En el corazón de Puente de Vallecas, concretamente a la mitad de la calle Monte Oliveti, un solar en desuso llevaba más de un año siendo la pesadilla de sus vecinos. Pero estos, por fin, podrán descansar tranquilos. En la mañana de ayer, un amplio operativo de Policía Nacional se encargó de desalojar a la decena de okupas que pernoctaban, cada noche, en esta finca.
Habían llegado a levantar varias infraviviendas construidas con tablones de madera mal puestos, cuerdas y lonas. Todo en un enclave donde impera la maleza (algunos matorrales miden más de un metro) y donde, alrededor de las chozas, se entremezclaban bolsas llenas de basura, regueros de orina y morralla oxidada.
"Vivían rodeados de mierda, y cocinaban utilizando fuego pese a que les rogábamos que no lo hicieran. Eso nos ha podido costar caro, porque una chispa y hubiéramos ardido todos", se quejaba ayer Marina, residente de Monte Oliveti, quien junto a sus congéneres vallecanos ha luchado "al unísono" por poner punto y final a este conflicto, recrudecido desde verano tras el aumento de la venta (y el consumo) de droga las 24 horas del día.
En total, se personaron en esta calle más de 20 efectivos de Policía Nacional que accedieron al terreno pasadas las 9.05 horas. Algunos aún dormían, pero pronto se activaron al darse cuenta de lo que sucedía. "Disculpe, agente, yo vivo aquí", decía una mujer intentando acceder al solar. "Pues para dentro", le replicaba uno de los policías, que acto seguido le pedía la documentación para filiarla junto al resto de los ocupantes.
Finalmente, fueron saliendo de uno en uno con sus pertenencias, que guardaban apiladas en sábanas y que colocaban sobre patinetes para facilitar su movilidad. Nadie resultó detenido.
"Es un alivio, solo esperemos que no se vuelvan a meter dentro de una semana... Los vecinos estábamos acojonados, así de claro. No hay derecho a salir con miedo a la calle, porque si se les mirabas a la cara, te increpaban. Es gente violenta", apuntaba Mario, visiblemente satisfecho.
Los residentes que presenciaban el desalojo en la mañana de ayer hablaban de que se han quitado un auténtico quebradero de cabeza diario. Y ya no solo por la falta de higiene y los trapicheos, que en muchos casos inmortalizaban con sus teléfonos móviles, también por la oleada de hurtos vivida en la zona.
Una peluquería cercana padeció la ira de estos okupas, que rompieron su cristalera para acceder al interior y forzar la caja fuerte. También los coches aparcados, a los que sisaron desde sillitas para bebés hasta efectos personales, y los garajes, de donde sustrajeron tubos de cobre.
"Ellos, con esos robos, no ganaban más de 20 euros... Porque siempre lo acaban malvendiendo rápido para meterse. Pero a nosotros nos hacían una faena de cientos de euros", decía Francisco, vecino cuyo portal, día sí y día también, amanecía "lleno de papelinas". Y agregaba: "Seguro que ya tienen fichado algún otro lugar, pero que se vayan de aquí, estaban convirtiendo esto en Valdemingómez".
Hasta Monte Oliveti también se acercaron los legítimos propietarios del terreno, que expectantes esperaron a que se vaciara. Habían acudido junto a unos operarios que se encargaron, tras la autorización policial, de clausurar el solar para que no volviera a ser okupado. "La idea es empezar a construir cuanto antes para que no les dé tiempo a colarse de nuevo", apuntaba a este diario uno de los dueños.
La vecindad no ocultó el agradecimiento por la presión y las denuncias interpuestas por estos titulares valorando que, "si son otros más dejados, este problema no se soluciona nunca". Del mismo modo, también se verbalizó el buen trabajo de la Junta de Distrito de Vallecas que se ha volcado, junto con la Policía Nacional, en dar carpetazo a esta conflictiva realidad.



