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David Meca: "En España tratamos mal a nuestros empresarios porque no admitimos a la gente con ambición, que triunfa y que gana dinero"

Fue uno de los deportistas más mediáticos de inicios de siglo con sus retos de natación. Ahora da charlas a empresarias y es embajador de Next Motors.

El nadador David Meca, con su última medalla de campeón del mundo
El nadador David Meca, con su última medalla de campeón del mundo
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David Meca (Sabadell, 1971) fue uno de los deportistas más mediáticos de principios de siglo. Colaborador y presentador en incontables programas televisivos, sus retos de nado, de cruzar el Canal de la Mancha a la fuga de Alcatraz, le convirtieron en un acontecimiento para toda España. Ahora, 20 años después de su retirada como campeón del mundo de natación de larga distancia, se dedica a dar charlas motivacionales a empresarios y es embajador de la firma de motos eléctricas Next Motors.

Son 20 años de sus últimas pruebas profesionales, ¿se ha habituado a la vida de jubilado?
Ojalá fuera un poquito jubilado, pero mi vida será intensa hasta el último día. Lo llevo bien, la verdad, pero echo de menos algunos privilegios que tenía cuando era una persona más pública. Siempre soñé con retirarme cuando estuviera en lo más alto y lo hice como campeón del mundo, con la mejor marca del año y con una sonrisa en la cara.
¿Qué privilegios echa de menos?
Que te cuelen en restaurantes, no tener que pagar. Ahora eso ya me pasa muy poco, pero era un lujo poder colar a todos mis amigos y que ninguno pagáramos. Y luego está el reconocimiento, el cariño, el que te paren por la calle... quien te diga que no le gusta eso te miente.
Percibo algo de adicción ahí.
Sí la hay y ahora es difícil que los jóvenes me paren porque no me conocen, pero hay muchas madres de las que yo he sido ídolo. Ellas todavía siguen ahí reconociéndome. Mientras sigan vivas, tendré quien me pare por la calle.
¿Sigue dándole al deporte todavía?
Intento cuidarme cada día aunque ya no son las ocho horas de natación de lunes a sábado y la competición del domingo. Pero sigo haciendo una hora y media de natación y otra hora de pesas para mantenerme y seguir marcando un poquito de abdominal. Tengo que dar ejemplo cuando voy a dar una conferencia de motivación a empresarios y seguir teniendo apariencia física de deportista.
¿Qué les cuenta a los directivos en esas charlas motivacionales?
Pues les pongo vídeos de algunos retos como cuando nadé un día entero de la Península a Baleares un 5 de enero. Para que vean el esfuerzo titánico, los roces de neopreno con sangre, los vómitos del mareo... eso me permite hacer un paralelismo con un reto de cualquier persona y hacerles ver que un buen empresario, un campeón del mundo, una persona de éxito en la vida no nace, sino que se hace con constancia, con esfuerzo, con sacrificio y con pasión.
Hay algo de timo en muchas de esas charlas motivacionales, ¿no?
A mí me gusta escuchar las de deportistas de élite o empresarios que de la nada lo han conseguido todo porque los que hablan de la felicidad son charlas muy bonitas, pero montadas. En las otras no hay trampa ni cartón. Yo intento transmitir que un chaval con botas ortopédicas y hierros en las piernas se convirtió en campeón del mundo. La mía es una historia de superación, de trabajo y de esfuerzo.

"Estaba tan obsesionado con ser el mejor que nunca tuve pareja, coche ni televisión. Con todo eso, no lo hubiera sido"

¿Usted sí se cree el discurso de la meritocracia, el de que quien más se esfuerza consigue el éxito?
Es que es así, no hay otra manera salvo que seas rico de cuna. Ahí a lo mejor lo tienes más fácil, pero no es mi caso. Yo me siento súper orgulloso de decir que vengo de una familia humilde, trabajadora y que he conseguido más de lo que jamás hubiera imaginado con horas de piscina, de sacrificio, de no irme de vacaciones... Esto fue un trabajo de equipo en el que siempre han estado mis padres.
Tres vueltas al mundo dicen que suman todos sus retos nadando.
Los retos me convirtieron en un personaje público y eso hacía que tuviera patrocinadores, que viniera el dinero y las marcas, que me dieran minutos en televisión y portadas en los periódicos. Aproveché el momento, pero aún así sabía que luego tenía que ganar medallas en la competición. Yo quería medallas y la repercusión de los retos.
Veo que siempre le ha interesado ser un personaje público famoso.
Por supuesto, a mí me decían de ir a un programa de televisión y lo cogía con los ojos cerrados sin pensar si era Furor, El juego de la oca o el Grand Prix. Yo no soy futbolista, no soy tenista y no tengo minutos de telediario, esa era mi forma de meterme en las casas y que un deporte como la natación se hiciera conocido. Yo en Furor caí en gracia y estaba siempre en el primer y último programa de cada temporada compartiendo con Norma Duval, Ana Obregón, Jesulín... Y encima me pagaban, que yo hubiera ido gratis. Eso sí en cuanto todo eso acababa yo me iba al hotel y a las 5 de la mañana volvía a entrenar.
Siempre se contó que usted les exigía a todos los programas que le pusieran en el Hotel Colón de Madrid para poder ir a la piscina a entrenar
Obligatoriamente tenían que ponerme en el Hotel Colón porque era el que tenía piscina olímpica a un minuto andando. Esa era mi única condición, nunca quise ir al Palace ni al Ritz. Yo entrenaba y luego ya me cogía el avión a Barcelona para seguir entrenando con el equipo.
Pero entonces disfrutaba muy poco de esa vida
Pero ahora empiezo y no tengo fin porque en mi cuenta de Iberia hay un millón de Avios. Ahora realmente disfruto viajando porque yo conozco muchísimos países, pero llegaba la noche antes, competía por la mañana y me montaba en el avión de vuelta. Ni 24 horas pasaba en cada ciudad.
En un reportaje de sus últimos años de carrera decían que facturaba unos 600.000 euros al año.
Me ha ido muy bien, pero tengo hipotecas como todo el mundo porque he gastado mucho. Con 25 años pedí una de 100 millones de pesetas, que es una barbaridad. Podría vivir más tranquilo, pero siempre me ha gustado el riesgo.
Ya veo que no me va a responder a si facturaba 600.000 euros, pero ahí con todos sus patrocinadores entraba pasta.
Eso fue rompedor porque la gente no estaba acostumbrada a ver a una persona con tatuajes de marcas deportivas. Se podían quitar, pero tenían que ser de un material que me aguantara un día y pico nadando. Yo estoy especialmente agradecido a plátano de Canarias que estuvo 10 años a mi lado

"Ya no me caso con ningún político, no me gustan sus ideas. Echo de menos un partido no extremista como Ciudadanos"

Sobre algunos de sus retos también hay dudas: que no eran reales, que no estaban acreditados, que te habías apoyado en un barco para ayudarte...
Que parezca imposible a ojos de muchos es lógico, pero si no tienes haters no eres nadie. Ya lo dice Carmen Lomana. Toda cosa que se salga de lo normal, puede causar preguntas o incógnitas, pero mi mayor juez habéis sido los medios de comunicación que estábais ahí.
¿Es cierto eso de que nunca ha tenido pareja en los 31 años que fuiste nadador?
Nada, nada, cero, pero es que nunca fui a una discoteca durante mi carrera deportiva. No tenía tiempo para echarme pareja con ocho horas nadando y ochos horas durmiendo.
Le quedaban otras ocho horas libres en el día
Esas estaba estudiando y comiendo, mi prioridad era la natación porque no sabía si iba a durar un año, cinco o diez. Estaba tan obsesionado con ser campeón que no tenía ni pareja, ni coche ni tele. Si hubiera tenido todo eso, no hubiera sido el mejor en la piscina.
Ahora quiero hablar con el David arquitecto y dueño de una empresa de reformas, ¿qué nos pasa en este país con la vivienda?
Es complicado porque ahora mismo nadie puede comprar una vivienda a no ser que te ayuden tus padres. Lo veo muy jodido porque tengo amigos con muy buenos sueldos que no pueden. Algo mal estamos haciendo.
¿Desencantado con la política?
Sí, la verdad que sí. Creo que todos estamos desilusionados, yo ya no me caso con ningún político, no me gustan sus ideas. Si te soy sincero, echo de menos a Ciudadanos y me da mucha pena que ya no esté un partido que ayudaba a ciertas causas sociales y también a los empresarios que querían invertir. Me gustaba que no eran extremistas. Tampoco me he querido mojar nunca porque yo voto según las personas.
¿A quién ha votado?
He votado a gente que ha sido muy cuestionada y criticada. A Rita Barberá no la voté porque no era valenciano, pero me encantaba esa mujer. He votado sobre todo a Albert Rivera porque era nadador y era buen amigo
Usted es un gran defensor de los empresarios además.
No entiendo las críticas hacia quien ayuda a nuestro país, se llame Juan Roig, Amancio Ortega o cualquier otro. En este país se trata mal a los empresarios porque no admitimos a la gente que tiene ambición, triunfa y gana dinero. Yo me he formado como arquitecto en Estados Unidos y allí se admira a todo el que triunfa, aquí parece que tenemos que ocultar que te van bien las cosas.
¿Nunca ha pensado en volver al deporte?
No, lo tengo muy claro. A lo mejor algún reto... como el de Alcatraz que hice por una apuesta con mis amigos. Sigo bien físicamente, sigo entrenando, pero yo quería irme como campeón del mundo y ya lo hice. No cambiaría nada de mi carrera.