MADRID
Criminalidad

El machete, 50 centímetros de filo por sólo 25 euros, la letal arma de las bandas latinas para mutilar a sus enemigos: "Hay chicos que han perdido dedos y manos"

Un joven se graba empuñando un machete en el distrito de Arganzuela (Madrid) para un video de TikTok.
Un joven se graba empuñando un machete en el distrito de Arganzuela (Madrid) para un video de TikTok.E.M.
Actualizado

25 euros, 50 centímetros. Pago en efectivo y sin dar explicaciones. Así de sencillo resulta comprar un machete en Madrid, una de las armas más icónicas de las bandas latinas, cuya presencia en altercados y vídeos de redes genera alarma social. Esta herramienta, históricamente utilizada para trabajos de agricultura y desbroce en climas tropicales, puede adquirirse en decenas de tiendas con la misma facilidad que una botella de licor. Con ella, dos menores han quedado mutilados de por vida [uno perdió una mano y otro gran parte de un dedo] en la capital durante este verano.

Las agresiones y ajustes de cuentas entre pandillas juveniles han llevado a que GRAN MADRID solicite (sin haber obtenido respuesta) estadísticas oficiales a Interior sobre la presencia de machetes en altercados. Esto, después de que el delegado del Gobierno en la Comunidad, Francisco Marín, anunciase esta semana que el Plan Antibandas de la región se ha saldado con la intervención de 1.500 armas blancas, nueve armas de fuego y 200 objetos peligrosos desde 2022.

Ante la falta de datos oficiales de Interior, GRAN MADRID ha podido recopilar, a través de fuentes abiertas, al menos 14 incidentes en la capital en los que los machetes jugaron un papel central en lo que va de 2024. Esta cifra supera la veintena si se consideran los violentos sucesos registrados en otras localidades cercanas como Parla o Villalba.

El machete, el arma letal de las bandas latinas, de fácil acceso y con secuelas irreversiblesE.M

Por su parte, en las estadísticas de la Policía Municipal del Ayuntamiento de Madrid constan «un total de 143 denuncias administrativas por armas blancas e incautaciones de las mismas entre enero y julio de este año». Además, en la vía pública se han encontrado ocho armas blancas abandonadas durante este periodo.

Las secuelas, mutilaciones y testimonios de las víctimas evidencian que se trata de un arma potencialmente letal debido a su longitud, que oscila entre los 50 (como el que ilustra este reportaje a tamaño real) y 65 centímetros, y su masa, que varía entre los 600 gramos y un kilo. Además, son muy económicos - «mucho más baratos que un buen cuchillo de cocina», señala un comerciante del distrito Centro- con una horquilla de precios de entre 25 y 35 euros en tiendas físicas como cuchillerías, ferreterías, bazares, tiendas de caza y pesca, de airsoft o locales especializados en coleccionismo.

Existen numerosos establecimientos en los que el único requisito legal para comprar un cortacañas es ser mayor de 18 años. A modo de ejemplo, una simple búsqueda de «comprar machete Madrid» arroja una lista de más de 25 tiendas físicas geolocalizadas que han indexado este artículo en sus palabras clave. No obstante, en su mayoría se trata de comercios especializados, dejando fuera de los resultados de Internet a los Todo a 100 y tiendas de herramientas.

Sin embargo, no todos los comercios que venden machetes lo hacen de forma legal. Por ejemplo, en mayo de este año, la Policía Municipal incautó, «al ser armas prohibidas o no tener autorización el local para su venta», decenas de machetes en un lote de 700 artículos de filo en dos tiendas del Rastro.

Aun así, estos controles se eluden si la compra se realiza online. En estos casos, los pandilleros (que en un 60% son menores de edad, según las estadísticas oficiales) evitan que el dependiente pueda solicitarles el DNI y el precio de los artículos se reduce a una horquilla que va de los 8,50 hasta los 30 euros por arma.

Los escasos requisitos legales contrastan con los establecidos para la posesión de objetos no letales, como las pistolas de bolitas de plástico, para las que es obligatorio pedir una tarjeta de armas de cuarta categoría en el Ayuntamiento -que consultará si el solicitante tiene antecedentes penales- previo pago de unas tasas de 20,75 euros por cada «arma» de paintball (bolas de pintura) o airsoft (munición de ABS biodegradable .

Esta es la fórmula que sindicatos y asociaciones policiales han pedido replicar para los machetes, proponiendo medidas como «endurecer los controles» de venta, la creación de un libro registro, que los compradores justifiquen su uso o aporten un certificado de penales.

Usos legítimos del machete

«La tenencia de machetes en España está regulada principalmente por el Real Decreto 137/1993, de 29 de enero, que aprueba el Reglamento de Armas, el Código Penal y la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana», explican fuentes jurídicas a GRAN MADRID. «En esencia», prosiguen, «la normativa establece que el porte de machetes en lugares públicos está prohibido salvo en casos de justificación legítima, como el uso en actividades agrícolas o de caza, y su transporte debe hacerse de manera adecuada».

Aquellos sorprendidos con un machete por la calle [ya sea visible u oculto] se exponen a una multa de entre 300 y 30.000 euros, según el Reglamento de Armas, «siempre y cuando no estén incurriendo en un ilícito penal», como utilizarlo para amenazar a otras personas, señalan fuentes de la Policía Municipal.

Además, el Reglamento de Armas permite la posesión de esta herramienta en el domicilio particular como objeto de «ornato» y «coleccionismo». Este supuesto ha propiciado la proliferación de gran cantidad de modelos que atraen al público joven.

Los ataques de machete dejan secuelas fiscas y psicológicas

«Necesito ayuda para todo», contó en sede judicial a principios de esta primavera la víctima de un ataque con machetes que le dejó una discapacidad del 97%. Por encima de la alarma social y el efecto intimidatorio, la consecuencia más grave de los ataques con machetes son las secuelas irreversibles que dejan en quienes los sufren.

El protagonista del entrecomillado, un adolescente que se encontraba jugando a las cartas en un parque de Usera, sufrió la perforación de un pulmón, la amputación de una mano y un episodio de estrés postraumático que arrastra desde hace dos años. Su agresor, miembro de los Dominican Don't Play, fue condenado a 22 años de prisión.

Sin embargo, no todos los ataques juzgados concluyen con penas de dos cifras. Esta misma semana se ha conocido el desenlace de un juicio en el que el acusado, un varón argelino de 37 años, fue condenado a tres años y medio de prisión por homicidio en grado de tentativa al intentar matar a su compañero de piso a machetazos. Una pena idéntica a la que recibió otro condenado que, tras el ataque, dejó a su víctima con secuelas de movilidad.

Más surrealistas, más recientes y sin resolución definitiva, fueron los sucesos de finales de julio en la calle Divino Vallés (Arganzuela). Tras una persecución, un quinceañero fue agredido a machetazos por miembros de una banda rival. Perdió una mano y parte del otro brazo. Tras la llegada de las ambulancias, fue trasladado de urgencia al hospital, con escolta policial, e investigado por homicidio en grado de tentativa. Según la investigación, el joven abrió fuego (no se encontró el arma) contra sus rivales y estos le persiguieron para mutilarle. Un sangriento episodio que se enmarca dentro de la pugna por el control de Arganzuela entre los Trinitarios y los DDP, cuyo preludio fue un intento de ejecución con una escopeta en una pizzería del vecino Paseo de las Delicias.

Además, la semana pasada un ciudadano ecuatoriano sufrió la semiamputación de un dedo y recibió dos puñaladas por la espalda en otro ataque en el que se emplearon estas armas blancas.

«Las heridas con un machete no son ninguna broma. Hay chicos que han perdido dedos y manos», cuentan a GRAN MADRID fuentes de las urgencias hospitalarias. «El tratamiento de estas heridas es complicado porque los cortes afectan la piel, músculos, huesos, nervios y tendones, lo que puede ocasionar una pérdida funcional duradera», detallan. «El riesgo de infección es elevado», prosiguen, «y tiene efectos a nivel emocional como el estrés postraumático, por lo que es necesario que el tratamiento combine atención quirúrgica y psicológica».

Se trata de heridas causadas por armas agrícolas que históricamente no son comunes en países occidentales. «Si miras la literatura científica, muchos papers son de zonas en vías de desarrollo [Nigeria, Jamaica, Haití] con una historia reciente de violencia», explican. Además, estos papers muestran cómo la mayoría de las heridas de machete impactan contra el brazo no dominante de la víctima, lo que sugiere un acto reflejo de intentar protegerse del golpe.

Machetes baratos diseñados para adolescentes

Una de las particularidades de los ataques con machete en nuestro país es que los agresores y víctimas son adolescentes muy jóvenes. Y es que, además del diseño clásico y del bolomachete (con la punta más ancha, más pesada y más propensa a partir y seccionar huesos), muchas de estas armas incautadas a miembros de bandas tienen un aspecto y una decoración que apela a la cultura popular y a los gustos de los adolescentes.

Los hay que llevan la calavera de los cómics de The Punisher pintada en la hoja, con dibujos fosforitos de zombis, con la hoja decorada como un cocodrilo de dibujos animados que enseña los dientes o con la icónica máscara de las películas Scream.

En este sentido, uno de los diseños incautados más populares entre las bandas es el denominado «espartano». Se trata de una copia barata (28 euros) de la espada que Leónidas, el protagonista de la película 300, blande durante el filme para luchar contra los persas, pero con una longitud de 62 centímetros (45 centímetros de hoja y 17 de mango), forma de falcata y protección de guardamanos.

Otra variante habitual en las páginas de sucesos la constituye la línea de la marca Third —con precios de entre 25 y 30 euros—, que se caracteriza por un trazo de hoja fino y estilizado, una decoración con versiones chillonas de los colores primarios y, en muchos de sus modelos, cuerdas trenzadas de paracord en el mango (en lugar de cachas) para que el dueño pueda personalizar la empuñadura.

Un márketing muy agresivo con suculentas ofertas

Tras una búsqueda básica en Google como «comprar machetes Madrid», los potenciales clientes se encuentran con anuncios que ofrecen descuentos de hasta el 40%, según pudo comprobar GRAN MADRID, lo que reduce el precio de estas armas hasta un irrisorio costo de 8 euros (menos que una entrada de cine), tratando de persuadirlos para que las compren.

«Este fenómeno se conoce como retargeting y cuenta con tasas de conversión [ventas] muy por encima de la publicidad convencional», explican expertos en marketing online. «Cuando alguien busca un producto en línea, los sitios web recopilan datos mediante cookies que registran su comportamiento. Esos datos luego son utilizados por anunciantes para mostrarle anuncios específicos del producto en cuestión, incluso después de haber dejado la página», añaden. «En definitiva», prosiguen, «si a un chico le da por buscar machetes, le van a bombardear con anuncios de cuchillos cada vez más baratos».

En total, GRAN MADRID ha podido encontrar más de 100 modelos —con hojas de hasta 65 centímetros de longitud— que se venden entre 8 y 126 euros.