INTERNACIONAL
Relaciones transatlánticas

Europa asiste entre el "asombro" y el temor a la nueva estrategia de Trump: "O nos defendemos o tendremos que aceptar lo que los grandes actores nos manden"

Kallas reconoce que algunas críticas son "ciertas", y en el ámbito diplomático el ataque de la Administración de EEUU desata la preocupación: "Es peligroso que cale en la ciudadanía"

El jefe de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, el pasado miércoles en Bruselas.
El jefe de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, el pasado miércoles en Bruselas.Virginia MayoAP
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La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de la Administración Trump, en la que asegura que Europa "no tendrá economías y ejércitos lo suficientemente fuertes como para seguir siendo aliados fiables", está sacudiendo el continente. Tal vez no tanto por el contenido, porque muchas de las amenazas y críticas son una constatación escrita de la actitud y el enfoque que Estados Unidos lleva ya un año aplicando, sino por la ferocidad del texto y por la evidencia de que Europa se está quedando atrás. Muy atrás en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa para la que la UE no parece estar preparada.

En el ámbito diplomático se destacan varios puntos. La primera reacción es de estupor. "Somos muchos los que estamos bastante asombrados por el hecho de que Estados Unidos se exprese de esta manera respecto a Europa. El problema no es Europa. Somos fiables y bastante fuertes. Pero necesitamos reprogramarnos, van a ser tres años duros por delante", explican desde un país del norte.

Tras el primer impacto, desde una segunda nación añaden que no está claro que la nueva estrategia sea tan nueva. "Parece una repetición de muchas de las cosas que Estados Unidos ha estado diciendo desde principios de este año y de lo que dijo J.D. Vance en Múnich en febrero", exponen. Y esto conecta con la crítica que el ex primer ministro de Suecia Carl Bildt lanzó el viernes.

"La Estrategia de Seguridad de EEUU proclama, entre otras cosas notables, como objetivo de la política de cultivar la resistencia a la trayectoria actual de Europa dentro de las naciones europeas. Eso es JD Vance con esteroides", apuntó el también ex ministro de Exteriores sueco en su perfil de la red social X.

Kaja Kallas quita importancia a las críticas de Trump hacia Europa e insiste en seguir siendo aliadoFORO DE DOHA vía EFE (Vídeo) / AFP (Foto)

Pero una vez aceptado eso, se produce un segundo análisis. El que evidencia, por ejemplo, que las afirmaciones de Estados Unidos "subrayan la importancia de la agenda de preparación de defensa de la UE para 2030". "Europa necesita estar rápidamente en una posición en la que podamos defendernos por nosotros mismos. Y pone de relieve la necesidad de continuar el trabajo, tanto a nivel europeo como nacional, en las políticas que pueden permitir a la UE garantizar sus intereses en el nuevo contexto geopolítico. Eso requiere que los Estados miembros de la UE reflexionen sobre sus prioridades cuando debaten políticas de la Unión", prosiguen desde un tercer país.

"Y si no somos capaces de hacer eso, entonces los ciudadanos deberían prepararse para un mundo en el que tengamos que aceptar hacer lo que los grandes actores nos pidan", sentencia esta misma fuente. En otras palabras: que existe un riesgo muy real ya no sólo de que Europa pierda su posición dominante, algo que ya ha ocurrido, sino que tendrá que aceptar ser en cierta manera dominada por China y Estados Unidos. Este temor lleva flotando tiempo en Bruselas, pero cada vez parece más cercano y real.

"Creo que Trump está haciendo lo que había prometido: poner a EEUU por delante. Está poniendo por escrito lo que ya estábamos viendo los últimos meses. Él no nos ve cómo alguien de fiar. Lo que más me preocupa es que desde Europa no seamos capaces de darnos cuenta de que viene el tsunami" afirman en un cuarto país. Y este diagnóstico coincide con lo apuntado hasta ahora: es la constatación de la nueva realidad, y hay un peligro real de que la UE no reaccione a tiempo.

Todavía más de esta misma fuente: "Es peligroso que la actitud se pueda mantener, que cale en la ciudadanía. Que cale la forma en la que los ciudadanos de EEUU ven las cosas y que, aunque haya un posible cambio de Gobierno, esto se acabe manteniendo. Eso es bastante inquietante". El retrato y el diagnóstico que se hace de norte a sur de la UE es muy preocupante.

Y mientras tanto, en la Comisión Europea apenas hay reacciones oficiales. En la rueda de prensa diaria que ofrecen los portavoces del Ejecutivo comunitario, la cuestión de la nueva Estrategia de Trump se evitó completamente. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, no ha hecho ninguna referencia a esta cuestión y sigue centrada en intentar convencer al primer ministro de Bélgica, Bart de Wever, para poder tomar los activos rusos inmovilizados en Euroclear. Esta compañía tiene su sede en Bruselas, y el máximo responsable del país lleva meses negándose a que la UE utilice esos fondos para dar un préstamo a Ucrania.

Meses de negociaciones para una cuestión vital, de la que depende no sólo el futuro de Ucrania sino de la propia UE, y que no se puede activar por la negativa del primer ministro ultranacionalista que hace apenas unos meses quería deshacer el país que ahora lidera. Otra muestra de que los ritmos en Europa y en el resto del mundo son completamente diferentes.

La única voz oficial que ha dicho algo ha sido la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas. "Por supuesto que hay muchas críticas, pero creo que algunas de ellas también son ciertas", afirmó en un debate organizado en el Doha Fórum que se celebra en la capital de Qatar.

"Si nos fijamos en Europa, por ejemplo, ha estado subestimando su propio poder frente a Rusia. Quiero decir, deberíamos tener más confianza en nosotros mismos, eso es seguro. Queremos que Europa siga siendo europea, que recupere su confianza en sí misma como civilización y que abandone su fallido enfoque en la asfixia regulatoria", aseguró. El análisis se antoja muy correcto. La cuestión ahora es llevarlo a cabo.