- Sucesos Detienen a un matrimonio paraguayo tras reconocer a la Policía que vendían medicamentos en su carnicería de Vallecas
- Sucesos Prisión permanente revisable para el cuidador que estranguló a un anciano a la salida del hospital, escondió su cadáver en un bidón con cal y le robó 64.500 euros
En poco más de tres horas, un hombre recorrió 3,2 kilómetros entre los distritos de Carabanchel y Latina mientras, según la investigación, iba prendiendo fuego a contenedores y provocando daños en vehículos y mobiliario urbano. El resultado fueron cinco focos distintos declarados en la tarde del pasado viernes y su posterior ingreso en prisión provisional por orden judicial.
El primer aviso se recibió en torno a las 16.30. Un contenedor de basura ardía en la avenida de Nuestra Señora de Valvanera. Minutos después, otro fuego obligó a intervenir en la calle de la Laguna, donde un contenedor de papel comenzó a arder. La secuencia continuó a lo largo de la tarde: el Centro Inteligente de Mando, Comunicación y Control (Sala CIMACC-091) registró nuevos avisos en la calle de San Patricio y en la calle de Alejandro Morán, donde las llamas alcanzaron también a vehículos estacionados y otros elementos del mobiliario urbano de los distritos de Carabanchel y Latina.
En total, cinco focos en apenas tres horas. El recorrido dibuja una línea irregular de 3,2 kilómetros entre ambos distritos del sur de la capital. Se desconoce el motivo que llevó a este hombre a pasearse por la zona mientras iba prendiendo fuego a los contenedores. No consta, por el momento, que mediara condición médica alguna, discusión previa, reivindicación ni otro detonante conocido que llevase al presunto pirómano a prender fuego al mobiliario urbano.
A partir de las descripciones facilitadas por testigos, los investigadores identificaron a un varón que coincidía con las características físicas aportadas. Cuando fue interceptado, presentaba las manos ennegrecidas y restos de ceniza en la ropa. Entre sus pertenencias llevaba un mechero, por lo que los agentes procedieron a su detención.
Según explican fuentes jurídicas a GRAN MADRID, los agentes no han precisado los delitos concretos que se le imputan al detenido, aunque previsiblemente la acusación se articulará en torno a un delito de incendio y, en su caso, otro de daños por los desperfectos ocasionados en contenedores, vehículos y mobiliario urbano. Las mismas fuentes señalan que, a falta de que la Fiscalía concrete si existió o no peligro real para las personas, el escenario más probable -si se encuadra en la modalidad que afecta únicamente a bienes- situaría la pena en una horquilla de entre dos y cinco años de prisión, especialmente teniendo en cuenta que se produjeron cinco focos en apenas tres horas, lo que podría encajar en la figura del delito continuado y llevar la condena a la mitad superior del marco legal previsto.
La presencia de un mechero, restos de ceniza y las manos ennegrecidas, sumados a que el individuo había sido detenido en al menos dos ocasiones a lo largo del último año, motivaron al juez a decretar su ingreso en prisión provisional al apreciar riesgo de reiteración delictiva por parte del presunto pirómano.

