En el año 2019 Santiago Segura decidió dar un giro a su trayectoria como director. Escribió el guion de una película para todos los públicos -Padre no hay más que uno- sin imaginarse que podría llegar a convertirse en la más taquillera de aquel año y que después de la primera vendría una segunda, una tercera, una cuarta, una quinta y... la serie. En sus cinco películas, la saga ha logrado más de 11,3 millones de espectadores y ha sido la única cinta española que ha logrado superar en los últimos cinco años los 2 millones de espectadores en todas y cada una de sus entregas.
¿Cómo no convertir la saga Padre no hay más que uno en una serie? Pocas ficciones de la pequeña pantalla tienen el privilegio de nacer bajo la protección de éxitos tan rotundos en el cine. Pero convertir Padre no hay más uno en una serie también suponía un reto: no podías dar lo mismo que ya habías dado.
Había que mantener la esencia, el público, la historia..., pero diferente. Y ahí entró Atresmedia y Prime Video para convertir la saga cinematográfica en una serie que, salvando las distancias, recuerda a uno de los mayores éxitos televisivos en cuanto a series se refiere como fue Médico de familia. Padre no hay más que uno, la serie, que llega este domingo a Atresplayer, cuenta con uno de los ingredientes del triunfo de la película: los reyes de la casa, los niños, son los que arrastraban a sus padres al cine para ver la película y ahora van a arrastrar a sus padres al sillón para ver la serie. Porque al final cuando un niño quiere algo...
Que se lo digan a los dos actores que encarnan a los padres de este nuevo Padre no hay más uno, Marian Hernández y Daniel Pérez Prada, los dos valientes que batallarán y convivirán con cinco hijos de entre 5 y 12 años, que son, como lo fueron en la película, los auténticos protagonistas de una serie que, en palabras del actor, es "como los juegos de mesa, de 0 a 99 años".
Escrita y dirigida por Inés de León Padre no hay más que uno, la serie es una comedia hilarante, repleta de caos familiar, ocurrencias disparatadas y momentos entrañables. ¿A qué te suena? Nos presenta a una nueva familia, los Vicho Vaello -¡ojo con la pronunciación del apellido! El que avisa no es traidor-, formada por Mateo (Pérez de Prada), Helena (Hernández), su mujer, que, junto a sus cinco hijos, Claudio Gallego (Alex), Amanda Cárdenas (Teresa), Alberto Salvador (Luis), Naia de las Heras (Carola) y Olivia Guerrero (Bea), vivirán una nueva aventura familiar, ampliando el universo de Padre no hay más que uno y recuperando a alguno de sus personajes más queridos por el público. Pérez Prada lo avisa: "Hay unos secundarios increíbles -las abuelas son Miriam Díaz Aroca y Rosario Pardo- y habrá muchas sorpresas inesperadas".
Helena y Mateo son un matrimonio con cinco hijos. Cuando a Helena le ofrecen el trabajo de su vida en la app Conchy, toda la familia decide mudarse. Mateo, con más confianza que sentido común, deja de lado su carrera para encargarse del cuidado de sus hijos, convencido de que "esto no puede ser tan difícil", pero pronto descubrirá que lo es, y mucho. Mientras Helena, que intenta brillar en su nueva empresa, sus hijos, descontentos con la mudanza, se organizan para sabotear este cambio de vida y poner el mundo de la familia Vicho Vaello patas arriba.
"Es un proyecto nuevo, una familia nueva con caracteres nuevos, con lo que ha sido empezar un proyecto de cero", explica Hernández a EL MUNDO. Además, para diferenciarla aún más de la película, la forma de grabar y montar también es diferente. Los padres, así como los niños, se dirigen muchas veces a cámara, incluso tienen una especie de confesionario donde relatan al espectador sus angustias, planes, objetivos y vivencias. "A veces lo difícil es presentar una serie nueva, pero en ese caso es un título que es conocido para el gran público, pero con todas las ganas de que la descubra que le hemos dado una vuelta de tuerca, y el formato y el tono es distinto".
En lo que Padre no hay más que uno, la serie no cambia es en que los auténticos protagonistas, los que mueven el mundo de la familia Vicho Vaello, son los niños. Saben los actores que parte del éxito de la película es haber llegado al público infantil, pero a la vez haber hecho que los adultos también se enganche. La serie mantiene a los niños como el objetivo, pero sin perder nunca de vista a los padres. Empezando por unos capítulos que no superan los 30 minutos, el estilo directo de los protagonistas hacia el espectador o las situaciones que padres, hijos y familias viven cada día, convertidas en sketchs donde lo más importante es reírse de la realidad de tener que críar a cinco hijos.
"Yo no soy padre", confiesa Pérez de Prada, "así que no me voy a meter a juzgar ni la educación ni los métodos que cada padre utilice". Y lo dice con conocimiento de causa, pues en la serie el actor y su compañera juegan dos papeles antagónicos muy presentes en cualquier hogar actualmente. Helena es la madre que no tiene reparo en usar el tan habitual "porque lo digo yo, y punto" cuando la situación se va de madre. Mateo es el padre consciente, respetuoso, el que se guía por una relación comunicativa donde los hijos se sitúan al mismo nivel que los padres. Es decir, cualquier padre, tío, abuela se va a ver reflejado en la serie.
Aunque a la hora de rodar, reconocen los dos que grabar con cinco niños es "muy intenso". "Son cinco niños de edades muy diversas trabajando durante tres meses de lunes a viernes, todos los días, y al final los niños también tiene su propio aguante. Por eso los adultos nos teníamos que poner un poco al servicio de ellos. Hemos escuchado mucho, ellos han hecho todo lo posible dentro de sus capacidades de niño, de críos salvajes, de criaturas libres como son", dice entre risas. "Son unos actores increíbles", interrumpe 'la madre', "y van a llamar mucho la atención".
De lo que ninguno duda es de que Padre no hay más que uno, la serie muestra a unos padres y a sus cinco hijos con sus personalidades y con sus problemas. "Tiene mucho que ver con los niños de España, que son los auténticos fans que han sustentado Padre no hay más que uno y que han llevado a sus padres y a su familia en tropel al cine a ver la película", dice Pérez de Prada.
Y es que los personajes "están dibujados" para que todos los niños "sean como sean en España" se sientan identificados "con alguno de los niños de la serie".
¿Y cómo se prepara un actor o actriz que no es padre para convertirse en padre de cinco vástagos? "He hecho de todo como actor. He hablado con Dios, con vínctimas, con fantasmas, he visto gente muerta... pero nada se asemeja a tener cinco hijos en la ficción. No ha preparación para eso. Aunque lo digo en broma, lo que he aprendido de esta serie es que prefiero ser tío a ser padre".
"Si no hay forma de prepararse en la vida real para ser padre o madre, tampoco la hay para hacerlo en la ficción", asegura su compañera. Hay que adaptarse "a lo que hay y jugar con lo que viene".



