Mikel Lezama (San Sebastián, 1993) ha roto la estrategia de EH Bildu para monopolizar los acuerdos presupuestarios en las tres diputaciones vascas y ahora defiende sin ambages que el PP debe participar en la reforma fiscal que se negociará en el primer trimestre de 2025. Directo, fresco y amable, Lezama reclama que Euskadi debe estar en la "vanguardia fiscal" de Europa y acertar con una reforma fiscal que puede ser la "palanca de transformación" del País Vasco en la próxima década. La Diputación de Bizkaia y EH Bildu han anunciado un acuerdo presupuestario valorado en 33 millones de euros y que incorpora inversiones plurianuales durante los próximos 3 años.
Lezama sorprendió a propios y a extraños el pasado 28 de noviembre cuando anunció que apoyaría con sus 3 votos de 51 el proyecto de presupuestos de la Diputación foral de Gipuzkoa. Un gesto insólito porque facilitaba a la diputada general nacionalista Eider Mendoza las primeras cuentas de la legislatura y le liberaba de la tela de araña desplegada por EH Bildu en las negociaciones de los presupuestos en las instituciones vascas más importantes. El paso adelante de Lezama no solo ha condicionado la estrategia de la izquierda 'abertzale' para visibilizar su cada vez mayor capacidad de influencia sino ha obligado a su propio partido a repensar la posición inicial del presidente vasco Javier de Andrés.
De Andrés asumió en noviembre de 2023 la presidencia del PP vasco con el mensaje de que él sería más exigente con PNV y PSE-EE tras la decisión adoptada por su predecesor Carlos Iturgaiz de facilitar en la Diputación de Gipuzkoa y en el Ayuntamiento de Vitoria los nombramientos de Mendoza (PNV) y de Maider Etxebarria (PSE-EE) sin contrapartidas para impedir que gobernara Bildu en ambas instituciones. Los reflejos políticos de Lezama se han superpuesto a la presunta estrategia del líder de los 'populares' vascos pero, paradójicamente, ahora De Andrés puede resituar a un PP vasco maniatado por el control ejercido desde Génova.
El "ejercicio de realismo" que plantea Lezama como guía de acción política huye, como ha manifestado hoy en Radio Euskadi, de las políticas de "bloques" y, por supuesto, de vetos como el que EH Bildu quiso imponer en la negociación de Gipuzkoa al establecer como condición la exclusión del PP vasco. "No tiene sentido levantar muros, luchamos por la pluralidad", ha afirmado Lezama que acota sus reflexiones al ámbito de Gipuzkoa pero que considera que sus praxis política se alinea con la marcada por el PP vasco. "Yo no me he caído de un árbol con estas ideas", subraya tras abogar por la integración sociolaboral de los migrantes y destacar que su llegada es una "oportunidad" para una sociedad envejecida.
Lezama, además, ha renovado la crítica política a EH Bildu con la que está dispuesta a dialogar pero a quien le achacar mantener políticas de "exclusión" de los años 80 y de mantener a Arnaldo Otegi como líder. "Otegi ya ocupaba ese espacio cuando yo nací", ha recordado para vincular al omnipresente líder de la izquierda abertzale como reflejo de una política "vieja" de la que Lezama -un fichaje de Borja Sémper- huye para intentar que el PP vasco sea la "tercera vía" entre los dos partidos nacionalistas que batallan por el control institucional y social del País Vasco.

