El jefe de la Policía de Mejorada del Campo comunicó el pasado domingo a la única patrulla del municipio que vigilaran la puerta y realizaran un control de accesos al edificio donde estaba un piso okupado propiedad de la suegra del alcalde del municipio, el socialista Jorge Capa, según fuentes sindicales de UPM.
Los policías mantienen que era una orden directa de la Alcaldía que recibió la Jefatura de Policía. Esta única patrulla de servicio tenía que permanecer en la puerta del número 7 de la Travesía del Jubilado de forma preventiva, para identificar a cualquier sospechoso que intentara entrar en la casa, después de que el okupa del piso hubiese intentado venderlo a miembros de un clan.
El okupa había decidido traspasar el inmueble a un clan, ya que la suegra del alcalde había contratado a la empresa Desokupa Demolition para echar a los usurpadores el lunes, tras un acuerdo económico.
Según las mismas fuentes, pese a tratarse del único vehículo patrulla operativo en ese turno, los agentes recibieron la orden de permanecer de forma fija en ese punto durante la tarde del domingo y la madrugada del lunes. Además, tenían que identificar a cualquier persona que entrase al edificio para comprobar que era vecino del inmueble. En caso de que surgiera cualquier urgencia en otro punto del municipio, sería requerida la Guardia Civil para atender el servicio.
Los okupas del piso de la suegra del alcalde fueron ayer martes desalojados de forma pacífica tras la intervención de Desokupa Demolition. El responsable de esta firma publicó ayer un vídeo en su red social diciendo que tras dos meses habían recuperado la casa que «los gorrinos habían destrozado». «Mirad lo que han hecho los hijos de la gran fruta, una pareja del barrio muy conflictiva que tenía un problema de okupación interna de nariz», dice el responsable de la empresa mientras que enseña los desperfectos que hay en el inmueble tras el paso de los okupas.
El PP y los sindicatos policiales denunciaron que era una «cacicada» del alcalde el hecho de que se ordenase la presencia permanente del único patrulla del municipio durante el domingo y el lunes en la puerta de la casa de su suegra.
Ante las informaciones publicadas, el alcalde Jorge Capa emitió un comunicado en el que denunció «falsedades y difamaciones» y consideró que se está intentando trasladar una imagen distorsionada de lo sucedido. El regidor explicó que el pasado domingo se produjo un intento de okupación de la vivienda situada en la Travesía del Jubilado, un inmueble propiedad de un familiar suyo. Según relata, fue la propia comunidad de vecinos la que alertó a la Policía ante la presencia de una multitud de personas que intentaban acceder al edificio con la intención de ocupar la vivienda.
Capa asegura que la intervención fue inmediata y que participaron Policía Local, Guardia Civil y una unidad especial, logrando evitar la ocupación tras un momento que califica como "muy tenso". El alcalde subraya que la prioridad en todo momento fue preservar la seguridad del barrio, especialmente teniendo en cuenta que muchos de los residentes son personas mayores que mostraron preocupación ante la situación.
En cuanto a la vigilancia posterior, el alcalde defiende que se trató de una medida preventiva adoptada por motivos estrictamente de seguridad pública, ante el riesgo de que se produjera una ocupación tras el intento frustrado. "En ningún caso se dejó desatendido el municipio", sostiene, añadiendo que no se registraron incidencias graves en otros puntos de la localidad durante esas horas.
El regidor también señala que durante la noche la Policía observó dos furgonetas merodeando en las inmediaciones del inmueble, circunstancia que reforzó la necesidad de mantener presencia policial para evitar nuevos intentos de acceso. Según su versión, la actuación se enmarcó dentro de las competencias ordinarias de prevención y mantenimiento del orden público, negando que se tratara de un trato de favor por su condición de alcalde.
Capa concluye su comunicado insistiendo en que la actuación respondió exclusivamente a criterios técnicos y operativos de seguridad y lamentando que el asunto se haya convertido en una polémica política.
Los sindicatos policiales dicen que el comunicado del alcalde falta a la verdad, puesto que la casa ya estaba okupada. "No hubo un intento de okupación, lo que se produjo es un intento del okupa por vender la casa a miembros de un clan", señalan. Según fuentes policiales, ya había en la casa un okupa de nacionalidad rumana y muy conflictivo que además se dedicaba presuntamente al menudeo y que llego a un acuerdo con la emprsa desokupa para marcharse.
El PP registró ayer un carta explicaciones al alcalde para que informe de lo sucedido de forma urgente, ya que no les convence su aclaración publicada en una red social.

