El doctor Puño de Hierro, campeón de los pesos pesados, nunca se retiró oficialmente del boxeo profesional y nunca fue derrotado por KO. Su cuerpo es un arma en las distancias cortas y esa quizá sea la razón por la que se esfuerza en ser cercano y simpático, incluso en estas circunstancias, cuando una buena parte de la ciudad que gestiona sigue sin calefacción y la electricidad se ha convertido en un bien muy escaso.
Sus manos, que triplican el tamaño de las de cualquier otro adulto, le sirven para ejemplificar la unión de los aliados de Ucrania frente a Rusia: "Este dedo tiene muy poca fuerza por sí solo. Y este. Y este... Pero si cierro la mano y los junto en mi puño, lo convierto en una herramienta poderosa".
- ¿Cuál es la situación de la ciudad tras los repetidos ataques rusos a las infraestructuras energéticas? ¿Cuánta gente sigue sin disfrutar de calefacción o electricidad?
- Tras los ataques, unos 6.000 edificios residenciales -casi la mitad de la ciudad- se quedaron sin luz ni calefacción. Hemos logrado restablecer el suministro hasta cuatro veces, pero el último ataque fue extremadamente grave y la central térmica quedó completamente destruida. Más de 1.000 edificios siguen sin calefacción porque no tenemos recursos suficientes para reconstruir la planta. Estamos hablando de entre 300.000 y 400.000 personas afectadas.
- Europa prepara un gran préstamo de 90.000 millones de euros para que Ucrania resista los próximos dos años. ¿Podrá la ciudad y sus habitantes aguantar todo ese tiempo?
- No tenemos otra opción que resistir. Al inicio de la guerra muchos expertos decían que aguantaríamos solo días o semanas, y ya han pasado más de cuatro años. Estamos defendiendo nuestra patria frente a uno de los ejércitos más poderosos del mundo. Rusia no ha logrado los objetivos que pretendía al principio, pero ahora intenta presentar como compromiso una paz que en realidad se parece a una capitulación. Nosotros queremos la paz, pero una paz duradera, con garantías claras de seguridad, tanto frente a Rusia como con el apoyo de nuestros aliados occidentales.
- ¿Tiene la ciudad suficiente munición antiaérea para protegerse de los misiles y drones rusos?
- No. Existe un déficit de munición antiaérea y de misiles para nuestros sistemas de defensa. Es una de nuestras principales preocupaciones actuales.
- ¿Habrá elecciones si se alcanza un alto el fuego? ¿Se plantea presentarse como candidato?
- Los reporteros internacionales siempre me hacen esa pregunta y admito que me sienta mal. Mientras la guerra continúe, las elecciones no son posibles, porque dividirían al país en un momento crítico. Solo una persona puede detener esta guerra: quien la inició, Vladimir Putin. La prioridad es preservar la soberanía y la existencia del Estado ucraniano. Solo después quedará espacio para las elecciones, pero este no es el momento de las ambiciones políticas personales.
- El presidente Zelenski ha invitado a Donald Trump a visitar Ucrania. ¿Podría convencerle de aumentar el apoyo a su país?
- Una visita de Trump sería una señal muy fuerte para el mundo. En Ucrania se decide no solo nuestro destino, sino el futuro de Europa y de la democracia. Si esta guerra no se detiene aquí, puede extenderse más allá de Ucrania.
- Europa se está rearmando ante la amenaza rusa. ¿Qué pueden aprender las ciudades europeas de la experiencia de esta capital en guerra?
- Ucrania actúa como una zona de contención entre Rusia y Europa. Si Ucrania cae, esa frontera se desplazará hacia el oeste. Nadie imaginaba una guerra de esta magnitud en Europa en el siglo XXI. Mi mensaje a los europeos es que no subestimen a Vladimir Putin: llegará hasta donde le dejen llegar.
- ¿Cómo imagina la reconstrucción de la ciudad dentro de 10 años?
- La reconstrucción no consiste solo en edificios o carreteras. La clave será la reforma del Estado: lucha contra la corrupción, reforma judicial, descentralización y modernización de la administración. Si queremos formar parte de la Unión Europea, debemos completar estas reformas. Nuestro mayor tesoro no son los edificios, sino las personas. Muchos ciudadanos viven ahora en el extranjero -solo en España hay unos 700.000 ucranianos- y volverán si hay paz, trabajo y condiciones de vida dignas.
- La población está cansada tras cuatro años de guerra. ¿Tiene esperanza?
- Nadie puede predecir cuánto durará la guerra. No soy Nostradamus. Pero hay un principio claro: sólo respetan a los fuertes. Debemos mantenernos firmes en el frente y dentro del país, junto a nuestros aliados. Sólo así podremos detener esta guerra.
- Como ex campeón de boxeo, ¿en qué asalto del combate se encuentra Ucrania?
- Puede terminar en cualquier momento, pero también puede prolongarse. Todo depende de la unidad. Un solo dedo es débil, pero juntos forman un puño fuerte. La unidad entre Ucrania y Europa nos hace mucho más fuertes.
- ¿Qué mensaje enviaría a los europeos que creen que esta guerra está lejos?
- Pensar que esta guerra no afectará a Europa es un error. La guerra en Ucrania es una amenaza para todo el continente y para el mundo. Todos debemos hacer lo posible para detenerla.

