La Virgen de La Merced ha desplazado, de momento, a Nelson Mandela como referente de los funcionarios de prisiones vascos. La recuperación de la festividad tradicional en el sistema penitenciario español incide en la nueva estrategia liderada por la consejera socialista María Jesús San José que evita en sus intervenciones al denominado 'modelo penitenciario vasco' utilizado por las consejeras del PNV desde la transferencia de las prisiones a Euskadi el 1 de octubre de 2021. "Las víctimas son y seguirán siendo siempre nuestra referencia ética", ha destacado hoy San José, señalada por grupos de víctimas como Covite por conceder terceros grados "fraudulentos" a los ex terroristas de ETA.
El pórtico de la Catedral de Santa María de Vitoria ha sido el espacio elegido por la consejera San José para recuperar la fiesta de La Merced que Beatriz Artolazabal y Nerea Melgosa habían sustituido por el denominado 'Mandela Eguna' (que se celebraba el 18 de julio). El Departamento socialista de Justicia ha mimado un evento en el que tanto la intervención de San José como un vídeo con testimonios de dirigentes y trabajadores penitenciarios han puesto en valor la importancia de la reintegración social de los reclusos. Sin referencia alguna los problemas laborales ni a las carencias en infraestructuras, San José y colaboradores como el director de Justicia Txema Bastos han puesto en valor el trabajo de los funcionarios y también de las entidades del tercer social. "Un trabajo diario para realizar una labor callada e invisible de cientos de trabajadores penitenciarios", ha destacado San José ante una amplia representación institucional encabezada por el vicelehendakari Mikel Torres, la consejera Susana García Chueca, la delegada del Gobierno Marisol Garmendia y la alcaldesa de Vitoria Maider Etxebarría, todos ellos dirigentes del PSE-EE.
San José asumió en julio de 2024 la gestión de las prisiones y en un año largo viró decisiones estratégicas de sus predecesoras socialistas al crear un sistema de instituciones penitenciarias vascos y negociar las mejoras laborales reclamadas por los vigilantes de las cárceles, el colectivo más expuesto en las plantillas de los centros penitenciarios. La consejera ha recordado hoy a Francisco Javier Gómez Elosegui, José Ramón Domínguez, Ángel Mota y Máximo Casado "quienes fueron víctimas de la violencia terrorista por el mero hecho de trabajar en este ámbito, funcionarios y funcionarias que sufrieron acoso, amenaza y asesinato a manos de ETA".

