Dice José María Galofré, consejero delegado y CEO de Volvo Cars España, que hicieron un estudio y descubrieron que "la satifacción para sus clientes era el tiempo". Pues hasta 18.000 horas les ahorra/regala a los suyos cada año la compañía que dirige gracias a un sistema pionero que utiliza un modelo predictivo por un lado; y, por el otro, centraliza y comparte la gestión de las citas para taller y ventas de toda su red, «con un equipo de personas, no robots, con necesidades especiales».
«No hacen falta segundas llamadas. Quien atiende, tiene todos los datos sobre ese usuario y su vehículo», añade sobre una política que da sus frutos: «el cliente es más fiel y nosotros ganamos más dinero» señala. Lo primero lo refrendan estadísticas históricas en la marca que dirige, como una cuota de retención del taller del 60% (más del doble que hace 10 años) o un ratio de satisfacción mayor al 90% en ventas y del 80% en la postventa. En cuanto a la rentabilidad, su red de concesionarios obtendrá un retorno sobre las ventas cercano al 2% este año, cuando la media del sector está en el 1,4%.
Galofré también apunta a otras estrategias de fidelización, como los hasta 20 compromisos que forman parte del llamado Club Volvo. Entre ellos, el de entrega inmediata del automóvil al poder consultar, en tiempo real, todo el stock de vehículos a nivel nacional. O el de la garantía en la fecha de entrega de un vehículo nuevo que se tiene que fabricar. Este año, por cierto, Volvo Car España prevé vender 15.423 automóviles, un 15% más que hace un año. Y para 2030 el objetivo es llegar a los 27.000 coches.
En su encuentro con los periodistas, Galofré también se refirió a cuestiones menos prosaicas, como los 45.000 niños que han formado en Seguridad Vial dentro de un programa que les ha valido un premio de la UE; o los 5.000 con los que han retirado más de 100 toneladas de basura de las playas.

