- Oriente Próximo Israel empuja al Líbano a una nueva escalada de tensión sectaria: "Quieren generar caos. Que nos matemos entre nosotros"
En su ataque más significativo desde el acuerdo de tregua alcanzado hace un año, Israel ha matado este domingo al jefe militar de Hizbulá, Ali al Tabtabai. Horas después del anuncio del ejército israelí, el grupo chií confirmó la muerte del que llama "gran comandante de Yihad" y considerado su número dos en una acción criticada por las autoridades libanesas.
El ataque de la Fuerza Aérea israelí contra una vivienda en el cuarto piso de un edificio en un barrio de los suburbios de Beirut causó cinco muertos -Al Tabtabai y otros cuatro efectivos de Hizbulá- y 28 heridos. Aunque lo ve improbable, el ejército no descarta una respuesta en forma de proyectiles contra el norte de Israel. Otra opción sería un ataque contra objetivos israelíes en el extranjero.
Tras la muerte de numerosos cabecillas de Hizbulá en la escalada con Israel tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, Al Tabtabai era el jefe de facto de su infraestructura armada y de la Fuerza Radwan. De padre iraní y madre libanesa, Abu Ali fue designado terrorista en 2016 por Estados Unidos, que alegó su relevancia como líder militar de Hizbulá y de fuerzas especiales del grupo proiraní en Siria y Yemen. Washington ofreció una recompensa de cinco millones de dólares por cualquier información sobre él. En 2014 sobrevivió a un ataque israelí en Siria.
Tras denunciar que murió como "resultado de la traicionera agresión israelí en la zona de Haret Hreikh en Dahiya de Beirut", Hizbulá elogió al "mártir Ali Tabtabai (Sayyed Abu Ali)" del que dijo "trabajó para enfrentar al enemigo israelí hasta el último momento de su bendita vida".
Mientras fuentes militares israelíes afirmaron que el ataque se enmarca en su labor "garantizada en el acuerdo para asegurar la tregua que Hizbulá viola al rearmarse", dirigentes del grupo libanés lo condenaron acusando a Israel de no respetar la tregua. Ali Ammar aseguró que "la resistencia se está comportando con mucha sabiduría y paciencia, y elegirá el momento oportuno para luchar contra este enemigo", mientras que Mahmoud Qmati lo definió como "cruce de una nueva línea roja".
Minutos después del primer ataque en el feudo del grupo chií en los últimos cinco meses, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, comunicó que "el Tsáhal atacó en el corazón de Beirut al jefe del Estado Mayor de Hizbulá, que lideró la consolidación y rearme del grupo terrorista".
"Es un asesino. Sus manos están manchadas con la sangre de muchos israelíes y estadounidenses", declaró en una intervención televisiva en la que instó al Gobierno libanés a "cumplir su compromiso de desarmar a Hizbulá. Sólo así los ciudadanos libaneses podrán tener un futuro mejor y solo así podrá existir una buena y segura vecindad entre Israel y el Líbano".
"Seguiremos haciendo todo lo necesario para evitar que Hizbulá recupere su capacidad de amenaza contra nosotros", avisó el dirigente, que horas antes había negado que necesite el permiso previo de otros, en alusión a las informaciones sobre la necesidad de pedir la luz verde de su gran aliado. Estados Unidos es el gran artífice y teóricamente supervisor-jefe de la tregua cada vez más frágil en el Líbano y la Franja de Gaza.
El presidente libanés, Joseph Aoun, ha denunciado que el bombardeo "es una prueba más de que a Israel no le importan los reiterados llamamientos para detener sus ataques" y ha pedido a la comunidad internacional que "actúe con firmeza" para evitarlos.
En las últimas semanas, la Fuerza Aérea israelí ha intensificado sus ataques contra objetivos de Hizbulá en el sur del Líbano, alegando que se está rearmando y que el ejército libanés no intenta desarmarlo, tal y como establece el acuerdo de alto el fuego.
Hizbulá, por su parte, denuncia que con sus ataques aéreos Israel nunca ha respetado la tregua que puso fin a dos años de escalada iniciada con sus proyectiles lanzados desde el Líbano contra territorio israelí como "frente de apoyo" a Hamas tras el ataque del 7 de octubre de 2023. Una escalada que finalizó con Hizbulá muy debilitado y su cúpula prácticamente desmantelada, empezando por el poderoso líder Hasan Nasralá, muerto hace 14 meses en un bombardeo de Israel.
En el último año, el grupo chií no ha respondido con proyectiles, drones o misiles a los numerosos ataques aéreos israelíes contra sus efectivos, armas, sedes y lanzaderas, aunque recientemente elevó el tono de sus advertencias, como se reflejan en las palabras de su líder, Naim Qassem, hace unos días: "Esta agresión y destrucción no pueden continuar. Todo tiene un límite".
En las últimas semanas, Estados Unidos ha expresado su malestar ante Aoun y el jefe del ejército libanés por no avanzar en el desarme de Hizbulá, recordando el plazo establecido a finales de año. Washington fue informado por Israel del ataque de este domingo segundos después, pero no se sorprendió, ya que hace más de una semana Israel le comunicó que aumentará sus ataques si Beirut no frena la reconstrucción de la capacidad militar de Hizbulá.
