- HISTORIA Pilar Eyre, periodista, escritora y youtuber: "La historia de Ena tiene tantos paralelismos con la del Rey Juan Carlos y Doña Sofía que me estremece. Menos mal que los genes Borbón se diluyeron con Felipe"
- CASA REAL Juan Carlos I: se hizo la vasectomía después del nacimiento de Felipe VI
- CASA REAL La hija ilegítima de Alfonso XIII que terminó arruinada y en una residencia de ancianos
Esta noche se emite el último capítulo de Ena, la serie basada en la novela de Pilar Eyre sobre la reina Victoria Eugenia. Las audiencias han sido desiguales, si bien puede considerarse que ha sido un éxito de público, aunque no de crítica, por la multitud de inexactitudes históricas y conceptuales con las que han adornado la producción emitida por TVE1.
Todo el mundo sabe que el matrimonio de Alfonso XIII y Victoria Eugenia acabó siendo desgraciado. Esencialmente porque la hemofilia se cebó con dos de los hijos de la pareja: Alfonsito, el príncipe de Asturias, y Gonzalo, que murió con tan solo 20 años. Por otro lado, Jaime quedó sordo tras una operación y Fernando nació muerto. Dicen que todos estos reveses de su prole y, sobre todo, la precaria salud del heredero dinamitaron lo que había sido una historia de amor.
No obstante, esta observación parece inexacta si se considera que el primero de los hijos de Alfonso XIII nació en 1905, un año antes de que contrajera matrimonio con la reina Victoria Eugenia. Fue el que tuvo con Mélanie de Gaufridy de Dortan, casada, con la que engendró a Roger Leveque de Vilmorin, que moriría a los 75 años.
Después nació Juana Alfonsa de Milán y Quiñones de León, la hija que Alfonso XIII engendró con Beatriz Noon, una de las institutrices de sus hijos, que desapareció dejando solo su registro en el Palacio Real como prueba de su existencia. La niña recibió el apellido del Rey —que decía ser el duque de Milán en sus correrías— y el Quiñones de León que le legó su protector, el embajador en París, a quien su padre se la confió cuando nació. En la capital de Francia creció Jeanne-Alphonsine como una princesa. "Estaba dotada para los estudios y adquirió una extensa cultura, aprendió a hablar cinco idiomas sin acento y a tocar el piano". No supo que era hija del rey hasta que tuvo 21 años. Para ella, Alfonso XIII era aquel amigo de su padre que la sentaba en sus rodillas de niña y que le contaba aventuras.
Es cierto que los dos siguientes hijos ilegítimos ya nacieron cuando el matrimonio de Alfonso y Victoria Eugenia estaba totalmente roto. Se trata de María Teresa (1925-1965) y Leandro Ruiz Moragas (1929-2016) —el célebre tío Leandro—. Alfonso XIII los tuvo con la actriz Carmen Ruiz de Moragas.
Se sabe que el rey Juan Carlos estuvo atento a la familia Ruiz de Moragas y que se interesó por la salud de Juana Alfonsa de Milán cuando la tuvieron que ingresar en una residencia de ancianos.
Cada hijo ilegítimo de Alfonso XIII recibió una herencia de su padre que ascendía al millón de pesetas, una fortuna para 1941, año en el que murió en el exilio.
Cuenta José García Abad que, precisamente por la experiencia de su abuelo —y por lo que sufrió su padre, don Juan—, don Juan Carlos se cuidó de no tener hijos ilegítimos, pese a su notoria actividad extraconyugal y a que recientemente se le han atribuido algunos vástagos. En Todos lo sabían. Juan Carlos I y el silencio cómplice del poder, el historiador cuenta que el rey Juan Carlos se hizo la vasectomía tras el nacimiento de Felipe VI en 1968. "Seguía, de esta forma, el consejo de su padre: 'Mirad —se justificó don Juan dirigiéndose a sus compañeros que le acompañaban en viaje de Mallorca a Ibiza—, os voy a confiar a vosotros lo que le digo a Juanito [don Juan Carlos]: mi vida privada ha sido mi vida privada, pero lo que te garantizo a ti y a tus hermanos es que no os he dejado por ahí a ningún hermano. Mi padre actuaba de otra forma. Con la Moragas tuvo un par de hijos, Leandro y María Teresa. Las dejaba embarazadas. Yo no. Nunca ha aparecido nadie que haya hecho ninguna reclamación al respecto. Siempre me he ocupado de mi esposa y de mis hijos... y luego tengo mi vida. Jamás le haría una faena a María'".
