseth, siguieron cenando con normalidad.
Es esa complacencia, esa pasividad, esa falta de interés por la seguridad internacional y la amenaza rusa, lo que preocupa en Europa. Transcurridas 24 horas del incidente, el más serio en mucho tiempo, la Casa Blanca seguía en silencio públicamente. El presidente polaco, que estuvo de visita la semana pasada en Washington, informó de que había hablado por teléfono con Trump, pero ninguna reacción desde su administración. "Acabo de hablar por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre las múltiples violaciones del espacio aéreo polaco por parte de drones rusos que ocurrieron esta noche. La conversación es parte de una serie de consultas que estoy llevando a cabo con nuestros aliados. Las conversaciones de hoy confirmaron la unidad de la Alianza", afirmó el polaco.
En EEUU, en la comunidad especializada y en el Congreso, cuyas dos cámaras controla el Partido Republicano, están nerviosos. Desde hace meses hay un paquete ambicioso de sanciones preparados, esperando a que Trump decida apretar las tuercas, en vez de ir dando una y otra vez "dos semanas" a Vladimir Putin para que acepte un acuerdo de paz. Y los líderes republicanos creen que esta incursión en el espacio aéreo polaco, y la mención de Varsovia al Artículo 4 de la OTAN, puede ser el resorte que por fin permita un cambio de tono y actitud.
Si embargo, la primera y única reacción desde la Casa Blanca este miércoles fue extraña, muy críptica. En un mensaje en su red social, publicado a las 11.00 de la mañana, Trump escribió: "¿Por qué Rusia viola el espacio aéreo de Polonia con drones? ¡Allá vamos!". Nada más y con un lenguaje muy abierto, informal. Todo el mundo esperaba una profundización que nunca llegó. Por la tarde, la muerte de Charlie Kirk, un joven líder conservador, afectó al presidente que canceló el resto de su agenda.
Sin embargo, como el senador republicano Lindsey Graham, un veterano de la cámara alta y de la política exterior, históricamente un halcón pero al mismo tiempo cercano a Trump y ejerciendo de puente cuando no de portavoz de sus decisiones más polémicas y ambiguas, especialmente en lo que respecta a Rusia y Ucrania, decidieron aprovechar el momento y la confusión para empujar a la Casa Blanca en busca de más mano dura hacia Moscú. "Estoy completamente de acuerdo con el sentimiento del presidente en respuesta a la loca violación del espacio aéreo polaco por parte de Rusia durante horas, desplegando múltiples drones", dijo leyendo en la publicación mucho más de lo que realmente decía.
"Señor presidente, el Congreso está con usted. Estamos listos para aprobar legislación que autorice nuevas sanciones y aranceles devastadores que puedan aplicarse a su discreción. Nuestro objetivo es empoderarlo mientras se enfrenta a esta creciente amenaza (...) A Europa: Espero que entiendan que los republicanos y los demócratas del Congreso están trabajando con el presidente Trump en nuevas ideas -como los aranceles- para poner fin a esta guerra. Espero que también estén atentos", escribió en su mensaje de lobby.
"Anoche Rusia atacó de forma clara y deliberada a Polonia y, a su vez, a la OTAN. ¿Cuál sería la lógica detrás de esto? Creo que su propósito era poner a prueba nuestra determinación y capacidad de respuesta. Putin ha calculado que sólo habrá una consulta del Artículo 4 (conversaciones entre miembros de la OTAN) y que podrá usar la carta de siempre si la OTAN amenaza con una respuesta: hacer alarde de sus armas nucleares y afirmar que consideraría cualquier respuesta a su ataque como un acto de guerra. Estados Unidos y nuestros aliados no deberían caer en la trampa", ha afirmado el congresista republicano Brian Mast, responsable de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

