- Venezuela El chavismo excarcela a Rafael Tudares, yerno de Edmundo González
- Chavismo La hija de Edmundo González denuncia que fue extorsionada "en una embajada" y en el Obispado para que su padre abandone la lucha política
La excarcelación de Rafael Tudares ha desnudado una serie de complicidades de la sociedad civil y de dirigentes políticos arrodillados al servicio de la dictadura chavista. El yerno de Edmundo González Urrutia recuperó la libertad (condicional) durante la madrugada de este jueves, tras ser trasladado desde la infernal cárcel del Rodeo 1 hasta la Embajada de Suiza en Caracas. Un año y dos semanas de calvario para su familia, presionada al máximo por el poder bolivariano.
El reencuentro con su mujer, Mariana González, tuvo lugar en la legación diplomática en presencia de una serie de personajes que airean hasta qué punto dispone el chavismo reciclado de herramientas políticas para mantenerse en el poder.
Todo ello cuando ya un pequeño grupo de falsos diputados opositores pasea por América Latina para exponer las bondades de la nueva Administración. El primero en recibirles fue el presidente colombiano Gustavo Petro, estrecho aliado de Nicolás Maduro hasta el pasado 3 de enero. Entre sus visitantes estaba Timoteo Zambrano, hombre de José Luis Rodríguez Zapatero, quien pilota desde la sombra el plan para atornillar en el poder a los hermanos Rodríguez, la presidenta encargada, Delcy, y el maquiavélico Jorge, al frente del fraudulento órgano legislativo.
"Todo mi agradecimiento a los verdaderos amigos que nos apoyaron, humanamente, sin miedo y con muchos sacrificios, en toda la lucha", recordó Mariana González tras el fin del infierno, gratitud que compartió con la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas en Panamá y con los familiares de las víctimas.
Entre los agradecimientos no figuran precisamente los protagonistas de la primera imagen en libertad de Tudares, realizada en la Embajada de Suiza. La pareja, cogida de la mano, comparte un gesto frío y riguroso, para de forma intencionada alejar cualquier posibilidad de connivencia con los presentes. A su derecha aparecen en la imagen el embajador suizo Gilles Roduit y Ricardo Cusanno, uno de los líderes del Foro Cívico, organización clave en su día para el blanqueamiento de Maduro tanto dentro como fuera del país.
A la izquierda destaca la figura de Raúl Biord, arzobispo de Caracas, situado junto a la polémica Indira Urbaneja. Esta supuesta analista al servicio de la revolución fungió como mano derecha del general Miguel Rodríguez Torres, antiguo ministro del Interior de Maduro, que acabó en la cárcel por sus apetencias presidenciales. Hace tres años, Zapatero consiguió trasladarle a Madrid, donde se ha sumado a su equipo.
Desde la semana pasada, el ex jefe del Gobierno español había conseguido convencer a los hermanos Rodríguez de que había llegado el momento de soltar a Tudares, una vez amortizada su prisión. En la hoja de ruta de Washington aparecen unas nuevas elecciones presidenciales al final del camino, lo que limitaría el papel de Edmundo pese a haber aplastado a Maduro en los comicios de 2024.
La excarcelación no se produjo en ese momento, pero sí la primera conversación de la pareja después de un año de desaparición forzosa. Durante los 25 minutos de encuentro, Tudares pensó que había llegado el momento de describir los entresijos de las negociaciones por su libertad. Y Mariana, ejemplo de valentía frente al huracán chavista, desveló que fue extorsionada para que su padre abandonara la lucha política a cambio de la libertad de su marido.
Un acto siniestro que se llevó a cabo en una embajada (la de Suiza), en el Obispado (de Caracas) y a través de una organización (Foro Cívico). El propio Diosdado Cabello, jefe del aparato represivo, se personó en la legación europea para trasladar su oferta a la hija de Edmundo.
El arzobispo Biord, que mantuvo cierta sintonía con Maduro y, sobre todo, con su hijo, Nicolasito, encargado de los asuntos religiosos, intentó sin éxito desmarcarse de las críticas. "El totalitarismo nace de la negación de la verdad", respondió la mujer de Tudares con una encíclica de Juan Pablo II como modelo.
La actitud del arzobispo de un tiempo a esta parte preocupa en el propio Vaticano, según desveló el medio católico The Pillar. Sacerdotes consultados advirtieron de que Biord, elegido por su juventud y por ser cercano al poder, ha apartado a su predecesor, el cardenal Baltazar Porras, con tal virulencia que lo ha dejado "prácticamente en la calle". "La liberación de Rafael no borra lo ocurrido. Refuerza, por el contrario, una exigencia que sigue plenamente vigente, la libertad para todas las personas injustamente detenidas y garantías reales de no repetición", reaccionó Edmundo González Urrutia tras conocer que su yerno había regresado con sus hijos.
La detención y encarcelamiento de Tudares, simplemente por ser el padre de los nietos de quién Venezuela considera el presidente legítimo de su país, mostró durante un año largo la verdadera cara de la dictadura, sin límites para mantenerse en el poder.
La presión contra la familia del ganador electoral fue de tal dimensión que la revolución aceleró su proceso judicial para inventarse una sentencia fantasma. La jueza antiterrorista Alejandra Romero lo condenó, unas semanas antes de la operación militar contra Maduro, a 30 años de cárcel por los falsos delitos de terrorismo, conspiración y asociación para delinquir. Un juicio exprés entre tinieblas y sin la defensa de un abogado propio, un clásico de la revolución bolivariana.
"Aspiramos, más temprano que tarde, a su libertad plena, a la que tiene derecho", aventuró Mariana González. Su marido, como el resto de los menos de 200 presos excarcelados, sufre fuertes medidas restrictivas.
