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Empotrados en Equipo de investigación: "Nosotros hacemos periodismo, no entretenimiento"

Cada viernes por la noche, desde hace 15 años, la voz de Gloria Serra irrumpe en miles de casas. Su programa revela lo que nadie ha contado de un crimen, una estafa o una tendencia social

Empotrados en Equipo de investigación: "Nosotros hacemos periodismo, no entretenimiento"
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"El pueblo de Holcomb está en las elevadas llanuras trigueras del oeste de Kansas, una zona solitaria que otros habitantes de Kansas llaman "allá"". Con esta frase arranca uno de los libros más alabados y leídos del mundo, A sangre fría, de Truman Capote. El libro es una novela testimonio que cuenta el brutal asesinato de la familia Clutter, y que Capote tardó más de un lustro en escribir tras años de investigación, recopilación de documentación y trabajo de campo. Salvando las distancias, A sangre fría y Truman Capote fueron la investigación y el equipo que inspiraron un programa de televisión: Equipo de investigación.

Una década y media en antena -que se cumple hoy-; 555 investigaciones emitidas; un canal propio; un pódcast; su propia comunidad -los llamados equipers-; una voz -la de Gloria Serra-; un rostro -el suyo también-; y un equipo de 57 personas -todos periodistas séniors- que funciona como el ejército mejor adiestrado del mundo han convertido un programa de televisión «en algo único y complejo», afirma Serra.

Muchos les han intentado copiar y ninguno lo ha conseguido. "Hemos cogido un género, que es el de la investigación, lo hemos metido en el prime time de una cadena privada, le hemos dado un lenguaje y un estilo propio, y una estructura reconocible desde el minuto uno que empiezas a escuchar el programa, aunque no esté hablando yo", dice Gloria Serra. Lo confirmamos: la mítica voz de la periodista no es impostada ni forzada para el programa, es la suya. Solo fuerza las pausas, como los grandes del teatro.

Colarse en Equipo de investigación es como entrar de lleno en aquellas redacciones de Todos los hombres del presidente o de Spotlight. Quien ha visto esta última película, ganadora de seis Oscar, recordará el sótano, las pizarras, las cajas de documentos que invadían el subsuelo de The Boston Globe. El espacio de Equipo de investigación parece sacado directamente del filme, con la diferencia de que uno no baja escaleras, sino que las sube hasta llegar a una puerta de cristal donde lo primero que se ve es un cartel de promo con el rostro de Serra y tres palabras: "Investiga, acusa, encarcela".

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No suena el tintineo de las máquinas de escribir, pero sí el de las teclas, el de los teléfonos, el incesante eco de distintas voces que están buscando responder a las cinco preguntas básicas del periodismo: quién, cómo, dónde, cuándo y, sobre todo y por encima de todas ellas, por qué. "Es increíble todo lo que hemos levantado en 15 años sin perder ni un gramo de nuestro objetivo principal, ni de credibilidad, ni de seriedad y logrando lo más importante: levantar un programa de servicio público", asegura Gloria Serra con orgullo y una pasión desbordada. Una pasión que es, probablemente, la característica que todo el equipo comparte. Equipo de investigación es un mundo aparte, un oasis, un tequila reposado de la información que quien lo bebe consume a pequeños, pero intensos sorbos.

Subirse ahora al carro del éxito de Equipo de investigación es fácil, pero no siempre fue así. Equipo de investigación nació en plena crisis económica tras el crash de 2008. Llegó a Antena 3 —sí, su primer destino no fue laSexta— para sustituir a un programa con el que nada tenía que ver: Dónde estás corazón. La cadena estaba replanteando todos sus contenidos y quería un programa de periodismo puro y duro, pero que a la vez entretuviera a los espectadores las noches de los viernes. Fue una idea loca y muy arriesgada, como muchas otras que tomó la cadena entonces. Pero sin riesgo no hay gloria, suelen decir. Confiaron en que el programa podía ser un éxito y no se dejaron llevar por las angustias y ansiedades de los datos de audiencia. Atresmedia dejó que creciera, que se asentara, que construyera su propio mundo televisivo y, entonces, llegó el momento de recoger la cosecha. Pero para que la siembra fuera y mantuviera la denominación de origen era necesario que el equipo se implicase hasta convertir Equipo de investigación en su vida.

"Nosotros hacemos periodismo, no entretenimiento", es una de las frases que repiten varias veces para explicar cómo fueron aquellos inicios y para hacer entender lo que supone adaptar la investigación periodística al lenguaje audiovisual sin caer en el morbo ni la espectacularidad. Esto es una red flag en Equipo de investigación: si hay que tirar para atrás toda una investigación porque el contenido no expone los hechos ni responde a las preguntas sin caer en el sensacionalismo, se tira. Y se han tirado muchas.

Es la responsabilidad de Luz Aldama, la primera reportera que tuvo Madrid Directo, y actual directora de Programas de Actualidad de Atresmedia. Ella, junto a José Romero, productor de Equipo de investigación, son, y así se describen ellos, "las moscas cojoneras"; una, por la línea editorial, el otro, por las perras. "Sabemos lo que queremos ser y lo que no queremos ser, y eso es lo que nos ha ayudado a perdurar. Es decir, el formato es el método y uno sin el otro no existen", explica Aldama.

Y aquí está el gran secreto de Equipo de investigación: el método. "Lo que nunca se ve es que para hacer Equipo de investigación hay muchas dudas, muchas discusiones y muchas renuncias. Cuando el equipo plantea los temas al final es una decisión colectiva, pero tiene que haber alguien que asuma la responsabilidad, y esa soy yo", asegura la directiva. "Mi trabajo es mucho de escuchar, ordenar, decidir, empujar y muchas veces frenar, porque en el frenar también está el rigor", afirma. Dicen quienes trabajan con Aldama que su amor, orgullo y pasión por Equipo de investigación es de tal nivel que, pese a ser una directiva, con la vida de una directiva, no hay día que no venga a la redacción de Equipo de investigación, que no debata con los redactores, que no se siente con los realizadores o que no hable con los reporteros. Si la buscan por los pasillos de Atresmedia, la encontrarán seguramente en la sala de edición o en la pecera donde se escribe todo lo que está y todo lo que falta para sacar adelante uno o varios de los programas.

"Si ves el programa desde que comenzó hace 15 años hasta ahora, te das cuenta de que hemos contado prácticamente todos los cambios que ha vivido la sociedad"

Bernar Giménez, director de Equipo de Investigación

La pecera es el cerebro del sistema circulatorio que es Equipo de investigación. El programa se organiza con cuatro departamentos: Asignación, Coordinación, Dirección y Realización. Cada miembro de cada departamento se encarga de lo suyo, pero siempre hay un centro sobre el que todos orbitan: qué queremos contar y cómo lo queremos contar. A Asignación es donde llegan los temas. Son como el folio en blanco de Equipo de investigación. Correos, mensajes, cartas de presos, las cañas de los amigos, las reuniones familiares, las redes sociales, las charlas de padres a las puertas del colegio... En Equipo de investigación no se hace de menos a ningún tema que esté en la calle. Como dice Bernar Giménez, periodista y director de Equipo de investigación, "si ves el programa desde que comenzó hace 15 años hasta ahora, te das cuenta de que hemos contado prácticamente todos los cambios que ha vivido la sociedad".

Es Gloria Bueno, una de los miembros de Asignación, la que nos explica lo que supone recibir cientos y cientos de posibles temas y saber dar en la diana con el que puede interesar al público, pero, sobre todo, con el que se puede hacer. En prensa, un reportaje de investigación, aunque coincide en cierto modo con la manera de trabajar de Equipo de investigación, cuenta con una ventaja que para el programa es uno de sus mayores escollos: hay que tener el material suficiente para desarrollar durante la hora que dura cada episodio la historia contando con que esto es televisión, es entretenimiento, es un viernes por la noche y todo tiene que estar atado, comprobado, estudiado, analizado, confirmado y... con imágenes.

Lo mejor para entender la forma de trabajar de Equipo de investigación es poner un ejemplo. Si usted lee "la guerra del pan", automáticamente le aparecen en su mente las imágenes de aquella investigación que abrió un debate social que a las pocas horas estaban replicando todos los medios. Pues bien, la investigación de la guerra del pan llegó en un momento en el que en Equipo de investigación se habían dado cuenta de que las operaciones policiales ya no tiraban tanto como antes, "vista una, vistas todas", recuerdan. Plantearon entonces abrirse a temas más de consumo, más sociales, más de lo que realmente vive la gente cada día y saltó la liebre: la guerra del pan. Un panadero valenciano que vendía las barras de pan a 20 céntimos fue Eldorado de aquella investigación. El programa investigó el modelo de negocio de panaderías y obradores que ofrecen precios extremadamente bajos, destapando el secreto de su producción a gran escala. El reportaje puso de manifiesto la lucha de las panaderías tradicionales ante la competencia de grandes superficies y la venta de pan industrial congelado, que a menudo se vende en lugares no especializados. Cuando aquella historia llegó a Asignación, "yo no sabía cómo afrontar eso", recuerda Carmen Andrés, actualmente coordinadora, pero en aquellos tiempos reportera —este es otro de los secretos de Equipo de investigación, todos, antes de ser directores, asignadores o coordinadores, han sido reporteros. "No sabía cómo afrontar eso, cómo hacer una hora de programa por un señor que estaba vendiendo el pan a 20 céntimos en Valencia", recuerda Carmen. "Nos lanzamos a lo loco, pero cuando terminamos ese reportaje, cuando vimos la repercusión social y mediática que tuvo, nos dimos cuenta de la importancia de ir más allá", de ese tequila reposado que hablábamos al principio.

"Fuimos los únicos que conseguimos la entrevista con el creador del pan a 20 céntimos, que estuvimos una semana machacándole la cabeza para que nos hablara porque nunca había salido en ningún medio, ni siquiera en un periódico local, y este señor no quería hablar. Y nosotros le dimos el valor a esa, en principio, historia pequeña, que habla mucho de la sociedad. No era el panadero, realmente, es que había una realidad y un fenómeno que empezamos a ver nosotros", interrumpe Giménez, quien en aquel reportaje era el cámara.

Pero para llegar a ese momento en el que se cierra el programa y se entrega para su emisión, antes hay un largo camino, que puede tardar en completarse hasta casi dos meses de laborioso y extenuante trabajo. Una vez el trabajo del asignador ha finalizado entra en escena el enfoque, ese momento en el que la pecera se convierte en un centro neurálgico en el que productor, directores, coordinadores y Luz Aldama discuten, debaten y deciden qué se va a contar, qué tenemos de diferente y cómo lo vamos a relatar. Lo que salga de ahí es inamovible. Es decir, si un reportero busca el testimonio de cualquier implicado y este testimonio no cumple con lo acordado en esa sala, directamente va fuera. En este punto el equipo de Coordinación es la vista y el tacto de los reporteros. Son como los conseguidores, los que buscan las fuentes, a los especialistas, a los protagonistas, los que marcan el camino que deben seguir cámaras y reporteros, los que encuentran el punto diferencial de la investigación.

Genar Martí es uno de ellos. Él fue el que logró el testimonio que reabrió el caso de la desaparición de Antonio Anglés, el asesino de las niñas de Alcàsser. Él fue el que encontró a Kenneth Stevens, capitán del City of Plymouth, el barco en el que huyó y del que desapareció el criminal. Stevens fue la última persona que le vio y fue la primera vez que hablaba 25 años después de desaparecer Anglés. En Equipo de investigación nunca se planteó el reportaje como una investigación en la que se iba a volver a contar los terribles crímenes; el programa tenía que alejarse de aquello y para eso tenían que mostrar lo que nadie había mostrado.

"Sin rigor habría sido inviable durar 15 años. Con rigor y con las pruebas, tiramos para adelante. Solo tenemos un límite: hacer daño gratuito"

Luz Aldama, directora de Programas de Actualidad de Atresmedia

Luego, a lo mejor, ese enfoque no funciona y se reconduce o le damos otro, o en la calle se cambia porque no siempre uno sale a la calle y encuentra lo que andaba buscando, cuenta Esther Vicente, una de las reporteras del programa, criada profesionalmente bajo el manto de Callejeros. "Lo que nosotros hacemos en la calle es recoger la información para que la escaleta pueda estar viva, para que el programa esté vivo", cuenta, y en ese complicado trabajo que es el de salir, buscar, encontrar y grabar es imprescindible un "buen cámara". No son cámaras que graban y listo, son reporteros gráficos. "Puedes hacer las entrevistas que te dé la gana que como los recursos que traiga el cámara sean malos van directos al cubo de basura", añade Felipe Valencia, uno de los realizadores de Equipo de investigación. Ellos son el vagón de cola de este tren que, como describe Romero, "que va a 300 kilómetros por hora y o te subes a él en marcha o los pierdes para siempre". Los realizadores, digamos, son el control de calidad. Si el producto no cumple con la máxima excelencia de Equipo de investigación, el tren da marcha atrás y regresa a la parada anterior. "La verdadera exigencia de Equipo de investigación es el formato en sí", asegura Valencia. Todo el equipo asiente, incluyendo a dos de sus directoras, Guadalupe Domínguez y Rocío Lama.

Aunque expliquen con todo lujo de detalles qué es Equipo de investigación, solo hace falta mirarlas a los ojos para entender que el formato hace mucho tiempo que dejó de ser un programa más de la televisión. Hablan con pasión y con un orgullo desmesurado de cada miembro del equipo, desde los que llevan toda la vida, como ellas, y de los que solo quedan 10, hasta de los que se han ido incorporando en los últimos años, "los más jóvenes". No se vaya usted a pensar que Lama, Domínguez o el resto del equipo aquí nombrado son periodistas entrados en canas; es un equipo muy joven, pero longevo en experiencia, pues sin ella, lo que hacen sería un fracaso, una caricatura, "otra cosa".

Es en esa parte del equipo a la que ellos llaman "los jóvenes" donde Equipo de investigación también ha conseguido evolucionar al ritmo que evoluciona la sociedad. Antes las redes eran un ser que pocos querían tocar, ahora está al frente Eric Carvajal, uno de esos "jóvenes", el Community Manager, el que filtra, busca, encuentra, vende y soporta la carga de no caer en el ruido, los excesos y las fakes que crecen como malas hierbas. Habla poco y escucha mucho, "como buen miembro de Equipo de investigación".

Y es que este programa, aunque la comparación no sea la más "bonita", es como "un cerdo, se aprovecha todo", dice Giménez. Si no fuera así sería imposible producir y emitir las casi 40 investigaciones que el espectador ve cada temporada.

Es Luz Aldama la que escribe la nota final de este A sangre fría de la televisión: "Sin rigor habría sido inviable durar 15 años. Con rigor y con las pruebas, tiramos para adelante. Solo tenemos un límite: hacer daño gratuito. El daño no puede estar por encima del interés general". Interrumpe Gloria Serra: "... y la víctima. La víctima siempre está en el centro. La víctima es la que justifica lo que estamos haciendo".