MADRID
CINE

Las criaturas del 'midas' de los efectos especiales de Hollywood desembarcan en Fuenlabrada en una exposición sobre 'La historia interminable'

Una muestra rinde homenaje a Colin Arthur, el mago de los efectos especiales, a través de algunas de las esculturas originales de la mítica película fantástica protagonizada por Bastian

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El 6 de diciembre de 1984, hace ahora 40 años, se estrenaba en España La historia interminable, una película basada en la novela homónima del escritor alemán Michael Ende que cautivó a millones de espectadores en todo el mundo, dejando una huella imborrable en la memoria de toda una generación.

Con motivo de la efeméride, el Centro de Arte Tomás y Valiente de Fuenlabrada celebra la exposición La historia interminable by Colin Arthur, donde se reúnen varias de las míticas criaturas originales que se utilizaron en la película, y que además rinde homenaje al creador de las mismas, un mago de los efectos especiales, el británico Colin Arthur. La muestra se enmarca dentro del proyecto Fuenlabrada Friki, la iniciativa del Ayuntamiento que pretende aproximar el mundo de la ficción, los cómics o la cultura popular a los habitantes de la ciudad.

"Recuerdo que esas Navidades de 1984, a los niños madrileños nos llevaban a Juvenalia, en la Casa de Campo, y constantemente sonaba la famosa canción de la película interpretada por Limahl, que fue un gran impacto musical aquel año", explica el cineasta y comisario de la exposición Víctor Matellano, quien añade que el Caracol Veloz, cuya escultura está en la muestra, fue la primera criatura que diseñó Colin Arthur, que se había iniciado en el mundo del cine trabajando en 2001: una odisea del espacio, cuando Stanley Kubrick le reclutó para crear las máscaras de los simios de su película.

Colin Arthur ultima una de sus criaturas.
Colin Arthur ultima una de sus criaturas.Dream Factory

En ese momento, Arthur estaba trabajando como escultor en el londinense museo de cera Madame Tussauds, donde había llegado a mediados de la década de los años sesenta. Desde entonces, nunca más de desligó del séptimo arte. Suyos son también los miles de litros de sangre que corren por los pasillos del hotel en El resplandor, o una de las serpientes gigantes de Conan, el bárbaro, que precisamente rodó con Arnold Schwarzenegger en Fuenlabrada, en una nave del polígono de Cobo Calleja. Entre otros directores, ha trabajado a las órdenes de Steven Spielberg, Ridley Scott, David Lean, Sam Peckinpah, Pedro Almodóvar o Alejandro Amenábar.

LA CARA DE SU PERRO

Cuando Arthur comenzó a trabajar en La historia interminable, los productores que habían adquirido los derechos de la novela todavía no tenían un guion, por lo que empezó a imaginarse a los personajes utilizando referencias personales, "como el rostro de su propio perro, un setter inglés, para esculpir al dragón Fúyur, que por cierto, también podemos ver en la exposición", explica Matellano, autor del libro Colin Arthur. Criaturas, maquillajes y efectos especiales (editorial Sial-Pigmalión). El dragón medía unos 14 metros de longitud, y lo movían un equipo de 22 marionetistas que estaban coordinados por un director de orquesta. "Al principio era un desastre, pero después se supieron sincronizar", apunta Matellano.

Matellano, comisario de la exposición, sobre el Caracol Veloz.
Matellano, comisario de la exposición, sobre el Caracol Veloz.Sergio González

Curiosamente, a pesar de lo que decía el libro, el dragón no podía ser de color blanco en la película, porque iba a dar problemas con la pantalla azul del croma que usaban para generar sus vuelos. Por eso, Fúyur es rosado, aunque el que encontramos en Fuenlabrada ha virado hacia el naranja porque el látex con el que fue construido se ha degradado con el paso del tiempo.

Otra de las esculturas incluidas en la muestra, que puede visitarse hasta el 2 de febrero, es el entrañable Comepiedras. El propio Arthur, presente en la inauguración de la exposición, recuerda que se basó para confeccionarlo en el rudo aspecto de los campesinos bávaros, ya que cuando creó todas las criaturas de la película estuvo 15 meses trabajando en los estudios Bavaria Filmstadt, ubicados en Múnich.

El tamaño gigante del Comepiedras se simuló incrustando a los actores en la maqueta, y el efecto de comer las piedras "se conseguía mediante pequeños explosivos y la ralentización de imágenes", explica el comisario de una muestra que cuenta, además de con material original de la película, con otras piezas creadas por Colin Arthur, como un busto del actor Ben Kingsley para Sexy Beast (Jonathan Glazer, 2000), la máscara del visir que realizó para El viaje fantástico de Simbad (Gordon Hessler, 1973), la cabeza de Jack Taylor en Wax (Víctor Matellano, 2014) o una garra de La grieta (Juan Piquer Simón, 1990), película por la que el británico recibió un goya en el año 1990.

Busto del actor Ben Kingsley que Arthur Colin realizó para 'Sexy Beast', de Jonathan Grazer.
Busto del actor Ben Kingsley que Arthur Colin realizó para 'Sexy Beast', de Jonathan Grazer.El Mundo

Arthur también participó en la segunda parte de La historia interminable 2: el siguiente capítulo, en 1990, cuyo trabajo se refleja en la exposición de Fuenlabrada con una escultura del bebé Comepiedras. Donde no estuvo presente su trabajo fue en la tercera entrega de 1994. "De hecho, se nota muchísimo que las criaturas de esa tercera parte no son suyas", apunta Matellano. Colin Arthur, el gran maestro del maquillaje y los efectos especiales, recibió en 2022 el Gran Premio Honorífico del Festival de Sitges por toda su trayectoria.