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Liam Aldous y Another Future, su festival atípico para que los ricos olviden que lo son

Este periodista australiano junta a un creador de Meta con un rapero en Marrakech o en Ibiza. Tienen una buena conversación, sin móviles.

Liam Aldous y Another Future, su festival atípico para que los ricos olviden que lo son
sALVA LÓPEZ
Actualizado

En la resaca del apagón hubo una reflexión predecible que se repitió: somos adictos al móvil y, al dejarlo, disfrutamos más de cualquier momento cotidiano, de una conversación.

Este pensamiento apareció en la vida de Liam Aldous, un periodista australiano de 42 años que tuvo en un viaje -no astral, sino físico- la idea de crear festivales boutique, como mucho para 100 asistentes, donde la máxima es olvidarse de las pantallas. Su público: "Cantantes, empresarios, gente de Marketing". Aldous atiende a este suplemento por teléfono mientras guía a sus padres por las carreteras de Ibiza. Él vive allí desde 2019 y ellos han ido a la isla a visitarle. "Ni siquiera a ellos sé cómo explicarles bien de qué tratan mis eventos, porque hay que vivirlos. Esta va a ser la primera vez que lo experimenten". A esas citas acuden nombres que no quiere mencionar. "Me gusta poner a un rapero al lado del directivo de Meta, a un millonario al lado de un aspirante a artista". Las marcas que lo respaldan terminan de dibujar el prototipo de asistente a sus eventos. Loewe Perfumes y Ron Don Papa son dos de los grandes que trabajan con él, también los ha patrocinado Byredo o Nike.

Los que más tienen son los que más disfrutan su proyecto. "Los millonarios tienen la paranoia de que todo el que se acerca a ellos es porque tienen dinero. Por eso les gusta ser anónimos, un espacio como el nuestro, donde se promueve la conversación. La gente aquí les quiere por cómo son y no por lo que tienen". Aldous se expresa en un perfecto español pero su acento le delata.

-¿Qué tienen en común una persona normal y un millonario?

-Todo el mundo es inseguro, sobre todo con sus talentos. Todo el mundo tiene miedo. Al final, la gente solo quiere conectar. Sentirse escuchado. Suena un poco cursi pero lo que busco es que la gente deje de tener tanto miedo.

ColourFeel colaboradores Florence Huntington-Whiteley y Cuentos Rosales

Este periodista tuvo esa sensación en 2019. "Soy escritor, me gusta contar historias, y me cansé de estar detrás de la pantalla. Creé una experiencia para una marca y tuve una epifanía". Se disculpa cada vez que utiliza este vocabulario. "Una semana después, una conocida mía me dijo que le gustaría que le hiciese un viaje de team building para su empresa". Aldous montó el evento en el desierto, giraba en torno a una conversación recurrente en cualquier mesa de bar: "Era sobre la autenticidad, pensé que en el futuro sería difícil averiguar qué es real y qué es mentira. Y monté actividades para hacer pensar: cómo navegar en ese mundo falso conociéndote mejor a ti mismo". De ahí nació ColourFeel, una iniciativa que diseña experiencias inmersivas. En 2023 creó el festival Another Future.

-Es difícil entender lo que pasa ahí sin caer en clichés

-Es un programa cultural. Hacemos cenas o comidas donde promovemos conversaciones profundas con tarjetas con preguntas o actores para promoverla. Hacemos experiencias inmersivas: vamos a sitios como un monumento o una galería de arte. Las experiencias inmersivas son más difíciles de explicar. Llevo a expertos en human being [el ser humano], son figuras que saben más o menos cómo sacar la verdad de las personas.

Daniel, uno de los asistentes a su festival de Marrakech que se celebró el año pasado, no quiere decir su apellido ni nada que le identifique. Lo único que facilita es que trabaja en la industria en el sector de la tecnología y el entretenimiento. "Durante unos días, aparte de comer bien y descansar, realizamos actividades y talleres donde pudimos compartir nuestros puntos de vista sobre determinados temas. Se fomentó el debate sano todo el tiempo, donde todos los puntos de vista fueron respetados y se creó una sensación de comunidad desde el minuto uno".

Quizá ese es parte de su éxito: los festivales de Aldous son una especie de Effetá para unos cuantos elegidos. Del día 15 al 17 de mayo celebra otro de sus festivales, en Ibiza. Como máximo, habrá 100 personas. Cuidadosamente seleccionadas. "Hacemos un vibe check (examen de vibras). Revisamos los perfiles de la gente en su Instagram. Una persona que sale de fiesta 72 horas no es nuestro perfil". Por el día Aldous promueve la conversación y por la noche el movimiento. "En nuestras fiestas se baila, claro que es importante perderse en una pista de baile, pero con otras intenciones". Por eso lo bautizó como festival boutique. "Es difícil disfrutar de la música con alguien gritándote al lado. Mucha gente de todas las edades está harta de eso".

Los asistentes no saben dónde se llevan a cabo sus actividades hasta el último momento. Tampoco qué van a hacer. Todo llega en un mail
Los asistentes no saben dónde se llevan a cabo sus actividades hasta el último momento. Tampoco qué van a hacer. Todo llega en un mailGABY CONN

Tiene algo de inspiración en las noches de Berlín. En la entrada de sus eventos, se tapan las cámaras de los móviles con una pegatina. "La gente a veces sale solo para grabar. Las redes sociales están diseñadas para eso". Y para vivir en extremos, o en la idealización o en el miedo.

-¿Tú a quien admiras?

-Es que no tengo ídolos ¿sabes? Nunca he sido de ídolos, pero todo el mundo me inspira.

"Muchas veces me pierdo las conversaciones porque estoy moviendo los hilos. Igual es un ejemplo tonto, pero tengo una actividad que me gusta mucho. Se llama indiscriminate dialogues. Cojo a dos personas que no se conocen de nada y les siento en una mesa. Hay tres cartas con tres preguntas con un tema. Les dejo ahí. Lo empecé a 2020, para quitar el miedo a hablar. Pensaba que estarían 10 minutos pero la primera vez estuvieron una hora y media".

Aldous recuerda alguna anécdota, como cuando sentó a un actor español con un diseñador de ropa de la isla. "Conectaron muchísimo. Y cuando me acerqué a ver qué tal me dijo el actor '¡le voy a comprar la casa!' Pasa mucho eso: coincidencias. Justo el diseñador vendía su casa de Ibiza y el actor buscaba una". Cree que desde hace tiempo vivimos todos más o menos en lo mismo. "Estamos en los años 20. No ha parado de cambiar el mundo y mi obsesión es documentarlo".

A Aldous le gustaría hacer algo creativo con lo que escucha en sus festivales, como una radiografía para la Historia. "Me encantaría grabarlo, hacer una especie de confesionario. Documentar lo que piensa la gente de lo que está pasando en el mundo". Grabarlos, que hablen de lo que les aterra y les conmueve. "De cómo abordar esto que nos ha tocado. Su festival, dice, siempre "se convierte en una película".